Alarma en el PSOE de Andalucía: sondeos a la baja y dos dimisiones en el equipo de Espadas

Dimiten dos coordinadores de área del PSOE andaluz: el responsable de redes y el de coordinación, mano derecha del secretario de Organización, Noel López.

La derrota se da por descontada, pero lo que ahora temen en el PSOE andaluz y en la propia Ferraz es una debacle aún mayor de la esperada. Las últimas encuestas no dejan lugar a la esperanza. Según ha podido saber THE OBJECTIVElos últimos pronósticos demoscópicos para la candidatura de Juan Espadas hunden a los socialistas hasta los 27-29 escaños, lastrados por el clima de inestabilidad que se vive a escala nacional, el escándalo de Pegasus y las cesiones de Pedro Sánchez a los separatistas de ERC.

Fuentes del PSOE andaluz rebajan la hecatombe electoral hasta las 28-30 escaños, confiando en «lograr la parte alta de la horquilla», lo cual supondría perder tres escaños respecto al hundimiento electoral de Susana Díaz en diciembre de 2018, que situó al PSOE andaluz en los 33 escaños tras perder 14 representantes. Se confirmaría por tanto lo avanzado por las mismas fuentes hace semanas: «Espadas no llega al suelo de Susana», aunque lo que más preocupa es que la tendencia bajista no para y el suelo toca nuevos mínimos históricos. 

Primeras dimisiones

La situación de depresión electoral coincide además con la dimisión de dos coordinadores de área en el PSOE andaluz que se interpretan como el abandono del barco previo a su hundimiento. Se trata de Pedro Martínez, coordinador de redes y responsable de la campaña en las plataformas digitales, y Francisco Martín, exalcalde de Fuentevaqueros y coordinador de Organización. Este ultimo es el perfil que más ha provocado el revuelo interno en el PSOE andaluz por tratarse de la mano derecha del secretario de Organización del PSOE, Noel López, quien dimitió el pasado viernes «superado» por las circunstancias de tensión que vive en estos momentos la organización. 

Desde el PSOE andaluz describen un clima de enfrentamiento en el propio núcleo duro del partido, en la cúpula surgida tras la victoria de Juan Espadas en las primarias de julio del pasado año. El clima de desconfianza es total entre las dos personas que lo componen: el secretario de Organización, Noel López, y la portavoz parlamentaria, Ángeles Ferriz, orillada en el actual diseño de la campaña según las fuentes consultadas por este diario. 

El secretario de Organización del PSOE, Noel López, en rueda de prensa en Sevilla

Ferraz contiene el pesimismo 

En la dirección del PSOE no se dejan llevar por el pánico y relativizan estas cifras porque «todavía no ha tensión electoral y ahora tiene que empezar la movilización». Confían en la vuelta del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, este fin de semana a un acto en Jaén para activar la candidatura de Espadas. Y auguran además que «habrá desembarco» de la dirección socialista y del propio gobierno. Este mismo viernes, también participó en Jaén la vicesecretaria general, Adriana Lastra, y así se irán sucediendo los demás representantes de la Ejecutiva Federal socialista. 

En Ferraz perciben con optimismo el caos en la conformación de candidaturas de la órbita de Podemos en el sentido de que pueda favorecer la fuga de voto al PSOE. «Nosotros transmitimos seriedad. Somos un partido con 140 años de historia y sabemos presentar una candidatura en tiempo y forma. Esto activará el voto útil». Sin embargo, el temor más fundado es que lo que active sea la desmovilización del electorado progresista y el aumento de la abstencionismo. Un asunto crucial ya que el eje de la estrategia socialista radica en la participación del votante de izquierdas donde cuantifican en 800.000 votos los electores potenciales de quedarse en casa.

Según el pormenorizado análisis post electoral de los comicios de 2018 y el cruce con los datos de las elecciones generales en la comunidad andaluza, de los 800.000, 500.000 serían los abstencionistas registrados en el PSOE y 300.000 en Podemos y sus diferentes marcas. Desde hace meses, el diseño de la campaña de Espadas desde Ferraz ha puesto el centro de la diana a ese medio millón de votantes de diferencia entre el resultado de Susana Díaz en 2018 y el de Pedro Sánchez en 2019 pero ahora perciben que hay una posibilidad de «pescar en río revuelto» por las discrepancias de la ‘era izquierda’.

Descartan en la dirección socialista que esto repercuta en un efecto arrastre y ahonde en la desmovilización de la izquierda. «Somos expertos en hacer de la necesidad virtud», confió esta semana la número dos del PSOE, Adriana Lastra. 

Fuente: Ketty Garat – The Objective

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