Elies Campo, el ‘business angel’ catalán que destapó el espionaje al independentismo

Un joven catalán, promesa tecnológica española, ha sido clave en el descubrimiento del espionaje -todavía está por confirmar si ordenado por el Gobierno y con qué motivo- a más de 60 políticos, abogados, periodistas y personas influyentes del independentismo a través del software Pegasus.

Elies Campo Cid (Barcelona, 1983) es lo que se denomina un business angel, un impulsor y mentor de proyectos tecnológicos. Con un extenso y competitivo currículum a pesar de su juventud, el ingeniero de telecomunicaciones barcelonés se ha codeado en Sillicon Valley (California) con los creadores de algunas de las startups mundiales más exitosas. Fue el primer español que entró a trabajar en Whatsapp, de donde salió tras adquirirla Facebook porque consideró que a partir de ese momento la compañía de mensajería instantánea traicionaría sus valores fundacionales respecto al tratamiento de sus usuarios, entre otras cuestiones por la desprotección de sus datos privados. En 2015, cuando abandonó la compañía, pasó a la competencia, Telegram, también como responsable de desarrollo de negocio.

Pero, ¿qué papel tiene este joven catalán en el descubrimiento del rastreo de los teléfonos de líderes independentistas con el programa de la empresa israelí NSO Group que principalmente proporciona sus servicios a Estados y agencias de inteligencia?

Lo desveló este lunes la revista The New Yorker, donde se publicó en primicia la investigación de Citizen Lab -grupo investigador de la Universidad de Toronto del que Elies Campo forma parte- sobre el ya denominado CatalanGate en un extenso artículo titulado How democracies spy on their citizens (Cómo espían las democracias a sus ciudadanos).

Jordi Solé contactó con él tras sospechar

Ronan Farrow -autor de los reportajes sobre las denuncias de abuso sexual contra el director de cine Harvey Weinstein que llevaron a la revista neoyorkina a ganar el premio Pulitzer de Servicio Público en 2018- recogió las conclusiones del estudio del grupo de trabajo dedicado a la «investigación y desarrollo en la intersección del ciberespacio, la seguridad global y los derechos humanos» en su reportaje. Un texto que ha hecho saltar por los aires la relación entre el Gobierno central y la Generalitat, puesto que el presidente catalán Pere Aragonés también es uno de los supuestos espiados entre 2019 y 2020, justo cuando se negociaba la investidura de Pedro Sánchez, y pide a éste que asuma responsabilidades porque todo apunta a que el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) está detrás del escándalo.

El periodista estadounidense autor de la información, hijo del director de cine Woody Allen y de la actriz Mia Farrow, contactó con hasta 40 espiados para su extenso artículo. En éste explica que el eurodiputado de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) Jordi Solé contactó con Elies Campo, «un hombre de treinta y ocho años de voz suave y cabello oscuro alborotado» que «nació y se crio en Cataluña y apoya la independencia». Según el reportaje, Solé se reunió con el investigador de seguridad digital en el Parlamento catalán y le entregó su móvil, «un iPhone 8 Plus plateado», trasladándole que había estado recibiendo mensajes de texto sospechosos y quería que analizaran el dispositivo». Campo lo revisó y aplicó un software de búsqueda de otros programas espías, encontrando la prueba de que había sido atacado.

Así comenzó el trabajo de Citizen Lab recogido bajo el título CatalanGate: Extensive Mercenary Spyware Operation against Catalans Using Pegasus and Candiru en el que han participado los investigadores Elies Campo, John Scott-Railton, Bill Marczak, Bahr Adbul Razzak, Siena Anstis, Gözde Böcü, Salvatore Solimano y Ron Deibert y que se publicó el 18 de abril.

En éste se habla del rastreo de los móviles de los políticos como «uno de los mayores casos conocidos de espionaje estatal en Europa» y se explica que para conseguir el hackeo, el programa envia un mensaje con un enlace y basta pincharlo para infectar el teléfono «con un software espía muy sofisticado».

El padre de Campo también fue espiado

En la lista de supuestos espiados no sólo aparecen políticos independentistas y personas próximas a éstos. También figuran los abogados de diputados de Junts y ERC Gonzalo Boye, Jaume Alonso Cuevillas y Andreu Van den Eynde, así como otras personas que nada tienen que ver con el soberanismo como el padre del propio Elies Campo, el médico Elías Campo.

Tanto el padre como la madre de Campo, María Cid, son médicos investigadores en el Hospital Clínic de Barcelona. De ahí que desde pequeño, como ha afirmado él mismo en entrevistas de medios catalanes, viajara a Estados Unidos con frecuencia.

Su padre, Elías Campo, es el director de investigación del Hospital Clínic y de la Fundación Clínic para la investigación biomédica. En 2020 fue reconocido con el Premio Nacional de Investigación Gregorio Marañón. Su madre, María Cid, también es médico en el Servicio de Enfermedades Autoinmunes del Hospital Clínic y miembro del equipo de investigación de enfermedades raras que se caracterizan por la inflamación de los vasos sanguíneos, según la información del hospital.

No es la primera vez que un spyware como Pegasus -utilizado por hasta 45 países- se dirige contra ciudadanos y no contra personalidades. El artículo de The New Yorker destacaba que, en México, el programa apareció en los teléfonos de varias personas cercanas al reportero Javier Valdez Cárdenas, asesinado tras investigar la actividad de cárteles de la droga.

De ahí que el espiado Gonzalo Boye, quien ya ha manifestado que denunciará los hechos en los países donde se encontraran sus defendidos en el momento que sufrieron los ataques, no quiera dar por hecho que la empresa israelí proporciona su software exclusivamente a los Estados y los servicios secretos de éstos.

El joven barcelonés Campo, afincado en Barcelona, conocido y respetado en la ciudad, se ha convertido en una pieza clave para el independentismo, que se apoyará en sus conocimientos tecnológicos para denunciar los hechos.

Desde la adolescencia, cuando puso en marcha con un grupo de amigos la emisora de radio de la capital catalana Sants 3, ha sido un emprendedor muy activo. En 2007 fundó la compañía AlertaPhone de reparación de móviles, tablets y otros dispositivos. Dos años más tarde también lanzó la plataforma de mensajería FastDove. Según publicó el diario económico Expansión, después de que fracasara esta iniciativa se volcó en entrar en Whatsapp, lo que consiguió en 2011. Desde que abandonó la firma en 2015 igual que su pareja, la también exitosa empresaria tecnológica ‘ex Google’ Di-Ann Eisnor con quien vivió en Palo Alto antes de volver a Barcelona, el joven invirtió en más de 60 empresas tecnológicas emergentes, según publicó también en 2020 el diario económico.

Fuente: Carmen Lucas-Torres – El Independiente

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