Sembrando muerte y destrucción…

«La negativa de Alemania a prestar asistencia militar a Ucrania, en la trágica situación en la que nos encontramos, lo dice todo sobre Berlín; la estrategia de “doble juego” de la élite alemana les permite ser fieles aliados de Rusia en todos los aspectos mientras confunden y engañan al resto de gobiernos de la Unión con el viejo truco de coaliciones gubernamentales que entorpecen las decisiones alemanas y la toma de posición conjunta en Europa.»

Está claro que las traiciones de Alemania son públicas y notorias desde hace décadas; y que la notable maldad de la élite alemana solo pueden responder a una realidad: los servicios de inteligencia de Vladímir Vladimirovich Putin controlan a la República Federal Alemana desde los mandatos de Angela Merkel.

Todos los que están viviendo esta época de violencia extrema y de falsedades, han  comprobado que la nauseabunda cantidad de mentiras  y desinformación desplegadas por los malvados, en torno a la invasión de Ucrania, era todo un circo que, a priori desentrañaba y representaba un oscuro espectáculo para hacer desaparecer una nación libre.

Pero la reacción en cadena, a posteriori, tanto de Estados Unidos, como de China, Rusia, o la Unión Europea,  solo podía ofrecer más burla, mofa y desprecio hacia esos ucranianos libres y demócratas, cuando los corruptos gobernantes advierten y amenazan con escarnio, entre risas y frívolas carcajadas,  de que todo será mucho peor…

Porque ahora el culpable y la nueva excusa es Putin; los políticos corruptos que roban todo el Tesoro Público, mientras el pueblo muere de hambre y de frío, siempre tienen a mano un supuesto culpable para tratar de limpiar su culpa: esquilmar a los ciudadanos hasta elevarlos a la condición de mendigos.

Y así ha ocurrido; todos los gobiernos occidentales están repletos de tahúres y manipuladores corruptos que tratan con máximo desprecio a su población sin que les importe la vida o la muerte de los ciudadanos a los que aparentan gobernar.

Estos tiempos tan horribles, desesperantes, y de élites tan depravadas, son ya una guerra doméstica en la Unión Europea; guerra ideológica sin precedentes  que padece cada país democrático europeo que está a merced de mafiosos despiadados de la chusma socialista, dentro a su vez, de un conflicto global en el que podría dirimirse el exterminio en masa del planeta.

Los grupos de extrema izquierda están copiando el guión y la hoja de ruta de la mafia de Capitol Hill que está destruyendo, adrede,  la que fuera gloriosa república estadounidense; y el país que está sufriendo las peores consecuencias en la Unión Europea es España.

La poderosa y rica Alemania no quiere saber nada de Ucrania y mucho menos romper los lazos económicos con el Kremlin; por supuesto, el reino de España les importa un bledo y solo aplauden al mafioso corrupto y sus esbirros que se hicieron con la Moncloa.

Han arruinado el país a ojos de Bruselas que todavía no ha dado un toque de atención a sus pervertidos  “colegas” españoles; la peor mafia ideológica en el Madrid  de los últimos 60 años.

Literalmente, los corruptos del gobierno están empobreciendo a todos los ciudadanos decentes españoles como nunca se había visto antes. Con un cinismo sin precedentes en la política española, están esquilmando a la población.

Crear belleza, por lo visto,  ya no está de moda y los cerdos de la pocilga gubernamental así lo certifican derribando cruces, estatuas y monumentos para dejar sitio a los nuevos nombres y apellidos de avenidas y aeropuertos que ahora recuerdan a mujerzuelas propagandistas del lumpen  y a extraños personajes que nacieron hombres y ahora son mujeres por arte de magia; mujeres tan falsas, tan aberrantes, y tan grotescas como las muñecas hinchables de plástico.

Los diferentes modos de entender la vida, y los distintos niveles intelectuales ya no se atienden ni se respetan  cuando los charlatanes de la extrema izquierda repiten, incansables, su letanía de grandiosas gilipolleces para lo que siempre se llamó lumpenproletariat.

La clase parlanchina que pulula en la socialdemocracia, entretiene a la chusma que los observa como corderos degollados; no solo lo roban todo ante sus ojos sino que preparan su huida a grandes empresas y paraísos fiscales para cuando salgan del gobierno dejando una España de miseria.

Charlatanes de opereta tienen empleos millonarios en la maquinaria de propaganda que siguen llamando periódicos y los canales televisivos que forman parte de su aparato mediático de manipulación y mentiras.

Estos criminales de la extrema izquierda son ahora el lumpen del siglo XXI,

el  término alemán para describir a la peor escoria de chulos amenazantes y proxenetas licenciados por la enseñanza pública que controlan en su totalidad.

Estos chuloputas y meretrices de los barrios bajos,  surgidos de una “escuela” Complutense de la periferia,  podrida de ideología mafiosa, como «la Alma Mater Studiorum»; un terrible cancerígeno social en España que ya no admite remedio ni cura.

Metáfora de madre que “alimenta” con comida basura del peor estercolero ideológico, y que solo es capaz de licenciar o doctorar a lo más bajo y perverso de la sociedad, sin interés alguno por la sabiduría; baratas acreditaciones supuestamente políticas y humanísticas para un lumpeproletariat utilizado siempre por la burguesía y la aristocracia en Europa para preservar su dominio mediante la violencia y el caos.

Verlorene Zeit mit dem Westen… 

Así es, no se espante; Alemania siempre lo ha dejado bien claro «toreando» al zombie descerebrado del Despacho Oval; la declaración es algo así como «tiempo perdido con el majadero Joe»; sin embargo, van mucho más allá y la verdadera traducción del alemán es: “Tiempo perdido con los atlantistas, y más tiempo perdido con la N.A.T.O.”…

No se olviden de esta expresión acuñada por el  Servicio de Inteligencia Alemán (B.N.D.)  que ya posee dos secciones claramente diferenciadas: la que intercambia “algo“ de inteligencia con la CIA estadounidense, y otra bien distinta que es lo mejorcito del Bundesnachrichtendienst, conectada íntimamente con el Kremlin desde los tiempos de Gerhard Schröder…

Para que no crean que se trata de una simpleza conspirativa les diré que la conexión alemana con el Servicio Secreto de Putin, es algo que se intuye en París desde aquel expresidente republicano Nicolas Sarkozy que ya avisaba de que Alemania destruiría, de nuevo, Europa; y que Washington silencia desde la era de Hussein Obama… 

La gracia erótica de los efebos y su notable torpeza política…

Estos miedos de los pusilánimes efebos“elegidos” por una élite amante del preciosismo masculino, apenas se diferencian de las masas si no es por el pánico que sienten de la chusma empobrecida que como bien describió el sublime homosexual parisino «la chusma proletaria de camioneros franceses, huele a gasóleo y apesta a tabaco…».

Resulta cuasicómico que el  actual efebo de Quai d’Orsay, Emmanuel Macron,  fuera advertido socarronamente y con cierta sorna  por Angela Merkel,  de que «Francia está fuera de onda «clueless, ahnungslos»,  ni siquiera contempla que Rusia sea de Europa, o sea, un aliado»…

Tal como suena… la canciller alemana siempre contempló al mortífero agente del KGB, Vladímir Putin, como europeísta y al Kremlin como un pilar valioso,  necesario y  fundamental, no solo de la Unión Europea, sino una fuerza militar indispensable para la integración en la O.T.A.N..

Increíble pero cierto: la canciller alemana dando a entender que Alemania debe elegir por su cuenta a sus socios y aliados; o sea, liberarse del control de  los Estados Unidos…

Al parecer el mercachifle, Gerhard Schröder, tenía aleccionada a la canciller porque nadie como los socialista alemanes para contemplar, con fervor de histórica revancha, la decadencia de los Estados Unidos y el colapso de la sociedad estadounidense. Como, efectivamente, está ocurriendo.

Así que el escándalo está servido y solo es posible tragarlo en la frívola  Bruselas con una copa de champán bien frío. En el Parlamento Europeo todo se compra con la buena vida al pairo de las gigantescas instituciones que siempre respalda la industria automotriz número uno del planeta y su élite de ingenieros de prestigio mundial.

Los burócratas tienen el poder; la democracia ha desaparecido.

Esa es la Bruselas de los sueldos millonarios y de la frivolidad geopolítica que desde el fin de la Segunda Guerra Mundial cultivan los más grandes empresarios alemanes; seamos claros: ellos son los que eligen, a dedo, a los políticos alemanes; y ellos son los que tienen la sartén por el mango en la rica y poderosa Unión Europea.

Solo ellos están capacitados para enterrar un escándalo de tanta traición, o incluso tienen el poder de empobrecer y destruir un país europeo como Polonia o Hungría, que no obedezca a las élites alemanas.

La negativa de Alemania a prestar asistencia militar a Ucrania, en la trágica situación en la que nos encontramos, lo dice todo sobre Berlín; la estrategia de “doble juego” de la élite alemana les permite ser fieles aliados de Rusia en todos los aspectos mientras confunden y engañan al resto de gobiernos de la Unión con el viejo truco de coaliciones gubernamentales que entorpecen las decisiones alemanas y las tomas de posición conjunta en Europa.

La nueva Red Stay Behind formalizada por los servicios secretos alemanes  trabaja en la Unión Europea, a todo trapo, con células en todos los países desde hace dos décadas, y está controlada por el Kremlin; todos sus agentes de campo pertenecen a los partidos socialistas europeos.

Nadie debería olvidar el hecho histórico de que el sanguinario dictador, Stalin,  no se cansaba nunca de recordar a sus camaradas en el politburó que la socialdemocracia, es decir, partidos como el PSOE, eran el ala moderada del fascismo que siempre desembocan en el nacionalsocialismo;  o sea, los nazis que luego atacarían Rusia…

 La Red Stay Behind está infiltrada por el Kremlin…

La extrema izquierda son los charlatanes de opereta utilizados por los socialistas para sus tramas teatrales de gobierno y para sus espectáculos migratorios de fronteras abiertas.  Un espectáculo continuo de mentiras para destruir las democracias y esclavizar a sus pueblos.

Mujeres grotescas en su Día Internacional de la Mujer, escenifican por las calles, totalmente desnudas, que tienen derecho a introducirse en la vagina, a gritos,  lo que les da la gana, incluyendo berenjenas, pepinillos o zanahorias…

Este juego de los charlatanes de señalar a la gente decente con el calificativo que les da la gana, como «fascista», es una retórica poco seria de las clases más bajas de la política con título y cargo, pero les puede costar caro y trae consecuencias en cuanto cambia la tortilla.

Es solo cuestión de tiempo…

Cuando ocurra el asalto a los edificios del poder gubernamental, serán los primeros en caer muertos, como en la Guerra Civil Española;  cuando comiencen los ajustes de cuentas. Las protestas masivas y explosivas contra el empobrecimiento económico, comenzarán tarde o temprano.

Europa y Estados Unidos están frivolizando con Vladímir Putin al darle aire y respiración artificial, quizás pensando que China sostiene al actual inquilino del Kremlin…

Nada más lejos de la realidad; Beijing mira con demasiado apetito la Gran Siberia y el Ártico y solo espera la caída precipitada de un incómodo presidente ruso que se ha precipitado alterando los negocios de China. Beijing  necesita paz y sosiego para su Ruta de la Seda…

Fuentes de inteligencia china han dejado escapar que Putin está gravemente enfermo…

El Partido Comunista Chino está al tanto de una dolencia cancerígena y de tratamientos con terapéutica agresiva. Se especula que la enfermedad del presidente ruso le ha sumido en un estado de estrés que lo ha vuelto intratable con su gente cercana.  La frialdad de los comentarios se han desplazado por todo el planeta tratando de mantener un secreto a voces de que al tirano del Kremlin, le queda poco de vida.

Xi Jinping sabe de sobra que la legendaria red de espionaje de la OTAN está infiltrada desde los tiempos de la Stasi en la antigua Alemania Oriental (DDR) y uno de los artífices de ese éxito de inteligencia fue un desconocido agente del KGB llamado Vladimir Vladimirovich Putin.

Los servicios secretos alemanes trabajan para el Kremlin… Así que pueden hacerse una ligera idea de la Europa en la que vivimos. Una Europa llena de mentiras espectaculares que se dirige al abismo, conducida por idiotas que, además, son criminales en los centros de poder.

La patética Unión Europea ni siquiera sabe que hay movida en Moscú para deshacerse del Teniente Coronel Vladímir Putin; la oligarquía rusa incluso podría adelantar el fallecimiento de Putin animando un golpe militar para apartar al malvado zar de todas las rusias…

La abstracción generalizada de espectáculos por parte de los payasos de un socialismo  bruselense que no existe, y de una clase obrera europea que ha desaparecido,  deja paso a un teatro de operaciones sexuales, de racismo sistémico, de género y de número; es un vodevil propio de majaderos como Josep Borrell.

El patético político español, muñeco parlante que no sirve a Bruselas, sino que está al servicio de Pedro Sánchez, es el ejemplo de inepto que hunde en su miseria a la Unión Europea.

Hay un crimen imperdonable en la política europea; los que aíslan a las clases medias en el ostracismo, morirán con sus mismas armas…

Pero la auténtica tradición europea, en casos de guerra,  es fusilar o ahorcar a los asesinos del pueblo que han seleccionado todos los medios del sistema espectacular de dominio de las muchedumbres solitarias con reproducciones de confinamientos bacteriológicos, encierros víricos, agresiones médicas y pérdida de libertades.

Solo es cuestión de tiempo que los asesinos paguen por sembrar la muerte y la destrucción.

-Artículo-opinión de Alfonso M. Becker © copyright  (Todos los derechos reservados)

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