Detienen a una joven de 18 años por enterrar a su hijo en un tupper en Águilas (Murcia)

La adolescente ha reconocido los hechos a la Guardia Civil y ha sido ingresada en el hospital de Lorca para recibir asistencia psicológica.

Tiene 18 años, necesita asistencia psicológica, y a partir de ahora también necesitará asistencia legal por haber enterrado supuestamente a su bebé dentro de una especie de tupperware. La Guardia Civil ha identificado a la supuesta autora de tales hechos, una vecina de Águilas, y fuentes cercanas a la investigación confirman a EL ESPAÑOL que “se procederá a su imputación por un presunto delito de aborto”. De esta forma se pone fin a las pesquisas de un caso que arrancó el pasado viernes, cuando un ciudadano marroquí encontró al neonato en un cerro próximo a la Cueva de la Tía Petra.

El macabro hallazgo conmocionó a los 35.956 vecinos de esta localidad del litoral de la Región de Murcia. “Detrás del Restaurante Peñarrubia hay una senda por donde suele ir la gente a pasear a su perro o a caminar porque conduce hasta una pequeña montaña, y el viernes pasado, un ciudadano marroquí, junto a su familia, estaba paseando por la zona”, tal y como detallan a este diario las citadas fuentes.

“Cuando llegó a la cumbre le llamó la atención la presencia de un montículo, parecía que habían enterrado algo, entonces, este ciudadano se puso a escarbar con sus propias manos y desenterró una caja grande de plástico, que parecía un tupperware de los que venden en un comercio chino”. Cuando este marroquí abrió la caja no daba crédito a lo que había en su interior: “Encontró el cuerpo de un bebé, de seis o siete meses“.

De inmediato, este hombre telefoneó al 112, a las 19.12 horas de aquel truculento viernes 18 de febrero. El aviso movilizó a una patrulla de la Policía Local de Águilas que se desplazó con rapidez a ese paraje próximo a la Cueva de la Tía Petra y confirmaron que el neonato no debía de llevar mucho tiempo bajo tierra por un motivo: “El cuerpo parecía que tenía la tez morena, se le notaban las uñas y en la caja estaba el cordón umbilical y la placenta”.

La Policía Judicial asumió la investigación que arrojaba datos llamativos tras la primera inspección ocular del cerro donde fue localizado el neonato. “Habían enterrado la caja, pero le echaron arena encima y la cubrieron con piedras, como si fuese una especie de tumba improvisada“. Tal situación invitaba a pensar, como mínimo, que la mujer que había hecho eso lo hizo con la intención de saber donde estaba el difunto bebé: “En ese paraje si quieres hacer desaparecer algo, lo haces enterrándolo a varios metros, y sin poner nada que llame la atención a la gente que suele salir a pasear todas las semanas por ese paraje montañoso”.

Primera sospechosa

Las primeras informaciones recabadas por la Policía Judicial situaron en la diana de la investigación a una mujer, de 30 años, que reside en un barrio conocido como la ‘Ciudad sin Ley’, por los problemas de exclusión social de muchas de sus familias, y que estaba a una distancia asequible de la Cueva de la Tía Petra. De modo que este sábado, la Guardia Civil identificó a la citada mujer, pero comprobó que no era la responsable de enterrar a su bebé y prosiguió con las pesquisas. 

Los investigadores llegaron a visitar todos los centros de salud de la Comarca del Alto Guadalentín y el Hospital Rafael Méndez de Lorca hasta lograr localizar a la madre del neonato. “Tras las gestiones realizadas ha sido identificada la presunta autora de los hechos, quien reconoce de forma verbal y voluntaria los mismos“, según han confirmado a EL ESPAÑOL fuentes próximas a la investigación.

La autopsia será clave

La madre del neonato, es mayor de edad, y tras pasar por dependencias del Instituto Armado ha sido trasladada al Hospital Rafael Méndez de Lorca: “Necesita asistencia sanitaria y psicológica”. Las mencionadas fuentes avanzan que próximamente será puesta a disposición judicial: “Una vez sea dada de alta hospitalaria se procederá a su imputación por un presunto delito de aborto y se continuarán practicando gestiones para el total esclarecimiento de los hechos”.

La Guardia Civil quiere confirmar, entre otras cuestiones, que esta mujer supuestamente enterró a su bebé sin la ayuda de terceras personas. La autopsia que se le practique al neonato será clave a la hora de depurar las responsabilidades legales de la madre: si se confirma que el bebé nació muerto, esta joven será investigada por un delito de aborto que conlleva una sanción económica, pero en caso de que naciese vivo, el delito al que se podría enfrentar sería un homicidio/asesinato con penas de cárcel.

Fuente: Jorge García Badía – El Español

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Pietro
Pietro
7 Meses Hace

piel morena, eh, esto es costumbre entre los sudacas.