Quieren la guerra civil…

«Que sea tu voluntad, Señor  nuestro Dios, y Dios de nuestros antepasados, ya que apenas he satisfecho y he morado en esta humilde cabaña, así pueda yo tener mérito en el año que viene para morar en la cabaña de piel de Leviatán. El año próximo en Jerusalem».   סוכות [Sucot]

La ley de la jungla avanza.  El monstruo que gobierna mueve todos sus tentáculos con instinto asesino y ha desplegado todas sus maldades en nuestro país, en el sitio en el que siempre hemos vivido; y en todos los demás países que admiramos; con el objetivo de destruir todo lo que, cristianos y judíos,  hemos construido a través de la historia.

Parapetado con sus compinches en las bancadas de la infamia, entre loas y alabanzas a los malvados; con inmorales prostitutas de la mafia y pervertidos pederastas en los ministerios de la educación; glorificando aberraciones sexuales y quirúrgicas, aplaudiendo a los criminales que atentan contra la salud de los ciudadanos y santificando la orgía de la muerte.

Ese antro de gobernanza utiliza el viejo ardid de sembrar el caos. Lo hacen con maldad extrema para despojarnos de lo poco que tenemos  mientras intentamos sobrevivir a duras penas; para esquilmarnos mientras luchamos por la libertad que nuestro Dios nos ha concedido; para robarlo todo y dejarnos sin nada.

Se hacen millonarios los corruptos como ladrones disfrazados de guerreros de la justicia social. No quieren entender  que hace mucho tiempo que hemos dejado atrás la esclavitud para permitir que los tiranos agarrados a sus sillas continúen disfrutando de su orgía de crímenes.

El «Holomodor», por ejemplo, es solo una de las palabras ucranianas para explicar el  exterminio de seres humanos por medio del hambre. La gente común no atiende a matices y suele hacer comparaciones inadecuadas sobre holocaustos, genocidios o matanzas; pero nada es comparable a la Shoah en la historia de los seres humanos sobre la tierra.

Sin embargo el método empleado por el dictador comunista, Iósif Stalin,  para matar a más de 4 millones de ucranianos, por medio del hambre, es reconocido en la historia por la mayoría de los países; aunque hay discrepancias a la hora de contabilizar un indiscutible genocidio en Ucrania al que habría que sumar otras docenas de miles de ucranianos  asesinados en los aledaños y territorios circundantes.

Cuando un gobierno no gobierna y la oposición no se opone, está más claro que nunca que los nazis y los fascistas han tomado el poder para esclavizar a los demás.  Estos socialistas han sido siempre los más crueles y enloquecidos asesinos en la confrontación política.

Incluso manejan los hilos de las bandas comunistas y a los terroristas como asesinos a sueldo de millones de euros y dólares para incendiar las calles, robar la propiedad privada, reventar las puertas y ocupar los hogares de los ciudadanos decentes.

Vivimos la era de los gobiernos asesinos…

Lea con detenimiento todas las páginas de la Historia (con mayúsculas) nadie los supera en maldad y crimen; los genocidas nazis eran “socialistas”, y los soviet de Lenin y Stalin, eran “socialistas”; The Castro Brothers Band eran y son los asesinos socialistas despiadados que se adueñaron de una isla para esclavizar a todos sus habitantes, de por vida; en nombre del “comunismo”.

Y los que llevaron a España a una guerra civil, sin cuartel, eran los “socialistas”; y sus compinches, de antes y después, son ahora el ejemplo de la más perversa crueldad para convertir a los ciudadanos decentes, en pobres y desahuciados mendigos…

¿Qué clase de individuos tan perversos, corruptos y mafiosos se atreven a hacer eso con sus compatriotas?  Estos descarados inquilinos de los despachos  gubernamentales no vienen para hacer un servicio a la nación; sino a exigir con violencia ilegal que nos muramos de hambre y adueñarse de todo.

Los tiranos que gobiernan hoy, están financiados por mega-millonarios extranjeros que han llegado a la conclusión de que son “dioses” que pueden comprar todas las almas y dirigir un mundo a su medida en el que todos pertenezcamos a un vil rebaño de corderos hambrientos a los que pueden encarcelar, envenenar con fármacos,  y matar.

Derrotar esas ideas políticas tan nauseabundas es difícil porque los nuevos nazis del socialismo han creado una casta de funcionarios que ha infiltrado todas las instituciones; tienen organizaciones para-policiales y brigadas de civiles armados para sembrar el caos ante cualquier disidencia.

El que crea que las elecciones son democráticas en todo Occidente, se equivoca; estamos bajo una dictadura de partido único “maquillada” de bipartidismo inexistente, ya que todos son comprados por la izquierda poseedora de todos los resortes administrativos y -además- son dueños de las llaves del Tesoro Público que los hace multimillonarios.

El líder de los camioneros canadienses ha sido arrestado y enfrenta cargos gravísimos ideados, con extrema maldad,  por un nuevo tirano para la historia: el amanerado Justin Trudeau, un peligroso dictador como su padre que fue un sanguinario matarife creador de brigadas de exterminio para asesinar, uno por uno, a los miembros del Front de Libération du Québec en la década de 1960.

Patético y pervertido ignorante de la clase dominante, Justin Trudeau, es famoso en el mundo entero por ser un payaso travestido siempre a conveniencia y para la ocasión. El artificio político “Trans” de la simulación más nauseabunda para lograr empatía con las etnias desfavorecidas y los negros pobres de Canadá.

El único primer ministro del planeta que se disfraza de indio cuando va un poblado de aborígenes o se pinta de negro cuando visita barrio de gente afroamericana. Todos los lectores pueden comprobar cómo el Internet está repleto de asquerosas y repugnantes fotografías de este farsante que no ha trabajado nunca y que es multimillonario.

Subestimar la naturaleza intratable de una administración completa en manos de los revolucionarios de la élite «à la mode parisienne»  es un acto trágico de ingenuidad política que lleva a la dictadura nacional-socialista, a toda velocidad y sin frenos…

Ahora ese “estado profundo” que ningún idiota alcanza a ver en la Unión Europea, es dirigido por una clase dominante «in Paris fashion» una élite liderada por la Presidenta de la Comisión Europea, la alemana Ursula von der Leyen; esa élite multimillonaria es la que gana siempre todas las elecciones.

Decía Ernest Guy Debord: «Estos hijos de puta quieren la guerra civil y van a por todas…»

Está perfectamente calcado de la mafia del socialismo estadounidense, son los aristócratas europeos que señalaron a Donald Trump como el demonio resucitado y a los gobiernos de Polonia y Hungría como de “extrema derecha”. Está claro que la maldad no tiene límites cuando está  parapetada en Bruselas…

 Lo han copiado todo de la gigantesca estructura mafiosa a la que pertenece Barack Hussein Obama y su muñeco de la gobernanza, Joe Biden.

Un peligroso presidente, por primera vez en la historia,  diagnosticado de enfermo mental senil que es indispensable para señalar como vejestorio degenerado que exime, a todos los demás,  de culpa…

Cuando, desde la lejanía, veo a mis compatriotas españoles animando y votando al PP (Partido Popular) me pregunto extrañado si todavía no han comprobado que el que fue, un día,  el partido de los conservadores españoles, ha sido infiltrado y absorbido por el Partido Socialista, como por arte de magia…

Ni siquiera saben que toda la maquinaria electoral es del PSOE, y que todos los botones los maneja el PSOE; o que casi todos los bancos son del PSOE, y si algunos no lo fueran ¿qué importa sin los banqueros están siempre con los ganadores?. No sé si lo pillan…

El gigantismo progresista ya es inabordable desde el punto de vista bipartidista en todas las administraciones y con inteligencia han logrado que los que obtienen plaza de maestro, médico, profesor, o gestor administrativo, sean miembros del PSOE o de cualquier rama de sus sindicatos.

Todo esto les ha venido de perlas a los jefes globalistas que ya han comenzado un ataque atroz contra Hungría y Polonia, los últimos estados nacionales en declarar abiertamente que son de «cultura judeocristiana y no dejarán que los criminales de la izquierda reemplacen a la población europea con asesinos musulmanes que, además, no quieren integrarse».

Una investigación sociológica en U.S.A. y en U.K.  reveló que ante la pregunta de qué ideología o creencias políticas tienen los funcionarios, la respuesta fue contundente: de izquierda.  Quisieron llegar más lejos y preguntaron ¿en qué proporción?:  100% de izquierda… Todos en la administración pública son de izquierda.

Así que háganse una idea… El estudio llegó a “rizar el rizo” indicando que la incultura política tradicional de la chusma ha sido incluso suplantada por modas aberrantes, sobre el género, la salud pública  y la biología, por los “expertos de pacotilla” de los socialdemócratas; todas las nuevas corrientes relacionadas con la sexualidad hiperbólica y el desprecio absoluto por la familia y  por los bebés no nacidos.

Parece increíble que nadie les haya explicado a los conservadores que el leviatán burocrático socialista está capacitado para ser un centro de poder, por sí mismo, totalmente ilegal, a través del cual todas las unidades profesionales o departamentos de dirección que no son explícita y claramente de derecha, tarde o temprano se convertirán en un grupo izquierdista.

Como dicen en el Estado de Alaska: «Si a los españoles les parece aberrante y asqueroso el lenguaje podemita o la verborrea de las viejas rameras del socialismo, en Estados Unidos esas “cotorras” de salón son prostitutas profesionales del sindicato del crimen,  y los criminales pederastas condenados, homosexuales convictos;  y los pervertidos transgender, apoyados por jueces socialistas aún más fanatizados y degenerados que ellos».

En la prensa todos los socialistas del “aparato” son papagayos y loros monoculturales; la peor ralea de periodistas analfabetos, ignorantes y adoctrinados que repiten y repiten la misma letanía que su líder carismático al que alaban a extremos de orgasmo con su sola aparición en el estrado. Es un mundo de espectáculos para que la turba se distraiga mientras muere de frío y de hambre.

Los canales televisivos, las radios y los medios escritos, de ninguna manera reflejan la composición política de España o de Estados Unidos, o de la Unión Europea; todo es adoctrinamiento repulsivo que estos últimos años se ha convertido en una repugnante dictadura médica apoyada por los medios de difusión de masas del régimen.

Un crimen horroroso del que tendrán que rendir cuentas algún día, toda esa basura directiva de espectáculos interminables para doblegar y someter a los ciudadanos hasta el extremo de la ruina y de la muerte de seres humanos.

En la Unión Europea, al igual que en U.S.A., se están distribuyendo drogas como el fentanilo y todo tipo de derivados de la metanfetamina. Ahora la “bondad infinita”de la izquierda incluso reparte utensilios como pipas de vidrio para fumar opiáceos, jeringas para que se inyecten los toxicómanos y sitios “adecuados” para que se drogen…

Esos drogadictos son mujeres y hombre blancos cada vez más jóvenes, sin perspectivas de futuro y seriamente enfermos. Están siendo asesinados por cientos de miles.

Todo ocurre mientras los mal llamados “formadores de opinión” trabajan a sueldo de los aparatos de propaganda partidistas y de los turbios negocios de las empresas farmacéuticas experimentando con un rebaño humano al que están diezmando para conseguir un reemplazo de la población blanca cristiana.

Se acabó la lucha de clases, adiós al proletariado militante y a la justicia social… A los socialdemócratas les importa un carajo todo eso y han engrosado las filas de las élites globales, a la búsqueda de la gobernanza perpetua, empoderando a las activistas más nauseabundas y a los líderes más repugnantes; desplegando pseudopedagogías de supuesta “justicia despierta”.

En U.S.A. se sabe, desde hace años, que «The lords of easy money»,  la peor ralea de asesinos en el Gobierno en toda la historia, directa o indirectamente, son esencialmente narcisistas y han encontrado en los ministerios una forma legal de sentirse  sofisticados y virtuosos.

Cometen un ligero error:  los conservadores, en todo el mundo, ni se ha rendido, ni están acabados.  La jauría de matones socialistas de los Gobiernos deberían entender una cosa muy antigua:

Pues tendrán guerra civil;  aquí o comemos todos, o no comerá nadie.

Artículo-opinión de Alfonso M. Becker © copyright  (Todos los derechos reservados)

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