Abascal: «Mañueco ha aceptado el resultado electoral, Casado no»

El líder del partido que mejor resultado relativo obtuvo en las elecciones de Castilla y León marca las pautas de un futuro gobierno con los populares.

Santiago Abascal, presidente de Vox, responde a las preguntas de El Norte de Castilla este jueves, en la sede del partido en Madrid, después de que el domingo pasado la candidatura de Juan García-Gallardo obtuviese 13 procuradores en las elecciones autonómicas.

–¿Vox va a gobernar en Castilla y León?

–Vox considera que ha llegado el momento de entrar en los gobiernos, pero no está en nuestras manos tomar esa decisión. El partido que ganó las elecciones va a tener que decidirlo, pero si Vox no es tratado como cualquier otro partido, desgraciadamente habrá de nuevo elecciones en Castilla y León, salvo que el PP decida llegar a un acuerdo con el PSOE.

–¿Entrar en el Gobierno es una línea roja para apoyar la investidura de Mañueco?

–No hemos puesto ninguna línea roja con cuestiones programáticas, pero hay dos conceptuales: tenemos el derecho y el deber de entrar en el Gobierno y no somos ni más ni menos que nadie. Los votantes de Vox no valen menos que los de Ciudadanos. Queremos el mismo trato.

«Si Vox no es tratado como cualquier otro partido, desgraciadamente habrá de nuevo elecciones en Castilla y León, salvo que el PP decida llegar a un acuerdo con el PSOE»

–Cuesta creer que se plantee una repetición de elecciones.

–No descarto ningún escenario. No descarto que pueda existir un gobierno de coalición entre PP y Vox. No descarto que Mañueco sea investido con un acuerdo con el PSOE. Y no descarto nuevas elecciones.

–¿Si Vox entra en el Gobierno sería con un vicepresidente y cuatro carteras?

–La cuestión de la vicepresidencia parece clara. Las carteras son más discutibles porque tenemos que hablar del número de consejerías y somos partidarios de reducirlas. Exigiremos una representación proporcional a nuestros resultados.

–¿Por qué quieren la de Agricultura?

–Claro que tenemos interés en ella, pero no vamos a marcar ninguna línea roja con las carteras. Vamos a la negociación de forma cabal y dialogante.

–¿La presidencia de Las Cortes entra dentro del paquete de sus demandas?

–No seremos ni más ni menos que otros y exigimos un reconocimiento como el de Ciudadanos [que ocupó la Presidencia con Luis Fuentes desde 2019].

«Ya hemos tenido esa experiencia con el PP en Madrid, Murcia, Andalucía y han sido experiencias fracasadas. Si el PP no gobierna con nosotros, si no tiene una vigilancia, no cumple los pactos»

–Hay quien dice que va de farol porque al final apoyarán al PP.

–Puedo asegurar que no voy de farol.

–¿La colaboración externa sin entrar en el Gobierno no se lo plantea?

–Esa idea está completamente descartada. Ya hemos tenido esa experiencia con el PP en Madrid, Murcia, Andalucía y han sido experiencias fracasadas. Si el PP no gobierna con nosotros, si no tiene una vigilancia, no cumple los pactos.

–¿La derogación de las leyes de género, la memoria histórica, las de igualdad son líneas rojas para la negociación?

–No voy a hablar de líneas rojas. La derogación o modificación de esas leyes van a estar en la mesa de negociación. Hemos tenido un 17,7% de los votos y el PP un 33%. Lógicamente el programa del PP va a tener más peso que el de Vox. No somos lunáticos maximalistas para imponer nuestros principios. En los gobiernos, cuando no se tiene mayoría absoluta, todos tenemos que ceder.

Equipo en la comunidad

–¿Vox tiene cuadros para gobernar o solo es una marca?

–Tenemos cuadros en Castilla y León y en toda España. Tenemos un gran equipo y gran cantera.

–¿No cree que Vox tiene buenos resultados electorales más por la marca que por los candidatos? El de Castilla y León era un desconocido.

–Que sea un desconocido, que lo era, no es incompatible con que tenga una gran capacidad de gestión. Se suele decir que Vox no tiene cuadros, a quienes dicen eso les digo que miren las intervenciones de los 52 diputados de Vox, que son brillantes. Vox tiene los mejores parlamentarios de Congreso, y eso se va a reproducir en las Cortes de Castilla y León. Vox es ya una alternativa política muy sólida, con muchos cuadros, es un partido organizado en todo el territorio nacional, con un importantísimo número de militantes. Somos el partido que obtiene más financiación a través de las cuotas de afiliación.

 

Santiago Abascal apoyó con su presencia al candidato de Vox en Castilla y León durante toda la campaña. En la imagen superior, con García-Gallardo tras conocer su resultado electoral. En la segunda imagen, en el cierre de campaña en Valladolid. / CASTILLO/JIMÉNEZ/JACINTO NAVAS

–¿Cómo van a convencer al PP de que no puede gobernar en solitario?

–No sé qué necesitan, quizás unos días, unas semanas para convencerse de que no vamos de farol. Ellos sabrán si quieren unas nuevas elecciones o si prefieren un acuerdo con el PSOE. Solo hay dos votos posibles de Vox, a favor o en contra.

–¿Ve factible la abstención del PSOE para dejar fuera a Vox?

–No la descartamos. Si el PP se niega a que podamos gobernar desde una perspectiva infantil de la política y mantiene que no tenemos derecho a gobernar y tenemos que ceder al chantaje final para que no gobierne la izquierda, tendrá que obtener los votos de los socialistas o iremos de nuevo a elecciones. Deberá decidir si les interesa la repetición. Nosotros no tenemos miedo, tenemos miedo a faltar al respeto a nuestros electores. No nos vamos a bajar del burro.

–Todo apunta a que si hay repetición, el más favorecido sería Vox. ¿Igual les interesa?

–No lo tengo claro. No tenemos miedo pero no las deseamos por el coste que suponen y porque representa un fracaso de la política.

«No descartoque Mañueco sea investido con un acuerdo con el PSOE»

–¿De qué manera influyen sus malas relaciones con Pablo Casado en las negociaciones?

–No deben influir, por nuestra parte no va a influir. Pero hay diferencia entre las declaraciones de la dirección nacional con gran insolencia hacia nosotros, y las de Mañueco, que prefiere gobernar en solitario pero no descarta otras opciones. Mañueco ha aceptado el resultado electoral.

–¿Casado no lo ha aceptado?

–No lo ha aceptado.

–Pero esa falta de química entre usted y Casado no facilita los acuerdos.

–No es un problema de química, es un problema de posicionamiento político. Casado recibió [este martes] órdenes de Pedro Sánchez de que debía señalar a Vox como un problema para la democracia y dos horas después Casado compareció e hizo un discurso de demonización de Vox, como en la moción de censura.

–¿Sánchez da órdenes a Casado?

–No sé quién manda en estos momentos en el PP y en la política de pactos. Pero vi los aplausos de Iglesias a Pablo Casado en la moción de censura y hace unos días vi unas horas antes de que Casado hiciera (el martes) esa declaración brutal contra Vox que Sánchez le había dado públicamente la instrucción, la orden, de que señalara a Vox como un problema para la democracia. Y Casado habló de Vox como un enemigo de las instituciones autonómicas, constitucionales y europeas.

–Habla como si existiera una confabulación de PSOE y PP contra Vox.

–No tenemos muy claro dónde se toman las decisiones en el PP en relación a Castilla y León. Si se van a tomar en Valladolid, en Génova 13, en Alemania o en Bruselas, donde los socios del PP europeo que le han prohibido a Casado pactar con nosotros. Las decisiones de pactos de Vox se toman en España.

La etiqueta de ‘ultraderecha’

–¿Por qué le molesta a Vox que le etiqueten como extrema derecha o ultraderecha?

–No nos importa tanto. Algunos medios nos etiquetan con una intención de demonización, de llevar a Vox a una posición extremista. No consideramos que nuestras posiciones sean extremistas, tienen un gran apoyo social y están asentadas en el sentido común, Rechazamos esas etiquetas como otras. Nos negamos a utilizar viejas etiquetas para reducir nuestro programa político. Pero no nos molesta o hiere especialmente.

–¿No están más a la derecha del PP?

–Esos planteamientos están pasados de moda. Esas etiquetas no tienen efecto para prevenir sobre Vox, solo son insultos a nuestros votantes y nuestro principios que hacen que nos voten con más convicción.

–Pero sus aliados internacionales, Le Pen, Orbán, son la extrema derecha europea.

–No representan a la extrema derecha europea, pero el establishment político y mediático utiliza esa etiqueta para denostarles. Es una gran equivocación

–¿Habrá adelanto electoral en Andalucía?

–El adelanto electoral en Andalucía se va a alejar en el horizonte aunque sería importante un adelanto. En Andalucía, como se ha visto en Castilla y León, el Parlamento ya no representa a la voluntad de los andaluces. Como también ocurre en el Gobierno nacional. Si se vota en Andalucía, la representación va a ser notablemente distinta a la de este momento.

Fuente: Ramón Gorriarán – El Norte de Castilla

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