Sánchez y Díaz arrastran los pies en Castilla y León ante las malas expectativas electorales

Pablo Iglesias participa este fin de semana en la precampaña con un charla sobre “bulos” con el objetivo de mantener vivo el debate sobre las macrogranjas.

No es la campaña de las elecciones de Castilla y León el mejor de los escenarios posibles para PSOE y Unidas Podemos. Los sondeos apuntan a la práctica imposibilidad para la izquierda de sumar una mayoría de Gobierno con la que desalojar al PP del poder y eso está haciendo mella en los líderes de ambos espacios políticos. A tan sólo una semana del arranque formal de campaña, Sánchez se ha dejado ver tan sólo un día por tierras castellanoleonesas, en Palencia el pasado 9 de enero, donde fue abucheado por un grupo de ganaderos que le reclamaban el cese del ministro de Consumo, Alberto Garzón.

El fin de semana pasado prefirió ir a Granada a la presentación de la candidatura de Juan Espadas para unas elecciones, las andaluzas, que si ni siquiera están convocadas, y este fin de semana tampoco se le espera por la región en apoyo de su candidato, Luis Tudanca. En su lugar va a ir la ministra de Política Territorial, Isabel Rodríguez. Sí está prevista la presencia de Sánchez en la apertura y cierre de campaña, y es intención del partido allí que pise Soria, Valladolid, León y Zamora, aunque a Ferraz no le sale la cuenta de seis actos y habla de «entre cuatro y cinco».

Las ausencias del presidente del Gobierno será suplida con ministros

Las ausencias que deje Sánchez serán suplidas con ministros, para que no se diga que el Gobierno no se implica. De este modo, se aparta al jefe del Ejecutivo del que puede ser un mal resultado, esto es, volver al segundo puesto entre las preferencias de los electores tras el histórico triunfo de 2019.

Cabe recordar que la campaña electoral de Madrid fue de más a menos para Sánchez. De un apoyo activo pasó a un segundo plano por los malos augurios demoscópicos de los que le alertó su entonces director de Gabinete, Iván Redondo, en unas elecciones que fueron el último clavo de su atáud político y abrieron un nuevo ciclo político en España. A modo de cortafuegos, decidió rebajar su presencia para no correr la misma suerte del entones candidato socialista, Ángel Gabilondo. Que la dirección federal del PSOE dio la espantada, lo demuestra la soledad en la que le dejaron la noche electoral tras la debacle.

Al menos en Castilla y León no hay riesgo de sorpasso, pero el mapa político de la región se recompone, no se albergan dudas respecto del triunfo del PP de Alfonso Fernández Mañueco y a Sánchez no le interesa una lectura nacional de esos resultados.

Díaz no quiere vincularse a un resultado que puede lastrar su futuro proyecto

Tampoco a Yolanda Díaz. Las previsiones de Unidas Podemos son más que modestas, dos o tres procuradores como mucho, y la vicepresidenta segunda no quiere vincularse a un resultado que puede lastrar su futuro proyecto presidencial. No ha ido a Castilla y León en precampaña, como sí ha hecho, por ejemplo, la ministra de Derechos Sociales, Ione Belarra.

Este martes anunciaba su positivo en Covid y el aplazamiento de su agenda pública, pero a estas alturas no tenía cerrada su participación en la campaña. Este fin de semana, que sigue confinada, será el ex líder de Podemos, Pablo Iglesias el que acuda a Valladolid para respaldar a Pablo Fernández. No será un acto electora al uso. Iglesias participará en Valladolid en una charla sobre «Bulos: la mentira como estrategia de las derechas» en clara alusión a la polémica en torno a las macrogranjas.

En el entorno de la vicepresidenta aducen que están a la espera de lo que Unidas Podemos les proponga. En cambio, en Podemos replican que no conocen su disponibilidad, aunque dicen asumir la estrategia de «no quemar el futuro cartel» electoral de la vicepresidenta. De hecho, cuando a finales de año Fernández dijo que éste era el primer paso del «frente amplio» de Díaz, rectificó posteriormente sus palabras.

Los cuatro ministros de Unidas Podemos harán campaña

En vicepresidencia segunda, coinciden en la idea de no dotar a esta cita electoral del 13-F la calidad de «primera estación» de nada. Sí está confirmada la presencia de los otros cuatro ministros morados, esto es, Belarra -que acudió a la presentación de la candidatura de Fernández- Irene Montero, Alberto Garzón y Joan Subirats, además de Pablo Echenique, Juan López de Uralde y Enrique Santiago, entre otros.

En definitiva, Díaz va a modular su presencia y Podemos tampoco le va a pedir que se vuelque en una cita que apunta a noche electoral, como mucho, discreta, de salvar los muebles.

La media de las encuestas dan 28 escaños al PSOE (de los 35 que consiguió en 2019) y dos a Unidas Podemos a pesar de ir esta vez en coalición. Muy lejos de los 36-37 de Mañueco, aunque dependería o de Vox o de algunos de los partidos provinciales con opciones de escaño como Unión del Pueblo Leonés (UPL) o Por Ávila (XAV) que en la actualidad ya tienen representación en la Cámara autonómica.

Fuente: Cristina de la Hoz – El Independiente

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