ERC amenaza con la desobediencia y el “desbordamiento democrático” si naufraga la mesa de diálogo

El diálogo con el Gobierno de Pedro Sánchez seguirá siendo la principal apuesta de ERC y Pere Aragonés para solucionar el conflicto en Cataluña, sin embargo los republicanos no cierran la puerta a otras vías “alternativas” como la desobediencia y el “desbordamiento democrático” si la mesa de negociación fracasa. Los nacionalistas catalanes elevan la presión sobre el Ejecutivo para que el diálogo se traduzca en contenidos y resultados reales después de que dos ministros de Unidas Podemos, Joan Subirats e Irene Montero, defendieran la semana pasada un referéndum en Cataluña para cambiar “la estructura del Estado”.

ERC ha elaborado una nueva ponencia política que se aprobará en la Conferencia Nacional de la formación entre el 12 y 13 de marzo, con La Farga de L’Hospitalet (Barcelona) de nuevo como escenario, que reafirma su apuesta por la mesa de diálogo para resolver el conflicto catalán pero defiende “construir alternativas democráticas” si la negociación con Moncloa fracasa.

La ponencia, bajo el nombre Escribamos el futuro republicanoreafirma y “actualiza” la hoja de ruta del partido, mantiene su apuesta sin fisuras por la vía del diálogo. La fórmula de ERC pasa así por la mesa Generalitat-Moncloa, acompañada de una “revitalización” del movimiento independentista, el impulso de la movilización social y el reto de lograr un consenso estratégico independentista, una triple ecuación que Esquerra considera clave para el “éxito” de la negociación.

El documento subraya la importancia de que “la existencia del conflicto político sea reconocida por primera vez por parte del Gobierno español”, un hecho “sin precedentes” que ofrece la oportunidad de abrir una negociación “que ponga fin a toda forma de represión y ofrezca a la ciudadanía de Cataluña el derecho a decidir”.

Las reivindicaciones de ERC se mantienen inamovibles, amnistía y derecho de autodeterminación, en una negociación con el Gobierno de Sánchez a la que acuden con voluntad de “diálogo sincero y sin condiciones”.

Pero la formación del presidente Aragonès matiza que “no es ingenua” y que debe estar preparada por si “la negociación no da los resultados esperados”, por lo que aboga por construir “alternativas democráticas para afrontar el embate democrático”.

¿Y eso qué significa? “No renunciamos ni renunciaremos a ningún instrumento democrático que nos permita decidir nuestro futuro colectivo para llegar a la ‘República Catalana’, de acciones de desobediencia política y social hasta de desbordamiento democrático para hacer posible el derecho a la autodeterminación”, detalla ERC.

El coordinador de la propuesta, el exconseller Raül Romeva, vicesecretario general de prospectiva y Agenda 2030 de ERC, ha dejado claro en ese sentido que la opción prioritaria y la “bandera” que defiende el partido es la negociación; pero al mismo tiempo ha admitido que Esquerra “no renuncia a ninguna herramienta”, consciente de “quién tiene delante, qué significa el Estado y quién mueve sus hilos”.

Precisamente el sábado, en el Consell Nacional de JxCat, el secretario general de dicha formación, Jordi Sànchez, aseguró que es el momento de “evaluar” los acuerdos a los que llegaron con ERC en mayo de 2021 para empezar a trabajar en las “alternativas” a la mesa de diálogo, ya que considera que ésta ha “fracasado”.

No obstante, en su ponencia, los republicanos rechazan poner “límites” en forma de “fechas fijadas o hojas de ruta inamovibles”, además de remarcar que la unidad estratégica es “clave”, si bien siempre se debe basar en el “respeto” entre las diferentes fuerzas. “La diversidad del movimiento no es en ningún caso una debilidad, sino su fortaleza”, avisan los republicanos, que muestran su preocupación ante el peligro de que se identifique al independentismo con una opción excluyente o divisiva, por lo que uno de sus objetivos prioritarios es convertir su proyecto político en “cohesionador e inclusivo”, para llegar a más catalanes.

Unidas Podemos, a favor del referéndum

Con la crisis aún abierta a raíz de las declaraciones del titular de Consumo, Alberto Garzón, sobre las macrogranjas y la calidad de la carne española, otros dos ministros de Unidas Podemos del Gobierno de Pedro Sánchez sembraron el pasado viernes otra polémica tras apoyar un referéndum soberanista en Cataluña. El ministro de Universidades, Joan Subirats, y la ministra de Igualdad, Irene Montero, han respaldado este viernes la celebración de una consulta para “cambiar la estructura del Estado”.

Subirats, en una entrevista en la Cadena Ser, se mostró partidario de que se celebre un referéndum separatista. “Yo creo que alguna forma de consulta en un cambio en la estructura del Estado se deberá hacer. Una parte muy importante del problema que tenemos es el Estatuto que se votó en Cataluña y pasó lo que pasó con el Constitucional”, señaló.

Cabe recordar que Subirats presumió de haber votado a favor del referéndum ilegal del 1 de octubre de 2017 a favor de la independencia.

Subirats aseguró que no ha discutido con Sánchez sobre su presencia en la mesa de diálogo con la Generalitat, y recordó que su predecesor, Manuel Castells, no figuró en la última convocatoria tras los reajustes que provocó el cambio de miembros de la delegación catalana. No obstante, el ministro de Universidades celebró que la existencia de la mesa es un “cambio muy importante” porque supone el reconocimiento de que hay un conflicto político, algo que en su opinión contrasta con el abordaje que hizo el PP de esta cuestión.

En la misma línea, la ministra de Igualdad, Irene Montero, aseguró también el viernes en TV3 antes de verse con el presidente de la Generalitat, Pere Aragonès, que los catalanes “deben poder votar” un acuerdo que surja de la mesa negociación bilateral entre el Gobierno y la Generalitat. 

Montero admitió que a Podemos “seguramente le ha costado votos en España defender que se tenía que poder votar”.

Un asunto que ha tratado de frenar este lunes la ministra de Política Territorial y Portavoz del Gobierno, Isabel Rodríguez, quien ha asegurado que cuando haya una consulta en Cataluña será sobre un acuerdo y ha eludido entrar a responder sobre si debe ser o no una consulta en relación con una nueva estructura del Estado.

“Lo que no vamos a hacer es entregar a la sociedad la responsabilidad de hacer algo que tenemos que hacer desde la política que son los avances en el ámbito de la Constitución y de la Ley”, ha afirmado la Portavoz del Ejecutivo, quien ha recalcado que fuera de ahí no van a encontrar al Gobierno y cree, además, que tampoco se encuentra ya en ese escenario la sociedad catalana ya que “dejó muy atrás el 2017”.

En este sentido, considera que ahora, la sociedad catalana, “como el resto de la sociedad española”, está por la recuperación económica, aprovechar también la recuperación en el marco de los fondos europeos y para avanzar en la superación de la pandemia.

Fuente: República/Agencias

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