Sánchez pide pasar página del ‘caso Garzón’ ante el temor a una debacle el 13-F

Fuentes de Moncloa esperan que el «error» del ministro de Consumo tenga «poco recorrido electoral»

Que Alberto Garzón ha provocado un gran malestar en el Gobierno y en el partido, sin duda; pero que éste es el peor momento para protagonizar una batalla interna en el Ejecutivo a las puertas de la campaña electoral en Castilla y León, comicios que se han convertido verdaderamente en la tabla de salvación del ministro de Consumo, también. Según ha podido saber THE OBJECTIVE, en el núcleo duro del presidente son consciente del enorme «error» de Alberto Garzón al denostar al sector ganadero en el exterior provocando un gigantesco malestar en las comunidades productoras, entre ellas la que inicia ahora la carrera electoral hasta mediados de febrero.

Unas elecciones autonómicas que parten con malas perspectivas para el PSOE de José Luis Tudanca, que parece haber encontrado en Garzón la puntilla de su campaña electoral. En Ferraz descontaban la victoria del PP pero, en caso de cumplirse los pronósticos de algunos sondeos de una mayoría absoluta de Alfonso Fernández Mañueco, el candidato popular a la Junta cumpliría su objetivo de emular a Ayuso forzando una debacle socialista similar a la del 4-M en Madrid. 

En el PSOE son tan conscientes de que éste es un escenario posible, probable y temible que han dado la orden de pasar página del asunto Garzón y su afrenta al sector cárnico con la denuncia de las macrogranjas y la mala calidad de los productos que, a su juicio, ofrecen en España. La consigna es ignorar el asunto, sin entrar a reprochar ni a calificar sus palabras que ya encontraron la crítica de los barones del PSOE en el Comité federal del PSOE el pasado sábado 7 de enero. 

En el núcleo duro del presidente admiten el «error» pero pasan de puntillas por una polémica que «lamentó» este lunes el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, sin entrar siquiera a responder a la pregunta reiterada de si habló o no con su ministro de Consumo. «Lamento muchísimo esta polémica. Creo que con esto lo estoy diciendo todo». Su reproche estaba implícito pero fue poco sutil al rechazar de plano la crítica de Garzón sobre la mala calidad de la carne española: «Sigue los máximos estándares de la normativa española y europea. Siento la polémica porque no se compadece con lo que hace el Gobierno con el sector primario». 

Díaz pide un ‘alto el fuego’ a Podemos

La rapidez con la que el presidente del Gobierno intentó zanjar el asunto no fue óbice para mostrar su frialdad más absoluta. Una frialdad que encierra un enfado pero también la imposibilidad de actuar dado el momento electoral presente y por tratarse de uno de los ministros de la cuota morada de la coalición, que penden de la decisión de previa de Podemos representado en la vicepresidenta segunda Yolanda Diaz, en quien no recae solamente la decisión. Precisamente Díaz fue una de las responsables de mandar un mensaje de contención a sus filas: «Pediría que cuidemos la coalición y seamos cuidadosos con nuestras palabras».

La vicepresidenta segunda tuvo que salir a dictar el alto el fuego después de que varios miembros de la formación morada se atrevieran incluso a disparar abiertamente contra el presidente del Gobierno. La primera de las afrentas públicas hacia el Gobierno se produjo de la mano del portavoz del grupo parlamentario, Jaume Asens, quien culpó al «presidente del Gobierno de estar más preocupado de perder votos en Castilla y León que en defender a los ganaderos de las macrogranjas». Como si una bomba de racimo se tratara, el portavoz de la dirección nacional y candidato a las elecciones de Castilla y León, Pablo Fernández, acusó al PSOE de «utilizar los bulos creados por la derecha y la ultraderecha», por lo cual «tendrán que responder».

Podemos dispara contra Sánchez

Y de forma velada, reprochó al presidente Sánchez y a los ministros del PSOE como Margarita Robles sus palabras de desautorización a su colega de Consumo: «Nosotros, siempre que un ministro del Gobierno de España ha sufrido un ataque por la derecha y la extrema derecha, nos hemos comportado con extraordinaria lealtad y hemos defendido al Gobierno en su conjunto. Que quiera salirse de ese marco de lealtad en el Gobierno es decepcionante y es preocupante».

Hasta el hermano del ministro, Eduardo Garzón, salió en su defensa en la red social Twitter para calificar de «vergüenza» que «el presidente del Gobierno de credibilidad a un bulo».

Sin embargo, en el núcleo duro de La Moncloa evitan responder aunque destilan un enorme malestar. Recuerdan además que en el caso de Garzón «llueve sobre mojado», señalan citando sus palabras en contra de la «baja calidad del sector turístico español» en plena recuperación de la pandemia de la covid o sus palabras desaconsejando el consumo de carne porque era malo para la salud, lo cual forzó al presidente a desautorizarle nuevamente afirmando que «un buen chuletón en su punto es imbatible».

Fuente: Ketty Garat – The Objective

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