La puesta a punto de los Falcon costará 25 millones hasta el fin de la legislatura

La polémica sobre el uso partidista de la flota VIP de Moncloa siempre estuvo presente. Mantener esos aparatos durante cuatro años costará hasta 91 millones, más combustible, tripulación y ‘catering’ de lujo.

El Gobierno ha renunciado a informar al Congreso de los Diputados sobre el número de veces que ha utilizado el presidente Pedro Sánchez los aviones VIP del Ejército del Aire, los Falcon 900 de 19 plazas, para acudir a eventos oficiales de segundo o tercer nivel, que son la excusa perfecta, según la oposición, para participar los mismos días en actos electorales y de partido. La decisión de Moncloa, que se argumenta en que se trata de material especialmente sensible y secreto, impide conocer, no ya el número de traslados en este medio de transporte destinado a las autoridades del Estado y a la Casa Real, también los destinos y los fines previstos que ha tenido la utilización de esta flota de cinco aviones, más otros dos Airbus destinados a largas distancias.

Pese a la nula transparencia de Moncloa, existe información a través de otros canales oficiales -esta sí es transparente-, que evidencia que el uso continuo y abusivo de estos aparatos supone una carga económica importante, que recae en los Presupuestos Generales del Estado, cuyos ingresos financian en buena medida los impuestos de los ciudadanos. Un caro mantenimiento, que supondrá más de 25 millones en lo que queda de legislatura, si no se convocan elecciones de forma anticipada; 1.600 litros de combustible especial y contaminante por cada hora de viaje (según diversos medios especializados); dos pilotos y efectivos militares y tripulación destinados para ese fin, además de menús especiales, que suponen en torno a 240.000 euros anuales.

¿Es imprescindible el uso de los Falcon para un presidente? Los actuales aviones se fabricaron entre 1989 y 1991 y la mayoría fueron adquiridos durante las legislaturas del socialista Felipe González, que hizo un uso excepcional de estos aparatos. Sin embargo, la utilización de esta flota por José Luis Rodríguez Zapatero, sobrepasó la línea roja, ya que se sirvió de este medio de transporte para acudir a actos electorales según denunció el Partido Popular en 2009. Las acusaciones de los ‘populares’ tuvieron curiosamente una réplica por parte de González, que utilizó el “tú más” para pedir una explicación clara del uso de los aviones militares por parte de los gobiernos de todos los colores. 

El último contrato suscrito con Gestair supondrá un mínimo de 64,5 millones durante cinco años. Durante ese periodo el menú exclusivo costará 1,2 millones

Pese a todo, esa transparencia que solicitaba el expresidente socialista nunca ha fluido y hay pocos datos -en la actual legislatura menos- sobre cómo se ha utilizado y para qué este medio de transporte. Maldita.es daba a conocer en 2019 que Sánchez, poco meses después de desembarcar en Moncloa, era el presidente de la democracia que más veces había empleado los Falcon para trasladarse. Concretamente, había utilizado este transporte VIP cinco veces cada mes, frente a las tres de Rajoy y el viaje de media mensual de Felipe González. Rodríguez Zapatero era el segundo presidente más proclive al uso de los Falcon, con un promedio mensual de 3,63 vuelos, según los datos facilitados por el Portal de Transparencia a ese medio. Ahora, la utilización del estos aviones se ha multiplicado por diez en meses puntuales.

Lo que es incuestionable es que mantener estos Falcon 200, cinco en total, más dos Airbus A310, que sirven también para repatriaciones y traslados excepcionales de tropas, y traslados transoceánicos de personalidades, sale caro y el presupuesto para su sostenimiento se ha disparado con respecto al anterior contrato y que cada vez será más cara la puesta a punto de unos aparatos con cerca de tres décadas de antigüedad. La última adjudicación, recogida en la Plataforma de Contratación Pública, que fue para Gestair, la única empresa que optó al concurso y la única que dispones de un centro de mantenimiento en el sur de Europa  para realizar revisiones programadas de aviones Dassault (los Falcon), HawkerCessnaBombardier Airbus, supondrá 64,5 millones de euros durante cuatro años, una cantidad que podría aumentar hasta 91,4 millones si hay aparecen modificaciones ya contempladas y si se prorroga un año más.

La licitación, formalizada el pasado octubre, contemplaba también el mantenimiento de tres Cessna Citation V, dedicados fundamentalmente a labores cartográficas, que costará 5,5 millones. Los dos contratos anteriores para el mantenimiento de esta flota VIP se suscribieron en 2016 y se hicieron con ellos Gestair, para los Falcón, y Airbus, para los aviones que esta compañía construye y están a disposición de Moncloa. El importe final, apenas superaba el millón de euros, que fue casi equitativamente repartido entre las dos empresas.

Los Falcon, con 19 plazas, pueden ser utilizados para trayectos de hasta 6.000 kilómetros, requieren dos pilotos y una tripulación de refuerzo

Otro de los conceptos que no pueden pasar desapercibidos, para aparatos que pueden hacer trayectos de más de 6.000 kilómetros, es el menú que se sirve a bordo. El Ministerio de Defensa licitaba principios de 2020 y solo para cinco meses y medio, la gestión de los menús por 80.000 euros, una cantidad que aumentaba un 45% con respecto al anterior contrato, que fue por 120.000 euros para un año. El último contrato y que es prorrogable durante cinco años, supone cerca de 240.000 euros por ejercicio y tiene un valor estimado de 1.200.000, según recoge el Portal de Contratación Pública.

Fuente: Enrique Morales – La Información

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