Villacís confirma su giro al centro e inicia la reconstrucción con el PSOE en Madrid

Ciudadanos acaba de entrar en el Gobierno socialista de Alcalá de Henares, que secunda los pactos recientes en Leganés o Alcobendas. Un movimiento que marca distancias con la derecha de Vox, de la que depende en Cibeles.

Los últimos movimientos de Ciudadanos en la Comunidad de Madrid confirman su viraje hacia el centro político. La designación de Begoña Villacís como coordinadora del partido, coincidente con el peor momento de la formación, al borde de la desaparición en la región, lleva asociada una estrategia de reconstrucción con la entrada en varios gobiernos municipales de la mano del PSOE. La coalición con los socialistas en Alcalá de Henares secunda los movimientos en Leganés y Alcobendas tras el verano y pone de manifiesto su distanciamiento de la derecha y particularmente de Vox, de quien aún depende en el Palacio de Cibeles.

Esta misma semana, PSOE y Ciudadanos formalizaron su pacto de Gobierno en Alcalá, una de las ciudades con más población de la Comunidad, justo en el ecuador de la legislatura. Ambos partidos sostienen que los contactos vienen de atrás y que las elecciones del 4-M aplazaron el acuerdo, pero lo cierto es que se ha anunciado apenas unas semanas después de que Villacís presentara la nueva ejecutiva naranja en la región. En esta, precisamente, tiene un papel capital el que hasta ahora era el portavoz del partido en la ciudad complutense, Miguel Ángel Lezcano, que fue nombrado secretario de organización. El número 2 en el nuevo organigrama.

Ciudadanos entrará con una Vicealcaldía (que presumiblemente asumirá Lezcano), la coordinación de proyectos estratégicos y europeos, la concejalía de Industria y Transición Ecológica, la delegación de Deportes y el área delegada de Régimen Interior y Asuntos Jurídicos. El nuevo Ayuntamiento gozará de una mayoría muy holgada, con 18 ediles sobre los 14 de la absoluta en la localidad, compuesta por los doce concejales del PSOE y los seis de Cs. Hasta ahora, la viabilidad de las iniciativas del alcalde, Javier Rodríguez Palacios, dependía de Unidas Podemos, con quien la convivencia ha sido muy complicada. Tanto, que el propio regidor alcalaíno lamentó durante la presentación del pacto con los naranjas la visión “sectaria” de la ciudad de sus antiguos socios.

Estrategia a medio plazo

Si bien desde el inicio del curso todos los movimientos de Ciudadanos apuntan en una dirección, con otros acuerdos con el PSOE en Leganés y Alcobendas (donde asumió la alcaldía para los dos próximos años), fuentes de la formación sostienen que no existe una estrategia ‘ad hoc’ con los socialistas. “Tendemos la mano igual al PP que al PSOE, lo que queremos es dar estabilidad e impedir que entren populismos y extremismos”, apunta una voz autorizada en la estructura, en clara alusión a Vox y Unidas Podemos. “Nuestro objetivo es ser decisivos otra vez”, añade, ante la pregunta de cuál es su objetivo a medio plazo.

Cs aspira a volver a ser decisivos, con posibles pactos tanto con el PP como con el PSOE en 2023

Este giro al centro se reconoce como una maniobra muy evidente para ampliar el abanico a futuros pactos en uno y otro lado, como en los orígenes de Ciudadanos. La Comunidad de Madrid tiene sus particularidades y si se toma como referencia las últimas elecciones, tanto PSOE como PP necesitarán de su apoyo. Por un lado, en mitad de la pugna de los populares con Vox, especialmente en la zona oeste (Pozuelo, Majadahonda, Boadilla o Las Rozas); y por el otro, para apuntalar las mayorías de los socialistas en ayuntamientos históricamente teñidos de rojo, como el denominado cinturón sur o el corredor del Henares.

De hecho, como informó El Confidencial, el comité autonómico de Villacís tiene una presencia notable de cargos municipales y solo figura uno de los diez concejales que Ciudadanos tiene en la ciudad de Madrid. En ese sentido, destacan dos nombres que confirman la aspiración de volver a ser un partido bisagra. Entre los responsables de las áreas territoriales están Sabrina García, portavoz adjunta en Parla, donde el PSOE comparte gestión con Podemos; y Alfonso Reina, edil en Majadahonda, donde el PP hace lo propio con Vox. Desde la ejecutiva, no obstante, señalan que no hay más acuerdos previstos a corto plazo.

Esta pretendida reconstrucción, sin embargo, obligará a establecer nuevas relaciones con el PSOE-M en la región. A nivel nacional Inés Arrimadas está muy lejos de Pedro Sánchez y la dirección descarta en principio cualquier acercamiento de cara al previsible adelanto electoral en Andalucía. Sea como fuere, será una nueva etapa en la Comunidad de Madrid, tras el veto inicial de Ignacio Aguado a Ángel Gabilondo y, después, los contactos para la moción de censura.

Influencia en Cibeles

Este distanciamiento de la derecha tiene una consecuencia inmediata en Cibeles, donde Villacís y José Luis Martínez-Almeida necesitan de Vox para sacar adelante sus cuentas, algo que no parece probable en este momento. La vicealcaldesa ha reiterado su predisposición a sentarse a negociar con todas las fuerzas políticas, pero no es ninguna novedad que las diferencias de Javier Ortega Smith con la coalición de PP y Cs han empezado en su relación con los naranjas. Fuentes del partido naranja reconocen abiertamente que su deseo es marcar la mayor distancia posible con ellos, aunque los números mandan. Las cuentas municipales, de momento, están abocadas a una prórroga o a explorar un acuerdo con los cuatro ediles carmenistas que rompieron con Más Madrid. Otra oportunidad para afianzarse en el centro.

Fuente: Ignacio S. Calleja – El Confidencial

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