Al Gobierno no le llega para pagar la extra de Navidad a los pensionistas y recurre a un nuevo crédito urgente

Seguridad Social ha gastado la transferencia del Estado de 31.000 millones y se ve obligada a pedir una línea extraordinaria para abonar las mensualidades de noviembre y diciembre.

La Seguridad Social se acerca a uno de los momentos clave del año: el pago de la extra de Navidad a nueve millones de pensionistas, lo que significa un desembolso de 20.000 millones. Si en un año corriente cuesta encontrar recursos para abonar esa cantidad, las ayudas por la pandemia han agotado los recursos previstos para esta operación.

Hay que recordar que el Consejo de Ministros aprobó a principios de junio la concesión de un préstamo del Estado a la Tesorería General de la Seguridad Social por importe de 13.830 millones de euros.

El crédito era de una cuantía similar al recibido el año anterior para financiar el pago de las pensiones. Supone un nuevo aumento del endeudamiento de la Seguridad Social, cuyo volumen supera los 85.000 millones de euros, tras haberse incrementado en 30.000 millones en el último año como consecuencia de las transferencias y la crisis.

Según aclaró entonces el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, en los meses de junio y noviembre, la Seguridad Social abona conjuntamente la nómina ordinaria y extraordinaria de las pensiones, lo que supone un desembolso de alrededor de 20.000 millones de euros que “puede generar tensiones de liquidez al Sistema, tras las medidas excepcionales tomadas por la pandemia de Covid-19”.

En cualquier caso, y como en los últimos años, el préstamo obtenido en junio debía asegurar el pago puntual de las pensiones y permitir a la Seguridad Social planificar con suficiente antelación la disposición de recursos necesarios para hacer frente ahora a estos desembolsos extraordinarios, según explicaba entonces el Ministerio.

La extra de verano ya agotó el crédito

En cambio, sólo un mes después, el Gobierno agotó esa línea de crédito extraordinaria de 13.830 millones para cubrir el exceso de déficit provocado por la caída de la recaudación de las cotizaciones sociales como consecuencia del golpe de la crisis del coronavirus en el empleo, según admiten a Confidencial Digital altos cargos del Ministerio de Seguridad Social.

Hay que recordar que el Gobierno debía garantizar el abono de la extra de verano a finales de junio a los nueve millones de pensionistas. En cada paga extra se producen unas exigencias adicionales que superan los 20.000 millones de euros, tal y cómo reconocen estos altos cargos.

Transferencia del Estado de 31.000 millones

El Presupuesto consolidado del organismo para 2021 contemplaba un volumen de gasto no financiero de 171.840,8 millones de euros, unos ingresos de 157.547,6 millones.

Se contaba, por tanto, con un déficit de 14.293,2 millones de euros, en torno a un 1,3% del PIB estimado para este ejercicio.

Sin embargo, fuentes de la Seguridad Social explican a ECD que el Programa de Estabilidad 2021-2024 remitido por el Gobierno a Bruselas recoge el mantenimiento de las transferencias del Estado a la Seguridad Social en el periodo y recoge una proyección de un déficit de la Seguridad Social de en torno al 1,5% del PIB este año.

Así las cosas, el Estado ha transferido este año 31.177 millones de euros a la Seguridad Social, con lo que asumirá una parte del déficit del subsector, además de la concesión del citado préstamo de 13.830 millones a principios de junio, para poder afrontar el pago de las pensiones hasta finales de año.

 

En vísperas de la paga extra de Navidad

Pese a todo, técnicos de la Seguridad Social revelan a Confidencial Digital que ya venían avisando en las últimas semanas a la cúpula del departamento que dirige José Luis Escrivá de que la liquidez provista hasta el momento no sería suficiente para la situación de crisis económica que se debe abordar hasta final de año, y cumplir además con el pago de la extra de Navidad a finales de este mes a los nueve millones de pensionistas.

Por ello, el Consejo de Ministros aprobó este lunes un Real Decreto-ley por el que se concede un crédito extraordinario de 5.012 millones de euros a la Seguridad Social para “equilibrar en las cuentas el gasto derivado de la Covid”, según explicaron fuentes del Ministerio de Seguridad Social.

En cualquier caso, confirman que el cobro de la paga extra de diciembre está garantizado para los nueve millones de pensionistas.

Transferencia récord del Estado en 2022

Por si fuera poco, la Seguridad Social concentra una de las partidas principales de gasto dentro de los Presupuestos Generales del Estado para 2022. El departamento que dirige José Luis Escrivá desembolsará 181.081 millones de euros para la totalidad de sus operaciones, un 5% más que en 2021.

En su asignación sobresale nuevamente la partida para las pensiones, de 171.165 millones, que en términos globales aumenta en 7.868 millones de euros (+4,8%) respecto al anterior reparto, según el proyecto presentado hace unas semanas en el Congreso.

El gasto en pensiones lleva años experimentando una senda de crecimiento ininterrumpida debido al aumento del número de pensionistas, al incremento de la esperanza de vida y a la revalorización de las prestaciones.

Su actualización quedará vinculada a partir del próximo año a la variación del IPC medio anual, según recoge lo pactado en la última reforma. Para el próximo año se estima un alza superior al 2%, superando las previsiones iniciales del Gobierno del 0,9% después del aumento de este índice en los últimos meses por la escalada de la factura de la luz.

El coronavirus se ha comido los ingresos

Hay que tener en cuenta que la declaración del estado de alarma y la paralización de muchas actividades económicas ha mermado los ingresos de la Seguridad Social. Un buen número de trabajadores han perdido su empleo, lo que ha incrementado el gasto en prestaciones.

Otros se han visto afectados por expedientes de regulación temporal de empleo (ERTE), hasta 3,5 millones. Y otros son autónomos que se han acogido a la prestación por cese de actividad, hasta 1,4 millones.

Esta situación ha provocado una caída brusca de la recaudación de la Seguridad Social a través de las cotizaciones sociales: ni los autónomos con esta ayuda, ni los ERTE por fuerza mayor pagan cotizaciones.

Además, hay que destacar la mayor flexibilidad en los aplazamientos del pago de impuestos para empresas y autónomos que se han habilitado en el último ejercicio.

Sólo quedan 2.150 millones en la hucha

Hay que recordar que los 2.150 millones de euros que quedan actualmente en la hucha de las pensiones son testimoniales porque no sirven ni para pagar una quinta parte de lo que supone una nómina mensual.

La hucha de las pensiones ha sufrido una fuerte caída de fondos en los últimos años. Desde 2012, el Gobierno de Mariano Rajoy tuvo que acudir de manera recurrente al Fondo de Reserva, que en su día llegó a acumular más de 66.000 millones. El Ejecutivo de Pedro Sánchez recibió el Fondo de Reserva con 8.095 millones.

En la cúpula económica del Ejecutivo no se oculta la “gravedad” de la situación. Se tiene en cuenta que, cuando arrancó la crisis, en el año 2008, la hucha de las pensiones tenía 57.158 millones de euros. En 2011, cuando el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero dejó La Moncloa, el total era de 64.374 millones.

Fuente: José Antonio Frauca – El Confidencial Digital

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Carlos
Carlos
19 Días Hace

Una “gestión” horrorosa de de Yolanda Diaz, el imbécil de Escrivá y toda la banda de delincuentes y subnormales que nos “pastorean”…