El 40 Congreso del PSOE, bajo la influencia de UP, ERC y Bildu y ataques a La Corona y Madrid

Se espera que Felipe González avale a Pedro Sánchez y que el PSOE se lance a atacar los impuestos y la capitalidad de Madrid.

Después de la Convención Nacional del PP y en la espera de que Yolanda Díaz presente su proyecto de un ‘frente amplio’ de la izquierda radical, el PSOE va a celebrar a partir del próximo viernes día 15 en Valencia su 40 Congreso un aniversario muy especial en el que se consolidará el liderazgo absoluto y absolutista de Pedro Sánchez.

Un líder, Sánchez, que pretende cerrar el 40 Congreso el domingo 17 con un gran mitin multitudinario y el deseo de superar las cerca de 12.000 personas que Pablo Casado reunió el pasado día 3 en la plaza de toros de Valencia, para lo que Sánchez necesitará un amplio espacio, ajeno y superior al del salón de plenos donde se debatirá la ‘ponencia marco’ del Congreso.

En la que la noticia provocadora y discordante será la de atacar a Isabel Ayuso pidiendo que se homologuen los impuestos en las CCAA y que se saquen de Madrid algunas instituciones del Estado. Y a la Monarquía con peticiones de investigación al Rey Juan Carlos I, fin de la inviolabilidad del Rey y referéndum sobre la Republica.

Unas pretensiones que veremos si cuajan, o si solo son una advertencia de Sánchez para el caso en el que pueda perder el poder.

Se trata de un ataque simbólico a La Corona a Madrid, a pesar de que la Fiscal del Estado, Dolores Delgado, que controla Sánchez ha ordenado  el cierre de la investigación sobre el Rey emérito. Y a la vez de un ataque a Ayuso con el que se pretende reactivar el protagonismo de la madrileña para eclipsar a Pablo Casado, pero la jugada le puede salir al PSOE mal porque en Madrid tienen muchos escaños y los puede a perder.

El 40 Congreso del PSOE consolidará el liderazgo de Sánchez, que ganó la Secretaría General en el anterior Congreso de 2017, tras derrotar a Susana Díaz con posiciones políticas de la izquierda radical que le valieron el título de ‘Sánchez el rojo’.

Un Congreso donde se espera que Felipe Gonzalez asista -en compañía de Joaquin Almunia y de José Luís Rodriguez  Zapatero- para avalar con su presencia, y ya se verá si de viva voz, los pactos de Sánchez con UP, ERC, PNV y Bildu, lo que Alfredo Pérez Rubalcaba calificó años atrás como el ‘Gobierno Frankenstein’.

Y puede que la presencia de Gonzalez en el 40 Congreso se deba a la que pudo haber sido su mediación entre Sánchez y el Rey Felipe VI para lograr el archivo de las investigaciones de la fiscalía contra el Rey emérito, lo que va a permitir el regreso del Rey Juan Carlos I a España de manera permanente o temporal.

Se trata del Congreso de la ‘entronización’ de Pedro Sánchez como líder indiscutible del PSOE y en presencia de todos los ministros socialistas y los barones regionales del partido, en el que se renovara y reducirá la Ejecutiva para evitar rebeliones como la del 1 de octubre de 2016, que entonces le costó a Sánchez el cargo.

Y en el que no se espera la menor contestación, ni siquiera por parte de aquellos barones que, como García Page, Vara o Lamban, han criticado las alianzas de Pedro Sánchez con los separatistas vascos y catalanes o con la izquierda radical de UP. Porque en ese escenario primará la imagen de ‘la unidad’ del PSOE, en contraste con los desafíos que Isabel Ayuso lanzó a Pablo Casado en los días previos a la Convención del PP.

Se trata de recuperar lo que Felipe González llamaba, en plena crisis de los GAL y cuando Verá y Barrionuevo entraron en prisión, la imagen de ‘la piña’ o el compromiso de ‘la militancia pura y dura’. Para que Sánchez avance sin obstáculos en pos de la renovación del poder en las elecciones generales de finales de 2013, una vez que se haya superado definitivamente la pandemia del covid 19 y una vez que se confirme la reactivación de la economía.

Lo que le será más fácil de llevar a cabo con las ayudas y créditos de la UE de 140.000 millones de euros. Y siempre y cuando no asistamos a una crisis energética internacional, con gran impacto en España -en las familias, en las industrias y los negocios-, tal y como lo advirtió el presidente Sánchez ante el Consejo Europeo, la semana pasada en Eslovenia.

El 40 Congreso del PSOE será pues para Sánchez un ‘paseo militar’ aunque en él se presentarán algunas propuestas llamativas como la de Juventudes Socialistas que solicita al PSOE una apuesta decidida por la Republica.

Estamos en suma ante un Congreso de consolidación de Pedro Sánchez como líder del PSOE y de la izquierda española, al que llega después de haber echado a Mariano Rajoy del poder con la moción de censura del mes de mayo de 2018.

La que luego consolidó con las dos victorias electorales en 2019 y su pacto de Gobierno de coalición con Podemos que ratificaron en el Congreso de los Diputados ERC, PNV y Bildu, a primeros de 2020. Los mismos partidos que apoyaron la moción de censura a la que también se sumó el entonces PDeCAT del prófugo Puigdemont.

Y un 40 Congreso del PSOE donde planearán los indultos que Sánchez dio a los golpistas catalanes condenados en el Tribunal Supremo y que fueron muy contestados en toda España y recurridos ante la Sala Tercera del TS por PP, Cs y Vox. Y un debate donde la crisis territorial de España y el acoso a la Lengua Castellana en las autonomías nacionalistas podrán ser algunas de las cuestiones en discusión.

Pero no de importante controversia política porque está claro que en dicha cita no se escuchará ninguna discrepancia que llame la atención entre los delegados (1.062: 532 hombres y 530 mujeres) o entre los informadores de la prensa nacional.

Fuente: Rafael Halcón – República

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