Sánchez eleva el número de altos cargos a 740, pero solo el 6% son de Podemos

Es la mayor cifra de la serie, según datos de la Oficina de Conflicto de Intereses a 30 de junio, pocos antes de la remodelación que dejó fuera a Calvo, Ábalos y Redondo. Uno de cada siete cargos es de embajador.

El número de altos cargos, entre los que se incluyen los ministros, secretarios de Estado, personal de confianza, embajadores, directivos de entidades públicas y asesores designados a dedo, se elevó el pasado 30 de junio, unos días antes de la última remodelación del Ejecutivo realizada por Pedro Sánchez, a 740, la mayor cifra en los últimos ocho años, según la serie histórica que facilita semestralmente la Oficina de Conflictos de Intereses desde junio de 2014 y que publica la Secretaría de Estado de Función Pública. Además, suponen ya 69 puestos más que los que tenía el Gobierno de Mariano Rajoy cuando perdió la Presidencia en 2018 tras la moción de censura de Pedro Sánchez.

El pacto entre el dirigente socialista y el ex responsable de Unidas Podemos, Pablo Iglesias, para conformar un Gobierno de coalición tras las elecciones generales de 2019 y que se concretó en enero de 2020 disparó el número de vicepresidencias y ministerios en el Ejecutivo a unas cotas similares a las que se registraron en los gobiernos de Adolfo Suárez, que pese a todo tenían varios ministros sin cartera y sin asesores. Las cuatro vicepresidencias y 18 ministerios que conformaban el Gabinete de Sánchez antes de los cambios de julio de 2021 superaban en seis las del último Gobierno de Rajoy y ha catapultado el número de altos cargos a una cifra que rebasa la media de las últimas legislaturas en 61. Pese a todo, el porcentaje de cargos de confianza en la órbita de los ministerios encargados a Podemos es mínima.

El informe sobre cumplimiento del régimen de incompatibilidades de los altos cargos, remitido a finales de mayo al Congreso de los Diputados, muestra que en el periodo comprendido entre el 1 de enero y el 30 de junio de 2021, había 740 cargos en activo, frente a los 732 que se registraban un año antes. Un total de 81 declararon sus actividades y bienes en la toma de posesión, 68 sus actividades tras ser cesados y 15 comunicaron un cambio de actividad. Mientras, el informe recalca que apenas se recibieron 340 declaraciones anuales en el primer semestre del año.

 

Los datos prácticamente de la Oficina de Conflictos coinciden prácticamente con los que recoge el Registro Central de Personal, también vinculado a Función Pública, que se nutre de las estadísticas facilitadas por las administraciones. Según el Registro, en enero de 2021, último dato disponible, había 764 eventuales -altos cargos a dedo- en los ministerios, frente a los 604 que se registraban a mediados de 2018. El primer dato de esta estadística es enero de 2002, fecha que coincide con la segunda legislatura de José María Aznar, para la que contó con apenas 460 cargos de confianza, casi 300 menos que los que Sánchez tiene en la actualidad. Estos  760 cargos son la mayor cifra en dos décadas.

El artículo 22 de la Ley Reguladora del Ejercicio del Alto Cargo de la Administración General del Estado establece que para asegurar la transparencia del control del régimen de incompatibilidades, la Oficina de Conflictos de Intereses debe elevar al Gobierno cada seis meses para su remisión a la Cámara Baja un informe que detallado que entre otros asuntos recoge el número de expedientes sancionadores incoados durante el ejercicio de la actividad de estos cargos, uno en el primer semestre del año: y los que tienen que ver con la transparencia, cinco. 

Del informe elevado recientemente a las Cortes también se desprende que los altos cargos proceden fundamentalmente de la cuota de los ministerios socialistas y sus organismos y entidades adscritas, ya que apenas 45 forman parte de las áreas bajo responsabilidad de Unidas Podemos, el 6% del total. También queda patente que más de uno de cada siete altos cargos son embajadores, que además es el colectivo que recibe remuneraciones más elevadas por el desempeño de su labor dentro del Ejecutivo central.

Los ministros son los cargos peor pagados, mientras embajadores y gerentes de mutuas y el vicepresidente de Sepi, reciben los mayores sueldos 

Según se desprende del Portal de Transparencia de la Administración General de Estado, los embajadores, funcionarios de la carrera diplomática y con unas condiciones económicas excepcionales, son los altos cargos mejor pagados, hasta 302.000 euros en el caso del Embajador de Japón, Jorge Toledo Albiñana, pero los directores gerentes de las mutuas de trabajo, que son asociaciones de empresarios sin ánimo de lucro, no se quedan atrás. Con datos de 2020, los últimos disponibles, los embajadores de China, Angola, Corea del Sur, Haití, Israel, Moscú e Irak cobraban más de 220.000 y otra decena obtenía retribuciones por encima de los 200.000 euros, entre ellos los responsables de Venezuela, Nigeria, Kenia y Egipto.

Los cargos diplomáticos son desempeñados por funcionarios pertenecientes a la Carrera Diplomática y su retribución tiene en cuenta el salario ordinario y los trienios, además de un plus para equiparar su poder adquisitivo con el del país, y otro de calidad de vida, que tiene en cuenta factores como la distancia de España con el país en el que prestan sus servicios, la seguridad o el clima, de ahí los elevados sueldos en Irak, Haití, Angola o Israel.

Mientras, los ministros del Gabinete de Sánchez no reciben sueldos especialmente altos. María Jesús Montero, responsable de Hacienda y ahora también de Función Pública, cobró durante el ejercicio pasado 80.375,22 euros. El Gobierno de coalición tiene como segundo cargo mejor pagado -exceptuando los embajadores- al Delegado Especial del Estado en la Zona Franca de Barcelona, Pere Navarro, con 168.202,58 euros de retribución en 2020. Navarro, que también depende orgánicamente de Hacienda, fue alcalde de Terrassa, primer secretario del PSC entre 2011 y 2014 y diputado en el Parlament catalán.

El personal de confianza de los ministerios de Exteriores, Hacienda y Asuntos Económicos son los que tienen retribuciones mayores. En todos los departamentos del Gobierno, el sueldo del jefe de Gabinete ronda los 100.000 euros, mientras que el responsable del ministerio tiene un salario inferior a 90.000. La mayoría de los salarios que se publican no corresponden a todo el año 2020, ya que los ministros empezaron su labor el 13 de enero y los cargos desembarcaron entre el 15 y el 18 de ese mes.

En Hacienda, donde la mayoría de los altos cargos son funcionarios de carrera, todas las nóminas excepto la de Montero tienen seis cifras. Destacan la de la subsecretaria, la funcionaria María del Pilar Paneque, que cobró 129.631 euros. Mientras, los responsables de los organismos adscritos tienen sueldos elevados, cobran más de 120.000 euros el responsable de la Zona Franca Vigo (138.995), el de la de Cádiz (128.158), y los responsables de la AEAT (124.764), Aduanas (121.079), Recursos Humanos (121.585) y Gestión Tributaria (120.362) y la directora de la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre, que entre el 4 de febrero y el 31 de diciembre se embolsó 136.300 euros.

Mientras, el vicepresidente de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (Sepi)Bartolomé Lora Toro, que ejerce como máximo dirigente de la entidad pública desde octubre de 2019, fecha en la que tuvo que dimitir como presidente Fernández Guerrero por su imputación en el ‘caso Aznalcóllar, es el alto cargo del Gobierno de Sánchez, exceptuando los embajadores, mejor pagado con un sueldo de 221.867,52 euros.

Mientras, uno de los departamento con sueldos más elevados y más cargos es Asuntos Económicos y Transformación Digital. En las retribuciones de los organismos adscritos destaca la de la vicepresidenta de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), que desde el 15 de diciembre ocupa Monserrat Martínez. La retribución de este cargo supera los 165.000 euros, 2.000 más que la del presidente. Dos de los consejeros de la CNMV –Juan Manuel Santos-Suárez y Ángel Benito-, que no son funcionarios y no tienen trienios, cobran 140.664 euros, mientras que María Dolores Benito -funcionaria- tiene una nómina de 147.803 euros. Por su parte, el presidente del Instituto de Crédito Oficial (ICO), José Carlos García Quevedo, percibe casi 145.000 euros.

Fuente: Enrique Morales – La Información 

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