El paro registra una caída histórica en agosto pero se pierden 118.000 empleos

La Seguridad Social se anota el primer descenso mensual de la afiliación desde el pasado mes de febrero, mientras el SEPE resta 82.583 desempleados y 272.190 trabajadores continúan en ERTE a cierre de mes.

El paro registrado en las oficinas del Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) continúa batiendo récords y se anota una caída histórica para el mes de agosto. Sin embargo, el mercado laboral sufre un cambio de tendencia en lo que se refiere a la afiliación media a la Seguridad Social, que desciende por primera vez en términos mensuales desde el pasado mes de febrero, según se desprende de las estadísticas publicadas este jueves por el Gobierno.

En concreto, el paro baja en 82.583 desempleados respecto al julio, firmando la mayor caída en un mes de agosto de toda la serie histórica. Pero la Seguridad Social registra 118.004 cotizantes menos que en la media de julio. Si bien es cierto que en términos desestacionalizados (eliminado el efecto calendario) la afiliación crece en 76.541 cotizantes y es en ese dato en el que prefiere fijarse el departamento que dirige José Luis Escrivá por reflejar mejor la situación del mercado laboral al ‘limpiar’ las estadísticas del componente estacional ocasionado, en este caso, por el verano.

“Agosto es tradicionalmente un mes en el que sube el paro registrado debido a un descenso de actividad en numerosos sectores con motivo del periodo vacacional, sin embargo, este año encadena seis meses de caída continuada”, destacan desde el Ministerio de Trabajo. En total, el número de desempleados se sitúa en 3.333.915 personas, un 12% menos que hace justo un año, pero supone 87.868 parados más que en febrero de 2020, antes de la pandemia. Por su parte, la afiliación media a la Seguridad Social baja a 19.473.724 cotizantes, si bien en términos desestacionalizados sube hasta los 19.477.505 ocupados, recuperando así prácticamente el nivel precrisis.

De este modo, la tendencia de recuperación del mercado laboral se consolida en lo que se refiere al descenso del desempleo, aunque todavía hay cerca de 88.000 parados más que antes de la crisis y 268.000 más que en agosto de 2019, año previo al impacto de la pandemia en las estadísticas de empleo. Además, respecto a la afiliación a la Seguridad Social y pese al retroceso de agosto en términos medios (entre los años 2009 y 2019 el promedio de pérdida de afiliados en agosto es de 147.000 personas, por encima del retroceso registrado este año) el total de cotizantes supera los 19,3 millones que había en agosto de 2019.

En cualquier caso, el dato de paro de agosto, al igual que ocurrió en los meses anteriores de pandemia, no incluye a los trabajadores que se encuentran en suspensión de empleo o reducción horaria como consecuencia de un expediente de regulación temporal de empleo (ERTE), ya que la definición de paro registrado no los contabiliza como desempleados. De este modo, hay que tener en cuenta que todavía hay 272.190 personas en ERTE, 59.269 menos que en julio si se tiene en cuenta la fecha de notificación y 15.216 menos por fecha de alta. Respecto a este dato, cabe recordar que los ERTE llegaron a proteger a más de 3,6 millones de trabajadores en su punto más alto, lo que significa que ya han salido de esta situación más del 92%.

Hay, por tanto, una de cal y una de arena en los datos difundidos este jueves por los ministerios de Trabajo y Seguridad Social, coincidiendo con el inicio de las negociaciones con los agentes sociales para llevar a cabo la subida del salario mínimo para lo que resta del año. El Gobierno, y así lo destacó Pedro Sánchez en el acto de inauguración del curso político, está convencido de que la recuperación está en marcha y de que, para que esta sea justa, es necesario activar de manera inmediata la subida del SMI. Un enfoque que los empresarios rechazan de plano, por considerar que el tejido productivo todavía no está preparado para un incremento de los costes salariales.

Entrando al fondo de los datos, el paro disminuyó en agosto en todos los sectores, salvo en la construcción, donde subió en 1.139 personas. El mayor retroceso del paro lo protagonizó el sector servicios, con 46.224 desempleados menos, seguido del colectivo sin empleo anterior (-22.873 parados); la agricultura (-13.499 desempleados), y la industria, que restó 1.126 desempleados y se sitúa ya en niveles prepandemia. Respecto a la afiliación, en términos desestacionalizados, se han producido aumentos en casi todas las ramas de actividad, con especial intensidad en servicios (60.183). Industria sumó 8.529 personas ocupadas y construcción, 6.762. La única que pierde afiliados es agricultura, con 2.884 trabajadores menos.

Respecto a los ERTE, de los 227.190 trabajadores que estaban en esta situación en agosto, 95.608 pertenecen a las ‘antiguas’ modalidades sin exoneraciones a la Seguridad Social, mientras que cerca de dos tercios (176.582 trabajadores) están incluidos en las que conllevan exoneraciones en las cotizaciones. Dentro de esas nuevas modalidades, 116.520 trabajadores se encuentran en ERTE con exoneraciones especiales para sectores ‘ultraprotegidos’ y su cadena de valor, mientras que 54.158 se encuentran en un ERTE de limitación de la actividad y 5.904 en un ERTE de impedimento de actividad. Dos actividades, de las cien registradas, concentran el 38% de las personas en ERTE: servicios de comida y bebidas (hostelería), con 65.373 trabajadores en ERTE, y servicios de alojamiento, con 39.091 trabajadores.

Fuente: Cristina Alonso – La Información

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