Plus Ultra ya no tenía ningún avión en propiedad cuando fue rescatada

El juzgado que desbloqueó los 34 millones que Plus Ultra ahora estudia -a propuesta del PP- que la aerolínea hipoteque sus aviones como garantía, pero todos son alquilados.

El juzgado que desbloqueó el rescate de Plus Ultra estudia ahora hipotecar sus aeronaves para evitar un daño patrimonial al Estado en caso de quiebra. Sin embargo, los tres aviones que la aerolínea tenía en flota cuando el Gobierno acordó la ayuda el pasado mes de marzo y que está operando ahora son alquilados, según ha podido saber Vozpópuli.

Como medida cautelar, el Partido Popular solicitó hace unas semanas al juzgado que investiga una presunta malversación de caudales públicos que se constituya una hipoteca mobiliaria sobre los aviones que pudiera tener Plus Ultra en propiedad, con “el fin de garantizar un eventual reembolso por parte de la aerolínea” y “evitar las consecuencias de la posible consumación de un delito”.

Ahora el magistrado Antonio Serrano-Arnal (instructor del caso Delcygate) ha dado traslado a las partes que integran el procedimiento abierto en el Juzgado de Instrucción número 15 de Madrid para que se pronuncien sobre esta medida propuesta por el PP en calidad de acusación popular.

Sin embargo, la aerolínea cuenta con dos aviones A340-300 (denominados con las siglas MQM y NBU) y un A340-600 (NFQ), los mismos que tenía en el momento del rescate; pero en varios de los documentos que Plus Ultra envió al Gobierno y a los que ha tenido acceso este periódico explica que las tres aeronaves se operan bajo arrendamiento operativo. Es decir, que ninguno es de su propiedad.

Saldó una deuda con el único que tenía

El avión MQM llegó a ser de su propiedad. Según explica en los citados documentos, Plus Ultra lo adquirió a finales de 2018, pero un año después (a finales de 2019) lo entregó como forma de pago de la financiación obtenida a través de la emisión de deuda de 10 millones de dólares (alrededor de 8,9 millones de euros), destinada a sufragar los costes de su actividad.

“A inicios de 2019, la empresa emite una colocación de deuda privada por un valor de 10 millones de dólares. Esta operación tenía como principal colateral el avión en propiedad antes mencionado (MQM). Para finales de ese mismo año, Plus Ultra y los tenedores de la deuda alcanzan un acuerdo donde se materializa la transacción de dación en pago de la aeronave por el valor de la deuda”, detalla la aerolínea.

Con esta operación, Plus Ultra reconoce unas ganancias de 6,34 millones de euros, pues el avión estaba valorado en 2,66 millones de euros, según consta en el mismo escrito remitido a la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) a petición de la entidad pública. Ahora los actuales propietarios alquilan el avión a Plus Ultra permitiéndole aplazar los pagos, según informa en otro escrito sobre los acuerdos alcanzados con los arrendadores.

Documento enviado por Plus Ultra a la SEPI by Vozpopuli on Scribd

Devolvió un cuarto avión con la covid

Antes del coronavirus contaba con una cuarta aeronave (NFP) arrendada, pero “debido a la paralización de las rutas regulares, la empresa presentaba una sobrecapacidad en su flota, incurriendo en costes de arrendamientos que no podía afrontar”, e “inició la devolución” de ésta en agosto de 2020, ya que “no pudo alcanzar un acuerdo de renta variable o aplazamiento de su renta a futuro”, revela en el mismo documento.

El asesor financiero contratado por la SEPI, DC Advisory, advirtió de la situación en la que se encontraba la flota de Plus Ultra, con aeronaves alquiladas que tienen entre 20 y 12 años de antigüedad, según consta en el informe al que también ha tenido acceso Vozpópuli. “La flota de la compañía consta actualmente de 3 aeronaves de Airbus-340 en régimen de arrendamiento operativo, con una total capacidad de 940 pasajeros (tras la devolución de un avión en agosto de 2020)”, señala.

Extracto del informe del asesor financiero de la SEPI en el rescate de Plus Ultra, DC Advisory.

De hecho, cuando Plus Ultra fue rescatada a principios de marzo, sólo estaba operando una de las aeronaves ante el desplome del tráfico aéreo, tal y como informó este periódico. Cinco meses después, ya utiliza las tres que conserva en régimen de arrendamiento operativo para cubrir las rutas con Venezuela, Perú, Ecuador y China; así como vuelos chárter para terceros.

Pretende comprar un avión en 2024

Según se recoge en el plan de viabilidad presentado por la aerolínea y en el informe del asesor financiero, Plus Ultra tiene previsto comprar una aeronave en 2024, cuando finalice el contrato de arrendamiento operativo del avión MQM. “En el año 2023 se plantea la compra de una aeronave, negociación que debe realizarse a finales de ese año y que puede materializarse entre ese año o el siguiente“, señala Plus Ultra en uno de los escritos.

La compañía se ha comprometido a sustituir la flota actual pasando de aviones cuatrimotor a bimotor, que suponen un arrendamiento mayor pero menos costes de combustible, tasas y handling. “Para el año 2024 se incorpora en propiedad una aeronave por determinar y saldrán de servicio los aviones MQM y NBU, que serán sustituidos por A330 (bimotores), los cuales son más costosos y aumentan el promedio de renta por avión”, asegura la compañía en la documentación remitida a la SEPI.

Puso sus acciones como garantía

Mientras tanto, ante la falta de activos, Plus Ultra se ha comprometido con el Gobierno a que si no cumple el plan de viabilidad y no puede pagar el préstamo participativo de 34 millones de euros (el de mayor cuantía y el que la jueza del caso bloqueó cautelarmente), el Estado se quedará con la mayoría de las acciones de la aerolínea, según se desprende del contrato de financiación y avanzó en exclusiva este medio.

Por un lado, un incumplimiento manifiesto del plan de viabilidad que ha presentado la aerolínea a la SEPI obligaría a Plus Ultra a devolver la totalidad del rescate en un corto periodo de tiempo. Y de no ser capaz de afrontar este pago, la SEPI tendría derecho a convertir su préstamo participativo en capital social, pudiendo hacerse con más del 85% de las acciones.

Al mismo tiempo, los principales accionistas de Plus Ultra (los empresarios venezolanos dueños de las sociedades Snip Aviation y Alva Skies and Winds) han garantizado el préstamo participativo con el 51% de las acciones de la aerolínea. En otras palabras, si Plus Ultra no paga los 34 millones que el juez de sustitución ha liberado, el Gobierno acabará nacionalizando la empresa.

Fuente: Beatriz Triguero – VozPópuli

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