La izquierda abertzale intensifica los actos de apoyo a presos de ETA tras culminar su traslado

El 1 de julio Interior culminó el traslado de los últimos presos de la banda a prisiones próximas al País Vasco. Desde entonces, los colectivos de apoyo a los presos han multiplicado sus movilizaciones y actos.

El 1 de julio culminó la primera fase de desmantelamiento de la política de dispersión de presos de ETA activada por el Gobierno hace ahora tres años, en el verano de 2018. Desde entonces, el entorno de la izquierda abertzale ha intensificado los actos de apoyo a presos de ETA reclamando que ahora se promueva no sólo su traslado a cárceles vascas o navarras sino que en los casos con más años de condena cumplidos se autorice el acceso a beneficios penitenciarios, se concedan progresiones de grado y en los casos con condenas más abultadas se aceda a la puesta en libertad.

Con la llegada del verano y la culminación de los traslados, la izquierda abertzale ha retomado los actos de respaldo a los presos de la banda terrorista con numerosos actos en municipios vascos y navarros. En todos ellos se ha insistido en el mensaje de que los presos de la organización deben estar “en casa” y que se debe acabar con la actual política penitenciaria que en algunos casos se ha tildado de “criminal”. En los meses anteriores las acciones de apoyo se habían mantenido en un nivel bajo que ahora se ha revertido de modo notable coincidiendo con el periodo estival y que se anuncia que continuará movilizado de cara al otoño.

La red de apoyo a los presos de ETA, Sare, liderada por quien fuera consejero de Justicia con Ibarretxe, Joseba Azkarraga, ha programado muchos actos este verano y ha promovido iniciativas de apoyo a los presos. Hoy está prevista una manifestación en Vitoria para reclamar el acercamiento de los reclusos a prisiones vascas y que se les concedan beneficios carcelarios y progresiones de grado. Para el día 21 de este mes otra manifestación similar está convocada en San Sebastián.

Sare también ha impulsado el acto de apoyo a uno de los presos más sanguinarios de ETA, Henri Parot, encarcelado desde 1990 y que cumple prisión por haber participado en el asesinato de 39 personas. Sare considera que los 31 años de cárcel que ya acumula se han convertido de facto en una ‘cadena perpetua’ y reclama su acceso a beneficios penitenciarios y progresión de grado. La puesta en libertad de Parot no se producirá, según Instituciones Penitenciarias, hasta el año 2030. Sare ha convocado para el 18 de septiembre un ‘relevo solidario’ entre 31 personas que recorrerán otros tantos kilómetros, uno por cada año privado de libertad que acumula Parot, condenado a más de 4.800 años de prisión en el total de las 26 sentencias condenatorias que ha recibido. Este acto ya ha sido denunciado por Vox y Fundación Villacisneros que reclaman a la delegación del Gobierno de Guipúzcoa que lo prohíba.

Presos «a casa»

Otro acto similar en su apoyo fue organizado el pasado 10 de julio en Francia, donde una marcha que unió Bayona y San Juan de Luz también mostró su resplado a Parot y su hermano Jean, también encarcelado, así como por el preso de la banda, Jacques Esnal.

Este fin de semana se han celebrado muchos actos de apoyo al colectivo de presos. Uno de los más explícitos tuvo lugar en la localidad vizcaína de Plentzia, donde tuvo lugar la octava edición de la marcha marítima en apoyo al colectivo de presos. Numerosas embarcaciones y piraguas decoradas con carteles en contra de la dispersión y de apoyo a los presos recorrieron la bahía de Plentzia en un ambiente festivo demandando cambios en la política penitenciaria.

En este municipio vizcaíno gobernado por el PNV se recordó al preso de ETA muerto en prisión, Kepa del Hoyo. Coincidiendo con el cuarto aniversario de su muerte, Sare recordó a varias decenas de presos más. Lo hizo exhibiendo en el centro del municipio paneles con imágenes de presos de la banda terrorista a los que honró con claveles. En el acto, donde muchos de los asistentes portaban imágenes de miembros de ETA, al son de txalaparta –instrumento tradicional vasco-, se denunció la “política penitenciaria asesina” y se reclamó el regreso “a casa de los presos”. El municipio amaneció con numerosas imágenes de los presos y carteles en favor del acercamiento colocados en farolas y paredes.

Sólo diez días antes otra localidad, en esta ocasión Errenteria, amaneció con numerosos carteles con imágenes de presos de la banda y en las que se reclamaba el retorno “a casa” de los presos y de los militantes huidos y “deportados”. De igual manera, otras localidades como San Sebastián, Lekeitio o Galdakao han llevado a cabo actos de apoyo a presos de la banda en prisión.

75 presos en Euskadi y Navarra

A lo largo de este mes Sare ha puesto en marcha en julio vueltas ciclistas solidarias en las tres provincias vascas y en Navarra en apoyo a los presos najo el lema “Vuelta ciclista, camino a casa”. A todo ello se ha sumado la tradicional movilizaciones de las playas que el entorno de la izquierda abertzale y de apoyo a los presos lleva a cabo todos los veranos. El pasado domingo en 17 arenales vascos se llevaron a cabo concentraciones en apoyo a los presos de la organización terrorista.

La nueva fase de movilizaciones activada por la izquierda abertzale se produce apenas unos días después de que Instituciones Penitenciarias hubiera culminado el acercamiento de los presos de ETA que cumplían condena en las prisiones andaluzas, las más alejadas del País Vasco. Actualmente todos los presos de la organización ya han sido trasladados a alguna cárcel más cercana a Euskadi. En algunos casos incluso lo han sido en más de una ocasión. En este mes de julio la mayoría de los acercamientos han sido a cárceles vascas o navarras, donde se cumplen condena ya un total de 75 presos de ETA. La mayor parte de ellos, 60, están en las prisiones vascas, fundamentalmente en la cárcel de Zaballa en Álava, la más grande del País Vasco.

La nueva campaña en favor del traslado a cárceles vascas o navarras coincide con la nueva fase de la política penitenciaria que se ultima en el País Vasco. A partir de octubre será el Gobierno vasco quien asumirá la gestión de las tres cárceles de Basauri, Zaballa y Martutene. La Administración vasca prepara ya su modelo carcelario que asegura basará en una política de reinserción social.

Fuente: Mikel Segovia – El Independiente

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