Todos los «cadáveres» del presidente Sánchez

Pedro Sánchez venció a quienes le disputaban la secretaría general y fulminó a quienes entonces le habían dejado de lado. A dos años para el fin de la legislatura se ha desprendido de sus fieles escuderos.

Pedro Sánchez es un «killer» capaz de quitar de en medio a cualquier adversario político. No se trata de una definición disparatada si tenemos en cuenta que fue finiquitado en el PSOE tras la fallida investidura de Rajoy, pero volvió y venció a quienes le disputaron la Secretaría General, Patxi López y Susana Díaz. No solo eso. También fulminó a quienes le habían dejado de lado entonces y ahora se ha cargado a la mayor parte de sus fieles sin pestañear. LA RAZÓN analiza con expertos la revolucionaria crisis de gobierno y si existe o no fidelidad y lealtad en Política.

Eduardo González Vega, experto en Comunicación Política en la UCJC, recuerda que hay un dicho popular dice: «los rivale s son los del otro partido, pero los enemigos están en el tuyo». En su opinión, «es bastante ilustrativo y algo muy habitual, y no solo en los dirigentes, sino en la política en general». Pone como ejemplo el ámbito municipal ya que en los ayuntamientos, para muchos es «cuestión de supervivencia, ya que se juegan el empleo, por lo que las traiciones y las deslealtades pasan muy a menudo».

Para intentar buscar una explicación a los movimientos de Sánchez, hace ahora una semana, se refiere a que son «situaciones difíciles y de gran responsabilidad» a las que se añade «presión mediática e intereses personales». A su juicio, por todo ello, la lealtad se puede encontrar, pero «es difícil mantenerla, aunque no imposible». Además, señala que «yo no le daba por muerto. Estaba en una situación crítica, eso sí, pero eso es bastante habitual para Sánchez, y se sabe manejar ahí. Es muy hábil, ha quedado demostrado con su salida y regreso al PSOE, la moción de censura o conseguir el gobierno de coalición y hacer equilibrios con los apoyos en el parlamento».

Por otro lado, el politólogo, Pedro Marfil, miembro de la Asociación de Comunicación Política (ACOP) califica el liderazgo de Sánchez de «cesarista». A su juicio, «en el momento que ha detectado posibilidades de sublevación o posibles liderazgos que le puedan hacer sombra, lo ha atajado de manera muy rápida y contundente». No obstante, el experto cree que la crisis de gobierno impulsada por Sánchez responde, en esta ocasión, a otras motivaciones. Se trata de hacer «un corte absoluto y diametral» de la legislatura y separar de la parte negativa –indultos, Delcygate, Plus ultra– de una segunda parte, «que es la que en teoría nos vendría ahora» , relacionada con la recuperación económica, la distensión con Cataluña y la gestión de los fondos europeos Next Generation.

Asimismo, Marfil recuerda que en comunicación política, las crisis las gestionan «perfiles fusibles», es decir, aquellas personas que si se complica la situación, «la podamos» quitar de en medio». Es lo que ha hecho Sánchez, con la excusa de nombrar un nuevo gabinete para dirigir la recuperación económica.

Aún así, y analizando toda la trayectoria del presidente, para el politólogo no hay lugar a la duda. «Ha sido siempre muy hábil», en referencia a que siempre ha desarmado cualquier riesgo que haya detectado.

Maritcha Ruiz, Dircom de comunicación del PSOE

No fue secretaria de comunicación

Fiel escudera de Pedro Sánchez. Ambos militaban juntos en las juventudes socialistas de Madrid. Hasta 2018, Maritcha era una de las colaboradoras más cercanas de la corte del presidente, quien la nombró directora de comunicación. La ceutí ha estado siempre al frente de las relaciones con los medios. Sin embargo, tras su llegada a La Moncloa tras la moción de censura, el socialista decidió prescindir de ella y en vez de saltar al Gobierno como parte de su equipo de comunicación, Ruiz se afincó definitivamente en Ferraz. Su nombre sonaba entonces para asumir el cargo de secretaria de Comunicación, cargo que hasta la semana que viene ostenta Miguel Ángel Oliver. Ahora continúa como Directora de Comunicación del PSOE.

César Luena, Fue secretario general de organización

De la primera línea, al segundo plano

Hace cinco años el riojano César Luena era el segundo de Pedro Sánchez. Su nombre sonaba para ser vicepresidente o ministro, sin embargo, de la noche a la mañana pasó de un primer plano al segundo. Llegó a ocupar la secretaría general de organización, cargo que ahora ocupa, Adriana Lastra tras la salida de José Luis Ábalos. Luena mantuvo una estrecha amistad con Pedro Sánchez y estuvo a su lado cuando no logró llegar a La Moncloa, en aquella sesión de investidura fallida de marzo de 2016. Y también cuando se produjo su dimisión como secretario general socialista. Cuando Sánchez resucitó cual Ave Fénix, Luena ya no era una pieza clave en su nuevo esquema. El riojano es ahora europarlamentario y vive ajeno a las intrigas palaciegas del PSOE.

Susana Sumelzo, Secretaria de Política Municipal del PSOE

Siempre apoyando a Sánchez

«Lo peor de la política son los jaleos internos» dijo en una entrevista en «El Intermedio». Susana Sumelzo fue una de las 15 diputados que se saltó la disciplina de voto y depositó un «no» en la investidura de Mariano Rajoy, postura que defendía el ala «sanchista» del PSOE frente al «susanismo» que estaba a favor de la abstención. Diputada fiel al presidente, Sumelzo destacó por alinearse con Pedro Sánchez en los sucesivos conflictos internos que el líder del PSOE ha tenido con su partido, lo que le ha llevado a enfrentarse con el presidente aragonés, Javier Lambán. Sin embargo y, pese a estar en las quinielas para ocupar una cartera ministerial, la zaragozana continúa en el Congreso de los Diputados.

Iván Redondo, Jefe del Gabinete

Una relación que acabó mal

Algo sucedió entre el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y su exjefe de Gabinete, gurú y principal asesor, Iván Redondo. El anuncio de su salida fue una sorpresa para todos y el presidente, ni si quiera, le dedicó unas palabras durante su primera entrevista tras la crisis de gobierno. El consultor político, sin carnet del PSOE, acompañó a Sánchez como su principal asesor en Moncloa desde junio de 2018, tras triunfar la moción de censura contra el presidente Mariano Rajoy. Considerado como el ministro 23 su salida causó estupor. Primero le nombró director del Gabinete de la Presidencia, y también Secretario del Consejo de Seguridad Nacional, y en enero de 2020, amplió todavía más sus funciones.

José Luis Ábalos, Ministro de Transporte

El fontanero de Sánchez

Durante el traspaso de carteras este lunes, el ya ex ministro de Transportes, José Luis Ábalos, ni se acordó de Pedro Sánchez en su despedida del Gobierno, ni le mencionó, ni le dedicó un gesto. Su rostro lo decía todo. Nada se sabe de los motivos exactos de su cese y parece ser que de momento mantendrá su escaño por Comunidad de Valencia en el Congreso de los Diputados. Considerado un hombre de partido que no traicionaría al PSOE, según ha transcendido, habría estado al corriente de los cambios que preparaba el presidente Pedro Sánchez. Todos menos el suyo. Tras pasar años al frente de una de las carteras más importantes, ahora el valencianos será uno más en el hemiciclo, y también en el partido ya que también abandonó la secretaría de organización.

Juanma Serrano, Jefe de Gabinete de la Ejecutiva 2014/18

El que fuera la sombra de Sánchez

Juanma Serrano fue durante muchos años una de las personas de confianza de Pedro Sánchez. Estuvo a la sombra del presidente durante su peregrinaje en coche por toda España para conseguir el apoyo de la militancia y poder así recuperar el liderazgo del PSOE. Fue el jefe de Gabinete de la Ejecutiva desde 2014 a 2018 cuando además de la Moncloa, Sánchez peleaba por el control del partido. Sin embargo, tras la moción de censura a Mariano Rajoy cuando diseñó su primer Ejecutivo, Serrano se quedó fuera del organigrama. Todo apuntaba a que estaría en La Moncloa muy cerca del presidente del Gobierno, pero fue sustituido por Iván Redondo aunque se le recompensó su dedicación al sanchismo con la presidencia de Correos.

Carmen Calvo, Vicepresidenta primera y ministra

La que fuera su mano derecha

Estuvo apartada del ruedo político hasta las primarias socialistas, cuando se decantó, en principio, por el perdedor. Sánchez la recompensó y la integró en su equipo. Desde entonces su peso en el partido fue creciendo. De hecho, al hacerse con la control del partido, el presidente la nombró responsable de Igualdad del PSOE. También tuvo un papel importante durante la presentación de la moción de censura, un apoyo incondicional que se traduciría con la vicepresidencia única y el ministerio de Igualdad, en el primer gobierno de Pedro Sánchez. Tras la formación del primer gobierno de coalición mantuvo su protagonismo, pero ahora ha sido sacrificada tras sus rencillas con la ministra de Igualdad, Irene Montero y otros miembros del Gabinete.

Miguel Ángel Oliver, Secretario de Estado de Comunicación

El artífice del «Aló Presidente»

El polémico secretario de estado de Comunicación, Miguel Ángel Oliver, también abandonará su cargo esta semana. Su puesto dependía directamente del jefe de Gabinete, Iván Redondo, lo que explicaría en cierto modo su salida del Ejecutivo. Durante la crisis de la pandemia del coronavirus se convirtió en uno de los rostros más conocidos ya que se le pudo ver frente a las cámaras ejerciendo de moderador en las ruedas de prensa mientras presentaba a los periodistas y los introducía a los ministros cual presentador de televisión. Anteriormente editor de Noticias Cuatro, su fichaje mediático sorprendió porque todas las quinielas apuntaban a que sería Maritcha Ruiz Mateos quien ocupara ese puesto tras aupar a Sánchez a la presidencia.

Fuente: Susana Campo – La Razón

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