El Gobierno ‘congela’ el Debate de la Nación hasta tener un escenario más propicio

En Moncloa esperan a que mejore la situación socioeconómica y la polémica por los indultos.

España lleva huérfana del Debate sobre el estado de la Nación desde 2015. No está recogido en la Constitución ni está contemplado en el Reglamento del Congreso de los Diputados, o norma inferior que disponga las reglas que habrán de seguirse. La iniciativa de su convocatoria corresponde al Gobierno, que por ahora no contempla fecha para su celebración. En La Moncloa aseguran que «llegará». Su intención es aguardar a un escenario político más propicio.

En el Ejecutivo aseguran que se celebrará «cuando corresponda». No se concreta fecha. Quizás en otoño, quizá más adelante, quizá ya para el próximo año. Todo dependerá de la situación socioeconómica. Pedro Sánchez aguarda a un horizonte más adecuado, en el que se haya desinflamado la situación política causada por la concesión de los indultos a los líderes del procés, se haya completado el proceso de vacunación -al menos, que la gran mayoría de los españoles esté vacunado- y la recuperación económica se empiece a notar en la vida de los españoles, para lo que es clave la llegada de los fondos europeos.

Estos factores son los que manejan en La Moncloa, conscientes, además, de que como se demostró este miércoles en el Congreso, el Ejecutivo exhibe una debilidad parlamentaria clara, pues a la oposición «furibunda», como la califican, del Partido Popular -también de Vox Ciudadanos-, se suman las exigencias y el descontento de sus socios de gobernabilidad, que piden a Sánchez que cumpla con las medidas pactadas con ellos. El trato preferencial a Cataluña espolea al resto de partidos y regiones a aumentar la presión para que las iniciativas acordadas con el PSOE sean impulsadas y aprobadas.

Ese escenario en el que el Gobierno se convirtió en un protagonista acorralado por todos los lados del Congreso se da por hecho que se reproduciría en un Debate sobre el estado de la Nación. Y por eso, como pronto, se vislumbra que podría celebrarse en otoño, aunque no se ofrecen fechas concretas ni acotamiento alguno. Hay otro factor a tener en cuenta: tras el verano comenzará la negociación para los Presupuestos de 2022, lo que acrecentaría una sesión monopolizada por las críticas de la oposición y las exigencias de los partidos del llamado «bloque de investidura» en una suerte de lista para apoyar las cuentas públicas.

«Al tener en sus manos la iniciativa para su celebración, el Gobierno es el que decide el momento exacto. Esta circunstancia, de entrada, le favorece. Pero, además, también es quien define el marco de diálogo, seleccionando en su comunicación varios aspectos sobre los que girará especialmente el debate acerca de la situación general del país», recoge la Revista de las Cortes Generales. «La propia forma de enunciar un tema supone ya una toma de posición previa respecto del asunto, y esta toma de posición se coloca con solemnidad como eje del debate. Pero más importante que eso, al tener en sus manos el diseño del contenido del debate, el Gobierno puede deliberadamente dejar fuera cuestiones relevantes que le resulten incómodas. Es cierto que ello no supondrá nunca una censura o un silencio dictado respecto al tema relegado. La oposición puede hacer balance y crítica desde una perspectiva global, pero haciendo mención en sus argumentaciones a cualquier cuestión concreta que le interese sin implicar por ello una digresión de la cuestión», expone el texto.

En el Gobierno, por tanto, no hay prisa en convocarlo. Justifican la pausa en que tanto el debate de esta semana como todos los que se han producido con motivo de las prórrogas del estado de alarma han sido unos debates sobre el estado de la nación. «No ha habido un presidente que se haya sometido a más control del que se ha sometido el presidente Sánchez durante este año. Imposible encontrarlo. Compareció cada 15 días para renovar el real decreto ley de alarma. Debates de siete horas cada 15 días, que apenas tenían que ver con la alarma porque la oposición hacía debates generales», reflexionaba esta semana al respecto la vicepresidenta primera Carmen Calvo, en RNE.

El Debate sobre el estado de la Nación se celebró por primera vez en septiembre de 1983. Desde entonces se ha asentado como una costumbre parlamentaria que, de manera general, se ha celebrado cada año, con la excepción de aquellos en que se han celebrado elecciones generales, o cuando aún han pasado sólo unos meses desde la celebración de las mismas. La inestabilidad política en la que se adentró España en 2015, con meses de Gobiernos en funciones, repeticiones electorales, y más recientemente la pandemia por la Covid-19 lo han metido en la nevera. Elecciones generales en 2015 y 2016; en 2017 no se convocó porque habían pasado pocos meses desde las elecciones; en 2018 fue la moción de censura que ganó Pedro Sánchez; en 2019 de nuevo elecciones, y en 2020 la pandemia.

Fuente: Raúl Piña – El Mundo

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