Últimos días del imperio americano…

«Crean un ideal entre los miserables desheredados  y los desgraciados de la tierra; para que sus pobres cerebros “elijan” entre la triste realidad en la que viven, o el maravilloso imaginario, al cual aspiran».

El fin del mundo no es exagerado si nos referimos a un planeta acostumbrado a guerras apocalípticas en todos los siglos pasados, y en el presente..

En realidad, vivimos en un mundo apocalíptico, o algo parecido que, tarde o temprano,  se acaba para siempre;  también podría compararse a cualquier condenado a muerte, en concreto…

No vayamos muy lejos… Las situaciones catastróficas que conocemos nos dan una idea de lo que se viene encima. En el mejor de los casos, una guerra de exterminio suele considerarse «una gran solución de problemas interminables».

Hay gente buena y mala en todas partes pero en los Estados Unidos de hoy, se ha establecido el “Imperio del Mal”.  Los tipejos más despreciables, degenerados, corruptos y hasta asesinos, han tomado por asalto el poder y han instaurado un Estado Policial.

Resulta paradójico que la élite de Washington, el gran señalador de gobiernos maléficos, haya implantado una dictadura que nadie hubiera imaginado para la gran república estadounidense; para la más grande democracia que se haya creado jamás, para lo que era faro y baluarte de las sociedades libres.

En lo referente al sistema de gobernanza y a la endemoniada doctrina que ha implantado su pervertida clase dominante, no hemos encontrado algo igual ni en la Unión Soviética, ni en China.

Quizás North Korea pudiera ser punto de referencia de variados genocidios, pero eso no es un país que sirva de ejemplo, todo lo más, es una cárcel de increíbles proporciones; la finca particular de una familia que es la propietaria, por ley, de media península koreana. Todo un campo de concentración comunista.

Estamos hablando de algo serio. Hablamos del mundo libre y de su estandarte, desde hace 70 años, o más; aunque le pese a esas naciones  “tributarias” del Occidente, estados americanos infiltrados por las mafias comunistas que nunca contaron “su verdad” ni la verdad sobre los países esclavos del imperio soviético.

Hemos sido testigos en U.S.A.  de cómo las tropas de choque del Democratic Party queman vivos a los jóvenes partidarios de Donald Trump en las calles… y hemos visto a sus degenerados políticos, amenazar con incendiar todo el país si Donald Trump ganaba las elecciones.

Y así lo hicieron… Lo quemaron todo representando el infierno, y destrozaron todo el país.

El liderazgo negro de Barack Hussein Obama, no fue el disparo de salida, tampoco es la campanada que celebra la toma del país, con la ayuda de todos los enemigos del imperio estadounidense.

No debe el lector olvidar, cuando hablamos de traidores y asesinos, que el primer presidente negro aprovechó que estaba en el corazón de la república estadounidense para destruir América y colocar su trono en la Casa Blanca  con la ayuda de 4 millones de mahometanos establecidos,  y casi la misma cantidad de musulmanes ilegales “infiltrados” por los aliados de Obama en la administración.

Ocho millones de mahometanos socavando, todos los días,  a la república estadounidense, desde dentro,  dirigidos por Barack Hussein Obama que dejó con la boca abierta al corrupto Democratic Party que,  absolutamente estupefactos, vieron con alegría cómo el líder negro atraía a toda la izquierda americana y cómo se convertía en el “Dios indiscutible” del Star System de Hollywood.

Era el “rey” de la Dream Factory, porque dejó bien claro a la gente de la farándula que solo sus votantes y seguidores trabajarían en la industria del cine… Es algo serio, esto…

La maldad del único presidente negro que ha tenido Washington, no tiene parangón alguno en la historia;  ni siquiera con le premier empire d’Haïti, cuando Jean-Jacques Dessalines se proclama emperador con el nombre de Jacques I.

Tampoco puede compararse al Segundo Imperio que el presidente Faustin  Soulouque estableció, 40 años después,  en el que  se proclamó Emperador Faustino I  de Haití ; un gran i”invento” de la política francesa como modelo de gobernanza para las colonias…

Edgar Morín, el más grande intelectual que jamás haya tenido el territorio universitario francés, ya profetizó y advirtió que  el lenguaje de Barack Obama  ocultaba una peligrosa narrativa de odio, mil veces más peligrosa que la propaganda mahometana de guerra, o el aparato de adoctrinamiento de la izquierda más soviética y asesina…

El genial sociólogo, judío-francés, “adivinaba el futuro” entre las risas y carcajadas de sus colegas del Centro para Estudios Sociológicos dirigido por Georges Friedmam.

No tuvo que hacer un gran esfuerzo para señalar a Obama como la «Quinta columna libre de sospecha». Es decir, que Obama era un infiltrado al que nadie podría acusar, porque se supone que todos los presidentes, aman a su país…

Por eso es tan terriblemente odiado en los Estados Unidos…

Era un traidor de “manual” que destruía los cimientos de la república mientras seducía a los pusilánimes con poemas amorosos de justicia sagrada para la negritud.

Una suerte de maquiavélico personaje que supo desintegrar todas las agencias de Inteligencia estadounidenses estableciendo una sola oficina para completar la vigilancia y el control de todas las demás…

¿Se imaginan?  Todo el poder de vigilancia, control de información, inteligencia y espionaje de personas e instituciones, estaba bajo el control de Barack Hussein Obama.

Las percepciones, ideas, conceptos y valores expresados desde ese antro de corrupción y de maldad que es la Casa Blanca, hoy día, son la vergüenza de este mundo y es esa, exactamente, la señal de la decadencia estadounidense.

El hecho de que China y Rusia estén trabajando en un programa espacial conjunto podría parecer una noticia más sobre investigación y desarrollo, pero lo cierto es que Washington se queda atrás, absolutamente en todo; el colapso económico se comenta en todo el planeta, y la caótica re-ordenación militar del Pentágono es objeto de burla en Beijing.

La mafia del Democratic Party,  ha dejado bien claro que los problemas más importantes de la nación son la «Teoría crítica de la raza» y las «aberraciones sexuales y morales» centradas en el “género” en la “identidad” de los enfermos mentales, y en las apetencias de los clanes pederastas infiltrados en la escuela primaria, secundaria, y enseñanza universitaria.

Piensen como se burlan de los americanos, los rusos y los chinos… ¡El problema más importante de una nación es la cirugía urgente para cambios de sexo ! En una variedad tan diversa y múltiple que nadie en este mundo tendría dinero para sobrellevar los gastos sobre apetencias sexuales y sus consecuencias públicas.

En el sistema sanitario, más de lo mismo: dictadura médica, eutanasia en los hospitales y la promoción y desarrollo de una red “industrial” de abortos que no solo se dedica a matar no nacidos, sino que además promueve toda una industria de cosméticos con los restos humanos.

Todo lo demás  -Joe Biden dixit-  no es problema alguno «porque todo se arregla con el dinero»…  Miles de millones de dólares para financiar un política criminal que conduce a los ciudadanos estadounidense hacia el abismo; hacia la destrucción de la familia, a la persecución de las creencias religiosas y de cualquier cosa parecida al mundo libre…

Mientras tanto, el majadero presidente, Joe Biden, se divierte lamiendo helado para las fotos de rigor, y arruinando al país a un ritmo tan desbocado y escandaloso que los presupuestos ya no cuadran y la deuda ha alcanzado la cima del suicidio económico como nación.

Decía Robert D. Kaplan, eminente escritor, periodista, y famoso analista geopolítico  que, efectivamente, la China emergente es un peligro para Estados Unidos, el único y verdadero peligro, porque su poder económico es inigualable y su poder militar, se extiende, día a día, por todo el planeta.

También puntualizaba que Estados Unidos era, todavía,  la más poderosa potencia militar de la historia…

Pero la gravedad de los problema internos, ya están “paralizando” muchas y necesarias respuestas militares que afectan a intereses de aliados y de  estadounidenses.

Negar que la política económica está en manos de ignorantes fanáticos con teorías sexuales aberrantes, es un ejercicio de irresponsabilidad que siempre lleva al desastre.

Los aliados europeos  ya no se fían de Washington y prefieren negociar con Rusia y China como si esto fuera el paraíso terrenal, donde todo el mundo es bueno y puede ser mi amigo…

Se huelen, desde lejos, que un ataque a Taiwan obligaría a todos los países europeos y del Pacífico, a tomar partido… Pero lo mejor  y más rentable es cerrar los ojos al surrealismo sexual de una Casa Blanca dirigida por viejo degenerado y corrupto que caerá muerto en cualquier momento.

Estamos asistiendo a un espectáculo político de extrema vigilancia y control doctrinario, dictatorial. La sociedad estadounidense se descompone, aprisa y gravemente, al vivir sus ciudadanos, una  degradante y violenta existencia organizada por el propio Estado.

El antijudaísmo se ha extendido criminalmente por todo el territorio estadounidense mientras el equipo de un «muerto viviente, Joe Biden»  destroza un bello país que se cae a pedazos.  No pasan 5 minutos para que una camioneta de servir comida israelí sea expulsada a pedradas de cualquier zona.

Los ataques a las sinagogas y a los ancianos judíos ortodoxos, son la violencia de todos los días… y nadie hace nada…

Los fanáticos “iluminados” del cambio climático amenazaron hoy mismo, 1 de julio,  con quemarlo todo si el “zombie” Joe Biden no completa su agenda del Green Deal… Amenazaban en el Capitolio… y nadie hizo nada…

Los pederastas infiltrados en campamentos juveniles y escuelas tienen 20 causas pendientes con la justicia, pero incomprensiblemente, toda la izquierda se une contra los jueces para para implantar el terror en la escuela y en los campamentos juveniles…

Todos dirigidos por una india nativa americana que dice que América es de su tribu, y que se la robaron… apoyada por los extremistas musulmanes estadounidenses y por los negros comunistas de BLM…

Cuando le dices a un yankee que están siendo atacados como en la obra de teatro,  Fuenteovejuna, el drama “municipal” de Lope de Vega,  no entienden nada.

Todos a una, como en Fuenteovejuna…

Solo aciertan a balbucear que los demócratas se han vuelto locos… Pero la realidad es que una élite multimillonaria ha decidido quedarse con todo pagando miles de millones a un buen director de orquesta: Barack Hussein Obama.

Terror…  ya está aquí el terrorífico modus operandi  de los comunistas. Han logrado unir a todos los enemigos del imperio americano.  Saben manipular mejor que nadie,  y toda su verborrea recorre siempre el mismo camino: supuestos valores y prácticas sociales al servicio de variopintos y diversos oprimidos, a los que ni siquiera representan.

Al imaginario colectivo le “venden” que todo es suyo y que solo tienen que tomarlo… Crean un ideal entre los miserables  y desgraciados de la tierra; para que sus pobres cerebros “elijan” entre la triste realidad en la que viven o el maravilloso imaginario al cual aspiran.

Estamos asistiendo a la decadencia de una sociedad infiltrada y podrida que ha otorgado un poder ilimitado a los oligarcas de las redes sociales que exportarán su Sodoma y Gomorra por todo el globo terrestre, si Dios no lo remedia…

Son los últimos días del imperio americano.

Artículo-opinión de Alfonso M. Becker © copyright  (All rights reserved)

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