Vox cumple su amenaza en Andalucía y acorrala a un Gobierno de PP y Cs en tensión

El Gobierno ve caer su ley estrella, la del suelo, y una reforma de salud para controlar la pandemia por el bloqueo de Vox, mientras que la alcaldía de Granada tensa las costuras.

Desde que en enero de 2019 arrancó la legislatura andaluza, Vox ha puesto en varias ocasiones el Gobierno andaluz de PP y Cs al filo de lo imposible, pero nunca terminó de consumar sus amenazas. Hasta ahora. La última prueba, la acogida de 13 menores inmigrantes llegados desde Ceuta, propició otro anuncio de ruptura y este miércoles, en el Parlamento andaluz, consumó la amenaza.

Vox asestó el mayor golpe hasta la fecha al Ejecutivo de Juan Manuel Moreno. Obligó a devolver una de sus leyes estrella, la del suelo, frenó una reforma de la ley de salud pública para contener la pandemia y lo hizo ante el desconcierto de los socios del Gobierno, que hasta el último minuto pensaron que llegaría el acuerdo, y ante el escepticismo de las izquierdas de PSOE, Adelante Andalucía y los no adscritos de Teresa Rodríguez, unidos en su voto, pero convencidos de que esta amenaza de Vox sería una más de las que hasta ahora han quedado en humo.

A 250 kilómetros del Parlamento andaluz, en Granada, otro asunto agitaba la coalición de PP y Cs. El revés de Vox en la Cámara autonómica coincidió, para terminar de escribir una jornada política negra en los dos años y medio de Gobierno andaluz, con el anuncio de Sebastián Pérez, que fue presidente del PP granadino y candidato a la alcaldía, de que dejaba el partido y se quedaba con su acta de concejal. Abría la puerta a una moción de censura que derribaría al alcalde de Cs, Luis Salvador.

La guerra en este ayuntamiento se remonta a mucho tiempo atrás y Pérez siempre ha defendido que pactó en su momento un mandato municipal a medias, en el que Cs dejaría paso al PP al cumplirse los dos años, lo que ocurre el próximo domingo. En su mano tiene desalojar al alcalde de Cs y apoyar al socialista Paco Cuenca. Un movimiento que tensa al límite las costuras del pacto del coalición.

Cs no cede en Granada

Sobre este asunto, el vicepresidente, Juan Marín (Cs), dejó claro en el patio del Parlamento que el alcalde de Granada es intocable y que no habrá relevo. “Esperemos que el PP cumpla como siempre sus compromisos”, aseguró. “No barajamos que se cambie el alcalde”, apostilló. Subrayó que hay un pacto antitransfuguismo, que confía en que todos los partidos cumplan, y un acuerdo en el seno del Gobierno andaluz, de no agresión, que supone que el PP no admitirá cargos de Cs en sus filas ni le robará ninguna alcaldía. No había hablado de esto con Moreno, dijo, pero sí con Elías Bendodo.

Es la tesis de Marín, pero no la del PP. La consejera de Fomento, Marifrán Carazo, que vio tumbarse su ley del suelo y aseguró que volverá a presentarla, dejó abierta de par en par la puerta a que se negocie un alcalde del PP para Granada. Ella es granadina y suena incluso como candidata en las próximas municipales, Alegó que deben intentarlo antes de que haya un alcalde del PSOE y avaló la ronda de contactos que había anunciado el secretario general del PP de Granada, Jorge Saavedra, para recuperar la alcaldía de la capital.

Señales de Vox

Santiago Abascal se plantó el pasado domingo a las puertas de San Telmo, sede del Gobierno andaluz, y avanzó que las elecciones andaluzas serían el próximo noviembre. Vox quiere un adelanto electoral. La ley impide que haya elecciones en julio y agosto, y fija 54 días desde su convocatoria. De ahí que ya se hable de otoño. Vox pidió ese adelanto cuando se planteó la moción de censura de Murcia y desde entonces ha dado pasos para forzar esa convocatoria de elecciones. Los comicios tocarían a finales de 2022 y el presidente Moreno, que tiene la potestad de convocar, insiste en que agotará la legislatura. No lo va a tener nada fácil.

Desde la legislatura de ‘la pinza’, de 1994 a 1996, cuando PP e IU acorralaron a los socialistas, un Gobierno andaluz no recibía un varapalo de estas características. La debilidad de PP y Cs, con 47 de los 109 diputados del Parlamento, es manifiesta. Hasta ahora, han salvado todos los escollos con Vox, pero ayer ni las llamadas desesperadas a Madrid ni las conversaciones con el portavoz del Congreso, Iván Espinosa de los Monteros, sirvieron para reconducir la situación. La posición de Vox era “inamovible”. El partido cambió hace poco su portavoz y dijo que iba a endurecer la oposición y el tono. Lo ha cumplido.

El Gobierno andaluz restó importancia al revés. Se bloquearon esas dos leyes, pero se tramitó un decreto-ley con una línea de subvenciones a las entidades locales autónomas, con apoyo de PSOE y Adelante Andalucía, y salió adelante la proposición de ley de tributos cedidos a la comunidad autónoma. Una reforma fiscal que se pactó con Vox en plena campaña madrileña y que los de Abascal dejaron claro que no estaba en peligro. De hecho, insisten en que nada que ya esté acordado o lleve su firma decaerá. El problema es qué pasa con el resto.

PP y Cs descartan el adelanto

Moreno ha asegurado por activa y por pasiva que no habrá adelanto electoral, aunque el escenario sería propicio para el PP, según las encuestas y los ‘gurús’ que asesoran al partido. Solo abría una puerta para convocar las andaluzas, ha repetido, que se bloquee la acción de su Gobierno. Este momento empieza a vislumbrarse, aunque PP y Cs insisten en que no habrá adelanto.

El vicepresidente Marín (Cs) lamentó que haya partidos a los que les dé “absolutamente todo igual porque solo persiguen el adelanto” y les avisó de que “aún se tendrán que aguantar un año más en la oposición”. Acusó a Vox de practicar una estrategia de “acoso y derribo” y aseguró que el Gobierno andaluz seguirá adelante, llevando iniciativas al Parlamento y buscando acuerdos a derecha e izquierda.

El portavoz parlamentario del PP andaluz, José Antonio Nieto, desveló que la mañana del jueves el PSOE había trasladado que se abstendría ante el intento de Adelante Andalucía de tumbar la ley del suelo y de Vox, que iba a votar en contra, para garantizar su tramitación. Confió en que Vox se dé cuenta “de la dimensión del error que ha cometido” y recapacite.

Fuente: Isabel Morillo – El Confidencial

Comparte esta página:
4 1 voto
Calificación del post
Suscribirse
Notificar de
guest
0 Comentarios
Comentarios en línea
Ver todos lo comentarios