Si España tuviera un Rey…, de verdad, ejercería la Jefatura del Estado, que ostenta, por imperativo constitucional del art. 56, y como tal Rey de España asumiría el mando supremo de las Fuerzas Armadas, como le corresponde, a tenor del art. 62, h).

Y, como tal, vestido de Capitán General –antes de que se le apolille el uniforme correspondiente-, rendiría visita oficial a Ceuta y Melilla, ciudades españoles que están siendo objeto de una invasión, en toda regla, del vecino del norte de África…

El Rey de España, y Jefe del Estado, es el “…símbolo de su unidad y permanencia…, asume la más alta representación del Estado español en las relaciones internacionales…, y ejerce las funciones que le atribuyen expresamente la Constitución y las leyes”.

Desconozco si el Rey actual ha visitado alguna vez oficialmente Ceuta y Melilla… Sí creo que las visitó algún vez su antecesor, Juan Carlos I, pues muy de pasada, para no molestar al “amigo” marroquí.

¡Claro que, con “amigos” así, no hacen falta enemigos!

El Rey tiene el poder constitucional de ejercer el mando supremo de las Fuerzas Armadas, y el art. 8, 1, dice textualmente que:

“Las Fuerzas Armadas… tienen como misión garantizar la soberanía e independencia de España, defender su integridad territorial y el ordenamiento constitucional”.

Y si en esta hora de España nuestra integridad territorial no está amenazada, ¿cuándo lo estará realmente…?

Pero tranquilos, que no hará nada. ¡Faltaría más!

Ya he dicho al principio que esto sólo sucedería si España tuviera un Rey…, de verdad.

Pero mucho me temo que no es el caso.

Y de verdad que lo siento.

Los Reyes de la Gran Bretaña empiezan su reinando visitando la colonia de Gibraltar, para que quede claro quién manda allí.

E incluso los Príncipes herederos, cuándo se casan emprenden una gira por sus dominios, recabando en Gibraltar.

Les da igual que estas visitas molesten a España. Ellos consideran que están en su “derecho”, pues es “su” colonia, y si a España le molesta, pues problema nuestro, que no suyo.

(Y estoy hablando de una colonia, no de Ceuta y Melilla, que son España casi desde antes de la unidad nacional, allá por 1492…).

Hay días que le levanto y me gustaría ser británico, y este es uno de ellos…

Artículo-opinión de Ramiro Grau Morancho, abogado y escritor.

https://www.ramirograumorancho.com/