‘La Última Hora’ del ‘periodismo crítico’: un diario para amedrentar al discrepante

El diario de Dina Bousselham cumple un año ajustando cuentas con jueces, periodistas y cualquiera que resulte molesto para Podemos.

“Cual gladiador en la arena del circo romano, se enfrenta ahora a quien piensa que es emperadora y que pretende imponer un Cuarto Reich”.

Un día después de que Pablo Máximo Décimo Meridio Iglesias anunciara que se presentaba a las elecciones madrileñas, ‘La Última Hora’ publicó una columna sobre su candidatura. La cita que encabeza este artículo es suya. Lo de Pablo Máximo Décimo Meridio Iglesias también: ese era su titular.

Inscrito en el Registro Mercantil hace apenas un año, ‘La Última Hora’ se ha convertido en el altavoz mediático de Podemos. Ellos publican, el partido comparte y la propaganda se disfraza de periodismo. La idea de fondo es sencilla: si los medios son críticos conmigo, apadrino uno para que (el circo romano) me aplauda mientras combato a mis enemigos (cual gladiador).

Dina Bousselham, un asiento por detrás de Pablo Iglesias, en 2015. (EFE)
Dina Bousselham, un asiento por detrás de Pablo Iglesias, en 2015. (EFE)

‘ElDiario.es’ e ‘Infolibre’ preguntaron a Iglesias por este medio en enero: “¿Cuál es la relación de Unidas Podemos con ‘La Última hora’?”. Pero el entonces vicepresidente se fue por las ramas: “¿Cuál es la relación del PSOE con ‘elplural.com’, cuya directora fue directora general en un Gobierno socialista? ¿Cuál es la relación del Partido Nacionalista Vasco con el ‘Deia’? El actual presidente del PNV, Andoni Ortuzar, fue jefe de política del ‘Deia’ y director de la radio pública vasca. ¿Cuál es la relación del Partido Popular con ‘La Razón’? Francisco Marhuenda fue diputado del Partido Popular”.

Entonces, “¿cuál es la relación de Unidas Podemos con ‘La Última Hora’?”. En un medio que presume de no tener anunciantes y en el que las ‘noticias’ sin firmar son habituales, los patrocinadores y los responsables de sus textos tienden a ser una incógnita. El Confidencial se ha puesto en contacto con la web y no ha obtenido respuesta, pero tras un año en funcionamiento, todos los caminos llevan a Podemos. Como Iglesias decía en aquella entrevista de enero, “que nadie sea hipócrita“.

“La Sra. Bousselham ha puesto de manifiesto la amistad que, más allá de la relación laboral o política, mantiene con el Sr. Iglesias”

‘La Última Hora’ nace el 5 de mayo de 2020 con 3.010 euros y un domicilio social en el barrio de Salamanca. Su dirección coincide con el despacho donde ejercía como abogado Enrique Santiago, diputado de Unidas Podemos, secretario general del Partido Comunista y, desde que Iglesias abandonó la vicepresidencia, secretario de Estado para la Agenda 2030. Su dominio web se puso a nombre de Luis Rojo del Olmo, un químico del CSIC cercano al equipo de Podemos en Alcobendas.

El apoyo del partido también se extendió a su financiación. ‘La Última Hora’ no quiere anunciantes porque es “independiente y libre de esos grandes poderes”, así que Podemos instó a sus bases a que se hicieran socios en mayo de 2020: “Siempre hemos dicho que nos parece muy necesaria la pluralidad informativa”. Con cinco euros al mes de sus militantes, la cámara de eco se ponía en marcha. “Nosotros y nosotras sabemos bien que quien paga manda“.

Los mensajes de ‘La Última Hora’ se extendieron a su vez por las cuentas oficiales de Twitter y Telegram de Podemos: “Creemos que es imprescindible volver a poner la información al servicio de la ciudadanía, solo queremos depender de ti. Somos independientes, no neutrales”. Pablo Iglesias, Juan Carlos MonederoPablo Echenique… La plana mayor del partido anunció a bombo y platillo la puesta en marcha de ‘La Última Hora’, un medio que contaría “la verdad sin que ningún poder económico lo impida”.

¿Quién cumpliría esa promesa? Una de sus fieles: Dina Bousselham. La directora, administradora y propietaria, que hasta firmaba con nombre y apellido los primeros editoriales. Su relación con Podemos arranca en la Complutense y coge fuerza a partir de 2014, cuando Iglesias consigue un escaño en el Parlamento Europeo y la ficha como asesora. Ahora tiene en sus manos el futuro del exvicepresidente en una investigación que lleva su nombre: el caso Dina.

Dina Bousselham, a su llegada a la Audiencia Nacional en 2020. (EFE)
Dina Bousselham, a su llegada a la Audiencia Nacional en 2020. (EFE)

En 2019, esta investigación abrió las puertas a que Bousselham e Iglesias se personaran como perjudicados por el comisario Villarejo. En palabras del líder de Podemos, “una trama criminal que implica a policías corruptos, medios de comunicación y grandes empresarios”. Pero ambos incurrieron en contradicciones y, un año después, el juez dejó de ver a Iglesias como una víctima: pidió al Supremo que le investigara por daños informáticos, descubrimiento de secretos —con agravante de género— y denuncia falsa.

El Supremo dijo que no, pero mandó la investigación de vuelta a la Audiencia Nacional. Ahora, la situación de Iglesias depende en gran medida de Bousselham, que ya ha remitido al juez una serie de escritos para dejar claro que no tiene más que buenas palabras para él: “La Sra. Bousselham no ha interpuesto querella, ni denuncia, ni ha instado acciones contra el Sr. Iglesias”. “La Sra. Bousselham ha puesto de manifiesto la amistad que, más allá de la relación laboral o política, mantiene con el Sr. Iglesias”.

Pero el ajuste de cuentas no se limita a los jueces que investigan a Podemos: si algo hace diferente a La Última Hora es el señalamiento a periodistas

La directora de ‘La Última Hora’ trata de blindar así a su (antiguo) jefe del delito de revelación de secretos y, al menos en parte, del de daños informáticos. Al fin y al cabo, ella es la principal víctima del procedimiento. Nada apunta a que vaya a traicionarlo en los próximos meses, y más cuando su medio critica sin descanso otra investigación judicial contra Podemos: el caso Neurona. El juez que lleva las riendas del procedimiento, Juan José Escalonilla, se ha convertido en uno de sus personajes predilectos.

Escalonilla investiga los supuestos sobresueldos de Podemos, la posible malversación de sus donaciones, el presunto desvío de fondos de sus campañas… Una macrocausa por la que se encuentran imputados el partido y algunos de sus pesos pesados, como la gerente, Rocío Esther Val, el tesorero, Daniel de Frutos, la mano derecha de Iglesias, Juanma del Olmo, o Juan Carlos Monedero. El caso se abrió en julio y, días después, ‘La Última Hora’ comenzó su campaña contra Escalonilla:

  • 1 de agosto: la investigación prospectiva (“a ver lo que pesco”) está prohibida en España, pero un juez la está usando contra Podemos.
  • 3 de agosto: el juez Escalonilla, Carmena, Vox y Podemos.
  • 8 de agosto: “Contra Podemos, todo tiene trámite”. Un juez está usando un tipo de investigación prohibida en España.
  • 14 de agosto: encuesta: ¿debería Podemos denunciar por prevaricación al juez Escalonilla?

Diez meses después, la investigación continúa, pero ‘La Última Hora’ no deja de reinventarse. Ahora, los lectores ya conocen el nombre del magistrado:

  • 3 de febrero: el juez Escalonilla corta la luz a los vecinos de la Cañada Real y les echa la culpa de la falta de suministro.
  • 4 de febrero: el juez Escalonilla corta la luz en la Cañada Real 24 horas después de recibir un informe de Naturgy.

Ninguno de los textos va firmado. Sin periodistas visibles, la imagen de ser un medio “independiente y libre de esos grandes poderes” resulta más fácil de mantener.

Bousselham fue responsable del Area de Migraciones de Podemos en 2019. (EFE)
Bousselham fue responsable del Area de Migraciones de Podemos en 2019. (EFE)

Pero el ajuste de cuentas no se limita a los jueces. Si algo hace diferente a ‘La Última Hora’, es el afán por señalar a periodistas. Su estrategia estrella pasa por relacionarlos con el comisario Villarejo: cualquiera que haya tenido contacto con él en algún momento puede encontrarse con su nombre en un titular de ‘La Última Hora’. Nada como desprestigiar a un periodista por contactar fuentes y recabar información. Eso sí, con ‘noticias’ que van sin firmar:

  • 28 de enero de 2021, contra el periodista de El Confidencial José María Olmo: “Recibió información de la cúpula de la Policía política del PP”.
  • 24 de febrero de 2021, contra la periodista de Cadena SER Ana Terradillos: “Publicó el informe PISA, pidió información a Villarejo”.
  • 7 de marzo de 2021, contra el director de ‘El Español’, Pedro J Ramírez: “Invitó a comer a Villarejo para pedirle ‘datos de Corinna”.
  • 11 de abril de 2021, contra la periodista de ‘El Mundo’ Marisa Recuero: “Pidió a Villarejo información contra Podemos a cinco días de las elecciones de 2016”.

No hay mes en que fallen a su cita con los señalamientos. Ana Rosa Quintana, Susanna Griso, Antonio García Ferreras, Carlos Alsina, Àngels Barceló, Carlos Herrera… Los periodistas de televisión y radio tampoco escapan. A veces, encontrar una excusa para desprestigiarlos se complica, pero para eso están las encuestas:

  • 18 de noviembre de 2020: encuesta | ¿Quién odia más a Unidas Podemos en la radio? Jiménez Losantos, Carlos Alsina, Carlos Herrera o Àngels Barceló.

El diario de Bousselham cumple un año ajustando cuentas con jueces, periodistas y cualquiera que resulte molesto para Podemos

La lista negra de ‘La Última Hora’ es larga e incluye a destacados periodistas. Pero cuando aquellos a los que ponen en la diana publican una información que encaja con el relato de Podemos, no tienen problema en replicarla en su web. Ahí queda su publicación sobre Juan Carlos I y los “6,5 millones en transferencias anónimas en un paraíso fiscal”, una información que se basaba en la exclusiva de uno de los periodistas señalados. Esta vez, su nombre y apellido no aparecían por ninguna parte.

El 30 de enero, la Asociación de la Prensa de Madrid (APM) ya condenó los “ataques a periodistas desde páginas web que se autodenominan medios de información” y apuntó de forma directa a ‘La Última Hora’. Bousselham contraatacó desde su medio en cuestión de horas: “Los ataques a periodistas que la APM no quiso denunciar”, publicó a las ocho de la tarde de ese mismo sábado. “Las razones de la directora de ‘Público’ para darse de baja de la APM”, lanzó al día siguiente.

El diario de Bousselham cumple así un año ajustando cuentas con todo aquel que resulte molesto para Podemos. “Ya está bien de hipocresía y ya está bien de que los medios de comunicación de derechas señalen y amenacen a periodistas por ser de izquierdas”, denunciaba Iglesias en la entrevista que concedió en enero a ‘elDiario.es’ e ‘Infolibre’. Justo antes de las elecciones, en un programa de televisión, iba un paso más allá y abría la puerta a dedicarse al “periodismo crítico” cuando abandone la política. Ahora ya ha dado ese paso atrás. Quién sabe. Pablo Máximo Décimo Meridio Iglesias, periodista y gladiador.

Fuente: Pablo Gabilondo – El Confidencial

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Ramón
Ramón
4 Meses Hace

El negocio le ha salido rentable a Dina, por encamarse esporadicamente con la rata chepuda.