Cs abre un proceso interno de debate y reflexión para integrarse en el PP tras fracasar en Madrid

La fuga constante de dirigentes del partido hacia el PP y la inquietud de gobernantes autonómicos y municipales impulsan este debate.

Inés Arrimadas no puede más, ni está en condiciones de controlar la que es una avalancha de críticas internas en Cs contra su gestión y el gran fracaso de Madrid del que más mayoría de dirigentes y militantes de Cs culpan a Arrimadas por haber pactado con Sánchez la fallida moción de censura en Murcia, que provocó el adelanto electoral en Madrid y el hundimiento de Cs.

Lo que tras la debacle madrileña hace que Cs no supere el 2 % de intención de voto en toda España como lo revelan las últimas encuestas nacionales sobre intención de voto en elecciones generales. Y en las que el PP de Pablo Casado, por primera vez desde 2018, aparece como primera fuerza política nacional por delante del PSOE.

Todo ello ha conducido a un debate abierto en los órganos directivos de Cs para analizar su posible integración en el PP. Un procedimiento que ciertos dirigentes de este partido calculan que durará dos meses lo que parece un tiempo excesivo ante la gravedad de la situación.

Demasiado tiempo que facilitará más fugas de dirigentes e incluso puede que alguna de ellas muy sonada como podría ser la de Villacís en Madrid o Marín en Andalucía, lo que dejaría en ridículo y sin control alguno de Cs a Arrimadas y el resto de su equipo de dirección.

Asimismo, cuando más tarde Arrimadas en abrir la negociación con Pablo Casado, para proceder a la integración, menos serán sus argumentos y las posibilidades de lograr un buen acuerdo.

Aunque está claro que a Casado, a quien sobre todo le interesa contar con los votantes de Cs, le interesa mucho la absorción de este partido y a la vez demostrar que eso garantiza un giro al centro político por parte del PP. Lo que será fundamental para que los votantes de Ciudadanos apoyen en las próximas elecciones generales al ‘nuevo centro derecha’.

Y que lo hagan en pos de derrotar a un Pedro Sánchez en declive después de su severa derrota en Madrid y con serios problemas de desgaste de su liderazgo personal y de entendimiento con su socio de Gobierno, UP, en las negociaciones sobre reformas estructurales para logra los fondos de la UE, tras la marcha de Pablo Iglesias y el comienzo del proceso de la renovación interna de UP.

Por todo ello Arrimadas debería de iniciar sus conversaciones con Casado cuando antes mejor, y trasladar una urgente propuesta de acuerdo a los órganos directivos de su partido. Porque si la líder del Cs no se mueve con rapidez corre el riesgo de una deserción en cadena y de la explosión de su partido sin que pueda tener, entonces, ninguna capacidad de negociación con el PP.

Fuente: J.R. – República

Comparte esta página:
0 0 votos
Calificación del post
Suscribirse
Notificar de
guest
0 Comentarios
Comentarios en línea
Ver todos lo comentarios