El PSOE pone a Iván Redondo en la diana ante el «previsible desastre» del 4-M

Malestar en el PSOE por una campaña «errática» y el temor a un «empate técnico» con Más Madrid. Ayuso apela a una victoria amplia. Vox aspira a condicionar el futuro Gobierno del PP. Ciudadanos confía en dar la campanada y entrar en la Asamblea. Podemos confirma que Iglesias ya no tiene tirón.

Una parte del PSOE, especialmente en Madrid, aguarda los resultados de las elecciones autonómicas de este martes en Madrid para pasar factura al Gabinete de la Presidencia del Gobierno, que dirige Iván Redondo. La Moncloa es la gran señalada por lo que se considera una campaña «errática» y llena de «vaivenes», según explican fuentes socialistas a Vozpópuli. El resultado que espera Ángel Gabilondo no es bueno para el PSOE. La victoria de Isabel Díaz Ayuso se da por descontada. Y la creencia general del Gobierno es que el PP retendrá el poder, a pesar de que Ferraz se ha esforzado en vender que el bloque de izquierdas tiene opciones de sumar la mayoría absoluta.

«No nos vamos a callar. Pediremos responsabilidades a quién las tiene«, dicen fuentes del PSOE madrileño en alusión a Redondo. «Los milagros pueden ocurrir y hasta que no se cuente el último voto no hay nada dicho. Pero lo lógico es que ocurra lo que todos esperamos que ocurra. Y lo que esperamos es una victoria contundente del PP y un nuevo Gobierno de Ayuso«, añade otra voz de la federación regional.

Más de 5,1 millones de madrileños están llamados a las urnas en las elecciones anticipadas que convocó Ayuso tras romper con Ciudadanos por la moción de censura fallida en Murcia. El escenario es favorable al PP, que aspira a capitalizar la mayor parte del voto naranja, duplicar los 30 diputados que obtuvo en 2019, mantener el poder y, en clave nacional, cuestionar el futuro de la coalición PSOE-Podemos en el Gobierno de la Nación.

Ciudadanos, con Edmundo Bal de candidato en sustitución de Ignacio Aguado, confía en salvar su presencia en la Asamblea superando la barrera del 5% de los votos. Casi la totalidad de las encuestas dejan fuera al partido de Inés Arrimadas, que se juega buena parte de sus opciones de supervivencia como organización política en esta cita. Ayuso tendrá que recurrir a Vox si se cumplen los sondeos, que ven improbable una mayoría absoluta del PP. Pero dan por segura la presencia de Rocío Monasterio con más de diez escaños. El 4-M se eligen 136 diputados. La mayoría absoluta se sitúa en 69.

El calvario del PSOE en Madrid

La izquierda vive un calvario en Madrid tras 26 años de gobiernos populares en la región. Gabilondo se enfrenta a un mal resultado, un crecimiento de Más Madrid -que lidera Mónica García- y a la presión de Pablo Iglesias como candidato morado. Iglesias, según el consenso de la mayoría de socialistas consultados por este diario, «más que sumar ha restado». Dirigentes críticos del PSOE madrileño creen que el gran error de la campaña -que imputan a Redondo– no fueron las contradicciones con las subidas o las bajadas impuestos, que también, sino el bandazo del debate de Telemadrid. El llamamiento al voto de cualquier formación de izquierdas con tal de evitar un Gobierno del PP ha sido, dicen, una «tremenda equivocación».

«Si empezamos con el soso, serio y formal (primer vídeo de campaña de Gabilondo); hay que morir con el soso serio y formal«, explica un dirigente del PSOE con escaño en las Cortes Generales. «La apelación a Iglesias en el debate (‘Pablo tenemos doce días’) y el mensaje de una izquierda que actúa en bloque para desbancar a Ayuso nos ha perjudicado. Gabilondo no ha capitalizado ese liderazgo entre los partidos de izquierda y las dichosas cartas y amenazas tampoco han ayudado. Muchos de nuestros votantes no lo han entendido, precisamente porque Iglesias resta. Es incomprensible«, comentan desde el PSOE madrileño.

Iván Redondo: olvidado rey Gurú

Los sondeos predicen que Ayuso doblará en escaños a Gabilondo. El PSOE teme caer por debajo de 30 diputados. El sorpasso de Más Madrid está descartado, pero hay dudas sobre si el partido de Íñigo Errejón podrá acercarse lo suficiente como para hablar de «empate técnico». «Si caemos por debajo de 30 y ellos sacan 22 o 24 es un empate técnico«, dicen estas fuentes.

La desaparición de Pedro Sánchez de los mítines en el tramo final de la campaña ha sido para el socialismo una clara señal de alerta de que las cosas no iban bien. A pesar de todo, el partido ha mantenido el tipo y la apariencia de unidad, con la esperanza de recuperar terreno y disputar el Gobierno a Ayuso. El día después será otra cosa si se confirma la derrota. La intensidad de la caída determinará el nivel de la crisis. Hay muchos socialistas en Madrid, pero también fuera de la capital, dispuestos a alzar la voz por lo ocurrido, según estas fuentes.

«Corremos el riesgo de que se quiera cargar a Gabilondo con toda la culpa, que se traslade que el problema era el candidato. Y eso no es así», aseguran. «Hay un responsabilidad en la sala de máquinas de La Moncloa«.

Tambores de guerra en el PSOE-M

Este diario ha informado de la tensión que ha vivido el PSOE de Madrid por lo que algunos consideran injerencias de Ferraz / Moncloa en la campaña. Y temen que vuelva a ocurrir lo mismo con la obligatoria renovación del partido en el congreso regional que debe celebrarse en 2021.

Sánchez ha ofrecido algunas pistas del futuro que quiere para el PSOE-M en las listas del 4-M. El alcalde de Soto del Real, Juan Lobato, es el elegido por Ferraz para ocupar la secretaría general que dejará vacante José Manuel Franco, prácticamente desaparecido de la campaña. Pero está pendiente de resolver el papel que jugarán en el PSOE madrileño figuras incorporadas a la candidatura de Gabilondo como las ex secretarias de Estado Hana Jalloul, número dos de Gabilondo, o Irene Lozano.

El secretario general del Grupo Parlamentario Socialista en el Congreso, Rafael Simancas, sigue siendo una gran influencia en la sombra, mientras está por ver qué cartas jugará el secretario General de la Presidencia, Félix Bolaños, en la reconstrucción del socialismo madrileño. Bolaños es una figura de la máxima confianza de Sánchez y Redondo y ha participado en algunos mítines durante la campaña.

La pandemia del coronavirus, primero, y la convocatoria electoral, después, han frenado algunos movimientos internos destinados a construir una lista alternativa a Ferraz para dirigir la federación madrileña. Si este martes hay un batacazo peor de lo esperado o el esperado, es posible que algunas corrientes críticas se agrupen en una candidatura que dé la batalla al oficialismo en las primarias, que se celebrarán a final de año.

Fuente: Jorge Sáinz – VozPópuli

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