Ayuso derrotará a Sánchez a quien se le complica la economía y las vacunas, mientras fracasan Cs y UP

Tras los comicios Iglesias, que reforzó a PP y Vox con su crispación, iniciará su retirada de la política y Arrimadas tendrá que gestionar el entierro de Cs.

La imagen de una triunfal Isabel Ayuso corriendo por delante de las puertas de La Moncloa ante las narices de Pedro Sánchez, mientras Pablo Iglesias e Inés Arrimadas inician su retirada de la política con sus fracasos en el 4-M, refleja bien el escenario político nacional que se acerca tras la bronca batalla de Madrid en la que Iglesias, con su crispación impostada, ha reforzado las posibilidades de victoria para formar Gobierno del PP con apoyo de Vox.

Y ahí va a naufragar el discurso triunfal de Pedro Sánchez en el Congreso de los Diputados del pasado 14 de abril, en el que el Presidente recordó el 90  aniversario de la II Republica, y que empezó a desmontar, punto por punto,  Pablo Casado con un certero y documentado discurso, al que los últimos acontecimientos le han dado la razón.

Porque al Gobierno de Sánchez se le está complicando (sobre todo con AstraZeneca) el ritmo de vacunación, y porque el déficit de este año ya está en el 8,5 %, la deuda en el 120 % del PIB y el paro subirá por encima del 16 %. Motivos por los que Felipe González en su podcast le lanzó un varapalo a Sánchez diciendo que cuando las cosas en España están muy mal ‘llega un tío -Sánchez- y nos dice que todo va fenomenal’.

Y falta por ver qué ocurre con el turismo en las vacaciones del verano, y con los efectos del fin del ‘estado de alarma’ que pueden complicar la cuarta ola de la pandemia ante la ausencia de un marco legal que garantice el cierre de la movilidad entre las distintas regiones del territorio nacional.

Y por supuesto falta por ver qué dice la Comisión de la UE sobre el Plan de Recuperación de la economía española, presentado por el Gobierno en Bruselas, tarde, de mala manera por opaco e impreciso en las reformas cruciales de pensiones, el empleo y la fiscalidad. Lo que no garantiza el que España vaya a cumplir las condiciones para empezar a recibir los fondos de la UE.

Como falta por saber, y muy pronto se sabrá, el resultado de las elecciones de Madrid del 4-M, donde la casi totalidad de las encuestas -todas menos el CIS- le anuncian a Sánchez la victoria del PP y la posibilidad de que Ayuso forme gobierno con apoyo de Vox. Lo que sería el tercer fracaso de Sánchez en poco tiempo tras sus fallidas mociones de censura en Murcia y Castilla León.

Una victoria del centro derecha reforzada por Iglesias con su crispación, hasta el punto de hundir la estrategia que habían urdido al alimón Moncloa y el CIS de Tezanos para visualizar una posible victoria de la izquierda si el PP no pasaba de 56 escaños y Vox se quedaba en 12.

Lo que no ocurrirá una vez que todas las encuestas dan una clara victoria del PP. Y la última que circula de manera clandestina ofrece los siguientes resultados: PP 41,2 %, PSOE 20,3 %, MM 17 %, Vox 9,3 %, UP 7,1 % y Cs 3,7 %.

Y ello y entre otras cosas gracias a la bronca impostada por Iglesias en la SER que ha destrozado el plan a los estrategas de La Moncloa y mejorado las expectativas a PP y Vox, hundiendo de paso al PSOE. Porque Gabilondo, se sumó a bronca de Iglesias, que solo beneficiaba a Podemos al perder el PSOE su moderación inicial desde la que Gabilondo llegó a decir que él no pactaría con ‘este Iglesias’.

Llegando incluso Gabilondo a proponer un ‘cordón sanitario’ contra Vox, que es un partido legal y constitucionalmente reconocido, como lo son, mal que nos pese, Podemos, Bildu, ERC, JxC y CUP. Con la diferencia de que Vox respeta la legalidad y los otros no. De manera que Gabilondo se ha situado en la extrema izquierda y ha dinamitado con ello la posibilidad de conseguir su nombramiento como Defensor del Pueblo.

Un giro de Gabilondo hacia las posiciones de Podemos que ha dado alas a la candidatura de Monica García de Más Madrid que se acercará y mucho al PSOE con posibilidad de alcanzarlo. Lo que sería un desastre añadido para Sánchez. Y también un problema añadido para Iglesias una vez que MM, el partido de su ‘íntimo enemigo Errejón’, doblará en escaños a Podemos.

Lo que sin duda será una amarga derrota para un Iglesias que desembarcó en los comicios de Madrid prácticamente exigiendo a Más Madrid que se pusieran a sus órdenes en una sola candidatura de la extrema izquierda, lo que Errejón y García rechazaron, acertando en su decisión.

Y el pobre resultado de Podemos en Madrid -aunque salven los muebles y su presencia en la Asamblea- será un amarga derrota de Iglesias en la que se anuncia como su despedida de la política.

Algo en lo que tiene que ir pensando Arrimadas si como parece Cs se queda fuera de la Asamblea de Madrid y los votantes y dirigentes de este partido comienzan a emigrar hacia el PP de Pablo Casado. El que le cede todos los honores en Madrid a Isabel Ayuso pero que refuerza su alternativa nacional con la victoria de Madrid y el hundimiento de Cs que tendrá que gestionar con la máxima prudencia a fin de unificar el centro derecha nacional.

Fuente: Rafael Halcón – República

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