Sánchez marca distancia con Gabilondo para no verse salpicado por un batacazo el 4-M

El candidato socialista busca a la desesperada movilizar 200.000 indecisos de izquierda tras el fiasco de su inicial giro hacia Ciudadanos y después de comprobar fuga de voto hacia Más Madrid.

Pedro Sánchez se deja ver menos por la campaña del candidato socialista a la Presidencia de la Comunidad de Madrid, Ángel Gabilondo, desde que los sondeos empezaron a arrojar señales inequívocas de que la estrategia inicial de captar voto huérfano de Ciudadanos de cara a las elecciones del 4-M ha resultado un fracaso para el PSOE.

No solo no ha sumado sino que ha propiciado fuga de voto por la izquierda a Más Madrid, que encabeza Mónica García, haciendo caer a Gabilondo desde el 27,35% de papeletas que obtuvo en las elecciones de mayo de 2019 a un peligroso 23,2% de estimación de voto ahora en los sondeos, reconocen distintas fuentes socialistas a Vozpópuli.

De su hiperactividad de Sánchez en la política madrileña hace apenas dos semanas, cuando llegó a protagonizar dos comparecencias consecutivas, lunes 12 de abril en el foro Wake Up Spain, y martes 13, rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros -que aprovechó para atacar a Isabel Díaz Ayuso por la gestión de la pandemia-, hemos pasado a un sonoro silencio esta semana; un silencio solo roto por una intervención del presidente en streaming, el viernes, en la cumbre del Clima estadounidense organizada por Joe Biden y otra, también enlatada para los medios de comunicación, conmemorando el Día del Libro.

La próxima comparecencia del presidente del Gobierno junto a Ángel Gabilondo está prevista este domingo 25 de abril. Ambos estrenarán el nuevo eslogan del PSOE para la recta final de campaña, No es solo Madrid, es la democracia. Los socialistas pretenden movilizar así al abstencionista de izquierda tras el grave incidente este pasado jueves en el debate de la SER, cuando Pablo Iglesias se levantó de un debate al negarse Rocío Monasterio (Vox) a retractarse de su afirmación de que el envío de sobre con balas y amenazas a él, al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, y a la directora de la Guardia Civil, María Gámez, podría ser un montaje del propio Gobierno.

Entre esa cita de Getafe con Gabilondo y el obligado cierre de campaña, el domingo 2 de mayo, es un misterio la siguiente participación de Pedro Sánchez en la campaña del PSM, que este sábado tuvo como plato fuerte la aparición, por sorpresa, del presentador de tv Jorge Javier Vázquez para apoyarle.

2021 ‘horribilis’

Sánchez no quiere verse cuestionado por un eventual mal resultado, porque viene de la derrota simbólica de las mociones de censura en Murcia y Castilla y León; otra seguida en Madrid, máxime cuando Ayuso no ceja de asignarle el papel de candidato para ningunear a Gabilondo, sería inmediatamente utilizada por Pablo Casado para hablar de “cambio de ciclo”… Parece que 2021 se esté convirtiendo en el annus horribilis del líder socialista cuando tenía todo a favor: presupuestos generales del Estado con dos años de legislatura por delante para implementar los 144.000 millones en fondos de recuperación, y hasta una Presidencia Española de la UE a finales de 2022 para lucirse antes de ir a las urnas.

Oficialmente, tanto la dirección federal en la calle Ferraz como el PSM sostienen que no hay fracaso de la estrategia de precampaña, que con su giro al centro y el “con este Pablo Iglesias no” que lanzó en La Sexta hace un mes, Gabilondo habría logrado captar en precampaña 45.000 votos naranja, entre un 5 y un 7% del total en liza; otras fuentes señalan que el trasvase real han sido unos escuálidos 15.000 sufragios.

Lo que no se dice es que otros 400.000 de los 625.000 madrileños que votaron a Ignacio Aguado hace dos años -nueve veces más- se han decantado ya por la candidata popular, señalan fuentes demoscópicas a Vozpópuli; unas pocas decenas de miles se irán a Vox y el resto, aparentemente, se quedará con el numantino Edmundo Bal.

En el PSM temen que ya no haya margen para este nuevo bandazo después de la fracasada apuesta por Ciudadanos en precampaña: “Anoche Mónica nos quitó otros 50.000 votos”, confesaba tras el debate un alto cargo

De ahí el giro urgente del PSM hacia el otro lado. La excusa es que en esta “segunda fase”, explican fuentes de la campaña, que se inicia con el ya célebre “Pablo, tenemos doce días para ganar las elecciones” en el debate televisivo del pasado miércoles, el candidato socialista quiere sacar de la abstención hasta 200.000 indecisos de izquierda.

Sin embargo, en el PSM no son pocos los creen ver en ese movimiento un gesto “a la desesperada” para evitar más fuga de voto hacia Mónica García. “Anoche nos quitó otros 50.000 votos”, señalaba a este periódico el jueves un importante cargo del socialismo madrileño después de ver cómo se desenvolvió en el debate la candidata de Más Madrid frente -la más desconocida para el público- frente a un Gabilondo que “solo supo liderar el bloque de izquierdas en el minuto de oro final con su propuesta de pacto, que en el fondo es bandazo sobre bandazo”, reconoce.

Esta fuente se refiere así a lo accidentado de la campaña socialista, que tuvo su punto culminante en la propuesta de no subir los impuestos en los dos años que restan de legislatura, desmentida 48 horas más tarde por la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, al anunciar ya para 2022 una armonización de impuestos de Patrimonio, Sucesiones y Donaciones.

Aunque el presidente va a evitar una sobreexposición como la que tuvo en precampaña, para evitar riesgos, seguirá habiendo ‘desembarco’ de ministros a diario tanto con Gabilondo como con el resto de la candidatura socialista

Hasta Sánchez tuvo que salir al paso durante una de sus, hasta la semana pasada, frecuentes ruedas de prensa en la precampaña madrileña, para decir que Gabilondo lo estaba proponiendo solo como “candidato” (sic), y que el Gobierno va por otro camino. A Díaz Ayuso le faltó tiempo para tuitear entonces su “caretas fuera” a fin de dejarle como un “mentiroso”, lo cual volvió a hacer este miércoles al acabar el debate a seis, después de oír cómo su contrincante emplazaba a los partidos de izquierda dejando de lado a Ciudadanos.

Lo cierto es que tanto en la Dirección Federal socialista como en el PSM han tocado a rebato para salvar al soldado Gabilondo. Aunque el presidente vaya a evitar una exposición como la que mantuvo en precampaña, en previsión de una dura derrota electoral, hay desembarco de ministros casi a diario para estar tanto con Gabilondo como con la número dos, Hanna JalloulIrene Lozano y demás miembros de la candidatura en actos de partido.

Cerca del 75% de participación

Además está todo el día en campaña la actual ministra de Industria, Reyes Maroto, que será la vicepresidenta económica de un hipotético ejecutivo socialista con permiso de Pablo Iglesias quien ya ha dejado claro que piensa exigir a Gabilondo consejerías en ese gabinete y, muy probablemente, una vicepresidencia siguiendo en modelo de su negociación con Sánchez para entrar en en Consejo de Ministros en enero de 2020.

Una posibilidad, la de gobernar, que el PSOE ya fía solo a lograr una movilización extraordinaria de la izquierda en su conjunto –de ahí su actitud “colaborativa” tanto en el debate a seis como en lo que reste de campaña– aunque se duda de que llegue al “irreal” 80% de participación que augura José Félix Tezanos en el sondeo flash hecho público por el CIS el pasado jueves.

Es cierto que el PSM ha detectado más interés en los últimos días, pero “llegar al 80% en plena pandemia, cuando la participación en 2019 fue del 68%, se antoja casi imposible”, reconocen fuentes de esa federación. Lo más probable es “que se aproxime al 75%”, dada la enorme polarización vivida en los últimos días, pronostica el presidente de la casa de sondeos GAD3, Narciso Michavila.

Fuente: Gabriel Sanz – VozPópuli

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