El jefe de Sanidad Militar se negó a un cese que le ordenó la cúpula política

La negativa de Amparo Valcarce a firmar circulares sobre la covid-19 para así eludir responsabilidades derivó en el incidente con las vacunas Astrazeneca en la Armada que le costó el cargo al general Conde.

El cese del inspector general de la Sanidad Militar, el general de división médico Antonio Ramón Conde Ortiz, se produjo tras la negativa de este último a destituir al director de Sanidad de la Armada, el general de brigada Julio Francisco Pérez Mochales, tras una orden en este sentido de la subsecretaria de Defensa, Amparo Valcarce, según desvelaron fuentes militares a Vozpópuli.

La vacunación con dosis de AstraZeneca en el cuartel general de la Armada está detrás de esta polémica dentro del departamento que dirige Margarita Robles y que le ha costado el puesto al general Conde, quien llevaba menos de dos años al frente de la Inspección General de Sanidad de la Defensa (Igesan) y que fue apartado de su puesto el martes tras una decisión adoptada en el Consejo de Ministros.

El origen del desencuentro entre Valcarce y Conde está en la negativa de la primera, la ‘número tres’ del Ministerio de Defensa, a firmar desde hace meses las circulares más comprometedoras sobre la covid-19 que se envían a las Fuerzas Armadas y delegar ese trámite en subordinados con el fin, según las citadas fuentes, de eludir responsabilidades políticas si se produce algún escándalo como el que vivió en enero el entonces jefe del Estado Mayor de la Defensa (Jemad), el general del Aire Miguel Ángel Villaroya.

Por ejemplo, el 13 de enero fue el jefe del Gabinete técnico de Valcarce, el vicealmirante Antonino Cordero, el que firmó el protocolo de vacunación que se envió a los tres ejércitos y que luego se volvió en contra del general Villarroya. Y en el caso de la última vacunación con AstraZeneca en la Armada al personal de 60 a 69 años, la subsecretaria delegó ese mismo trámite en el jefe de la Sanidad Militar, el citado general Conde.

Cuando a principios de abril llegó a oídos de Valcarce que se había empezado a administrar las dosis de este fármaco en el cuartel general de la Armada y que la mayoría de los beneficiados eran almirantes y vicealmirantes -debido a la franja de edad-, en Defensa cundió el pánico de que se reprodujese el escándalo del exJemad. Por ello, se ordenó paralizar la vacunación en ese lugar.

Sin embargo, esa orden de Valcarce al general Conde no fue por escrito, sino por mensaje de móvil, y el jefe de la Sanidad Militar transmitió por el mismo conducto las novedades a la Armada, si bien mostró su disconformidad a su superiora por la reiteración en ese proceder en los últimos meses. Las fuentes militares recuerdan que el antecesor de Valcarce, Alejo de la Torre, firmaba de su puño y letra todas las circulares y órdenes de ese tipo.

El director de Sanidad en la Armada

Días después, la subsecretaria exigió al jefe de la Igesan que cesase al director de Sanidad en la Armada, el general Pérez Mochales, por ese incidente con la vacunación de AstraZeneca, pero Conde se negó a ello y puso su cargo a disposición de la ‘número tres’ de Defensa.

Valcarce lo aceptó inicialmente por falta de confianza, aunque el afectado se retractó y remitió una carta a la subsecretaria el pasado lunes para que reconsiderase la decisión. Pero ya era demasiado tarde para el jefe de la Sanidad Militar. La subsecretaria le indicó que su cese ya lo había elevado a Robles y que la ministra lo llevaría al día siguiente al Consejo de Ministros, como así ocurrió.

Conde sigue en activo tras el cese y sólo puede haber un general de división para dirigir la Igesan, de ahí que las citadas fuentes sugieran que la elección -en comisión de servicio- del general de brigada Juan José Sánchez Ramos, actual subdirector general de Apoyo y Ordenación Farmacéutica, es una medida para salir del paso a la espera de que Robles decida a quién ascender de los Cuerpos Comunes.

Academia Central de la Defensa

Para el ya exinspector general de Sanidad Militar se ha pensado una salida como la ofrecida al exJemad con su retiro dorado en Washington gracias a su puesto de asesor en la embajada española ante la Organización de Estados Americanos (OEA). En el caso del general Conde, la dirección de la Academia Central de la Defensa quedará vacante próximamente y todo apunta a que él será el elegido para sustituir al general Fernando García Mercadal.

Fuente: Antonio Rodríguez – VozPópuli

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