Amenaza de bomba en un instituto murciano contra los profesores «por meterse con el Islam»

La Guardia Civil investiga la IP que usó una cuenta de correo anónima para enviar a estudiantes un mensaje en árabe traducido al castellano.

La bandeja del correo electrónico de un alumno del IES Ruiz de Alda de San Javier recibió este miércoles la notificación de un ‘mail’. El acuse de recibo se produjo a las 17.50 horas. El estudiante lo abrió y se quedó perplejo ante el contenido del mensaje escrito en árabe y traducido al castellano. «Buenas noches, mañana será la primera vez que coloquemos esta bomba en este instituto. Si no quieres morir, no vengas. Esta bomba es capaz de matar a todos. Queremos poner esta bomba en el centro porque hay tantos profesores que se metieron con nuestra religión. Si vienes mañana, a las 9.30 horas, prepárate para salir corriendo del instituto. Muchos de ustedes piensan que soy un niño, sin embargo, tengo 21 años y ya no estudio en el centro. Solo quería ponerte este correo para que no te pase nada».

El adolescente hizo una captura del mail y comenzó a preguntar a sus compañeros de clase, vía WhatsApp, si ellos también habían recibido ese mensaje de amenaza de bomba en el correo electrónico -oficial e individual- que la Consejería de Educación fija para cada alumno de ESO y Bachiller asignándole un número: nada de datos personales. Algunos de los jóvenes que recibieron ese WhatsApp son voluntarios de Protección Civil en esta localidad costera de la Región de Murcia y le comentaron lo sucedido con preocupación al coordinador de la agrupación.

Esa misma tarde del miércoles, según explican fuentes próximas de la investigación  a EL ESPAÑOL, se informó de la amenaza de bomba en el IES Ruiz de Alda a la Policía Local de San Javier y a la Guardia Civil. «De inmediato se confirmó que varios alumnos del centro habían recibido ese mismo correo eléctrónico, incluso otros tenían un mail distinto que también advertía de la colocación de explosivos», tal y como detallan estas fuentes. «Al rastrear la IP de los correos enviados se tomó el asunto en serio porque no se localizaba la dirección«.

Un policía local de San Javier custodiando la puerta de acceso al IES Ruiz de Alda tras la amenaza de bomba.

Un policía local de San Javier custodiando la puerta de acceso al IES Ruiz de Alda tras la amenaza de bomba.

La amenaza se tomó muy en serio desde el principio, por el hecho de no poder certificar la procedencia de la IP y que -al menos- hasta dos correos distintos habían llegado al alumnado del centro, uno de ellos dando a entender que se trataba de una amenaza de bomba por una supuesta falta de respeto de los docentes hacia el Islam. Todo ello, motivó que la Guardia Civil y la Policía Local se desplazaran al instituto durante la tarde del miércoles para realizar una inspección. «No se localizó ningún artefacto explosivo», según han confirmado desde la Benemérita.

EL ESPAÑOL también ha tenido acceso a otro de los correos enviados este miércoles, que se están investigando, y donde literalemte se advierte de lo siguiente: «Hola a todos… no sabréis quién soy, pero os quiero informar que mañana y el viernes para todos los alumnos del IES Ruiz de Alda vamos a colocar una bomba, así que a partir de mañana y el viernes, a segunda hora, ya podéis ir evacuando el instituto porque cuando explote y no salgáis de allí moriréis todos. Esta bomba afectará mucho a alumnos de 3º, 4º de la ESO y Bachillerato. ¡Os deseo mucha suerte!»

Este jueves, a las siete en punto de la mañana, antes de que el instituto abriera sus puertas, agentes de la Guardia Civil con guías caninos y especialistas en Desactivación de Artefactos Explosivos y de Naturaleza Nuclear, Radiológico, Biológico y Químico (NRBQ) volvieron a peinar al milímetro cada estancia, cada aula… «No se ha detectado nada y a las 10.30 horas el centro a abierto sus puertas al alumnado», según ha informado el Instituto Armado.

Barrio de San Francisco

El IES Ruiz de Alda de San Javier se levanta a poco más de doscientos metros del Barrio de San Francisco, un punto en el que reside un amplio número de inmigrantes, muchos de los cuales procesan el Islam, por lo que rápidamente, desde la Consejería de Educación han aclarado que «por parte del centro no se ha comunicado ni tenido constancia de ninguna ofensa religiosa ni enfrentamiento entre alumnos o docentes».

Esta fuente asegura que en Educación sostienen como principal hipótesis que todo ha sido una gamberrada: «No es un correo veraz». Pese a todo, desde la Guardia Civil se mantiene abierta una investigación y por la zona han sido desplegados agentes de paisano. De hecho, todavía no se ha localizado la cuenta anónima que envió los ‘mails’ de amenaza de bomba a correos oficiales que la Consejería proveé a alumnos de Educación Secundaria Obligatoria.

La dirección del IES Ruiz de Alda adoptó medidas preventivas, como  suspender las dos primeras sesiones lectivas de este jueves y prohibir el acceso al recinto, mientras que no culminase la inspección de la Benemérita y los investigadores diesen luz verde a la apertura del centro donde también ha habido presencia de patrullas policiales.

El director Juan Manuel Sánchez ha emitido un comunicado donde confirma que se ha retomado la actividad: «Realizada, de forma preventiva, una revisión exhaustiva de todas las instalaciones por la unidad especializada de la Guardia Civil, y habiendo resultado negativa, se reanuda la actividad lectiva ordinaria en todas las dependencias».

Instalaciones del instituto Ruiz de Alda en San Javier.

Instalaciones del instituto Ruiz de Alda en San Javier. IES Ruiz de Alda

El director insta a la comunidad educativa a que colabore en la investigación para «dar alguna pista o indicio sobre la autoría de los correos que contenían las amenazas que han provocado esta actuaciones preventivas«.

La Guardia Civil confirma que «la investigación sigue en marcha, no hay ninguna persona detenida y no se descarta ninguna hipótesis«. Desde una simple gamberrada de un estudiante del IES Ruiz de Alda, a un exalumno, incluso un joven de San Javier con conocimientos informáticos, hasta una amenaza terrorista con la única finalidad de sembrar el pánico entre la comunidad educativa. El autor o autores de los correos electrónicos podrían enfrentarse a un delito de amenazas o de desorden público, penado con entre seis meses y tres años de cárcel.

Fuente: Jorge García Badía – El Español