Error de cálculo infantil de Iglesias: la Ley le obliga a dimitir en una semana

La norma electoral de Madrid hace «inelegibles a los miembros del Gobierno», por lo que tiene que dejar de ser vicepresidente antes del 31 de marzo.

A pesar de que Pablo Iglesias pretendía dejar la Vicepresidencia segunda del Gobierno ya entrado el mes de abril, «pocos días antes» del inicio de la campaña electoral, el próximo Consejo de Ministros será el último al que acuda… o quizá lo ha sido éste. La Ley Electoral de la Comunidad de Madrid hace «inelegibles» al «presidente y los miembros del Gobierno de la Nación y sus secretarios de Es­tado».

Él mismo lo confirmaba en los pasillos del Senado a la salida de la sesión de control al Gobierno. El todavía vicepresidente aseguró que «probablemente» el del martes que viene sea su último día en Moncloa. Y según ha podido saber este periódico eso significará que ese mismo día 30 de marzo o el miércoles 31 se producirá el cambio de carteras con Yolanda Díaz y Ione Belarra.

Según el artículo 3.2.b) de la citada norma, que rige para las elecciones a la Asamblea de la Comunidad de Madrid, el líder morado no podrá seguir en el Ejecutivo central cuando sea presentada la lista de candidatos de Unidas Podemos ante la Junta Electoral regional.

El calendario de la cita con las urnas del 4 de mayo, publicado en la web oficial de la región, indica que la presentación de candidaturas ante la Junta Electoral correspondiente tiene un plazo de cinco días entre este viernes 26 y el próximo miércoles 31 de marzo.

Teniendo en cuenta que la semana que viene, por motivo de la Semana Santa, no hay pleno en el Congreso, Iglesias también se despedirá este miércoles de sus duelos con Teodoro García Egea en la sesión de control al Gobierno.

De hecho, la pregunta que ha presentado el secretario general del Partido Popular al Registro del Congreso versa sobre este mismo tema: «¿Piensa el vicepresidente Segundo dejar su acta de diputado cuando dimita?».

Tampoco se quiere perder la despedida de Iglesias otro de sus habituales rivales en el hemiciclo, Iván Espinosa de los Monteros. La pregunta del número dos de Vox incide en las últimas polémicas del aún vicepresidente: «¿Va a ser usted un «factor desestabilizador» del Gobierno de coalición una vez abandone el mismo?».

Aniversario de la República

El mismo Iglesias aún jugaba este lunes por la noche, en una entrevista en Telecinco, con poder dimitir de su cargo de vicepresidente y renunciar a su acta de diputado «pocos días antes» del inicio de la campaña, que comienza el 18 de abril. Vestido con camisa rosa y corbata, el vicepresidente saliente no quiso confirmar que fuera a hacer 14 de abril, 90º aniversario de la proclamación de la II República. Eso sí, se sonrió mucho antes de decir que «cada cosa a su momento».

El aún vicepresidente anunció en un vídeo, el pasado 15 de marzo, que sería él quien liderara las listas de su formación a las elecciones del 4-M. Sin haber avisado previamente a Pedro Sánchez, su decisión provocó un reguero de comentarios y una pequeña crisis en el Gobierno.

Y es que en su discurso público se permitió designar a Yolanda Díaz como su heredera, no sólo «acelerando la transición» en el liderazgo de la formación morada, sino en el mismo Ejecutivo, «en la Vicepresidencia segunda que el acuerdo de coalición otorga a Unidas Podemos».

La negativa por parte del lado socialista a que la ministra de Trabajo «quedara por encima» de la vciepresidenta económica, Nadia Calviño, obligó a renegociar los términos del acuerdo.

Iglesias arrancó «garantías» a Sánchez, en su primera reunión cara a cara en más de un mes, de que como vicepresidenta tercera, Díaz tendría «el mismo estatus» del que él había gozado hasta el momento. Esto es, la interlocución directa «y la negociación política» de todos los asuntos «más allá del orden administrativo en el funcionamiento interno del Ejecutivo».

Ley de Vivienda

En el vídeo, Iglesias también colocó a su secretaria de Estado para la Agenda 2030, Ione Belarra, como su sucesora al frente del Ministerio de Derechos Sociales. Pero, sobre todo, anunció que pretendía «dejar cerrada la Ley de Vivienda y otros asuntos clave» antes de su salida del Gobierno. Ahora, con la premura que le impone la ley electoral madrileña, no parece que vaya a tener tiempo siquiera para seguir negociando.

Precisamente, la nueva legislación de Vivienda la está negociando su Ministerio con el de José Luis Ábalos, titular de las competencias en la materia. Y la norma lleva encallada semanas, acumulando un retraso de más de dos meses respecto al calendario previsto.

Iglesias exige que el texto recoja las herramientas que permitan la intervención del mercado del alquiler para «dar potestad para que los alcaldes puedan contener los precios abusivos e incluso bajarlos» por una orden administrativa. El ala del PSOE se niega a esto y se remite a «la negociación con los actores del mercado». De hecho, el lado morado del Ejecutivo está dilatando la negociación, según fuentes socialistas, para que Iglesias pueda utilizar la polémica durante la campaña electoral.

Fuente: Alberto D. Prieto – El Español