La Policía sigue sin entregar las pistolas ‘Taser’ a los agentes seis meses después de recibirlas

El Cuerpo Nacional no ha instruido todavía a los funcionarios a los que se proporcionará este dispositivo en su uso y mantenimiento

Interior acaba de cerrar una compra de 2.800 cartuchos y tiene pendiente la adquisición de videocámaras

La Dirección General de la Policía no ha iniciado aún la formación de los instructores que a su vez tendrán que adiestrar a los agentes a los que se proporcionará los dispositivos electrónicos de control -conocidos coloquialmente como pistolas ‘Taser’- casi seis meses después de haber recibido las primeras 300 unidades del millar que integran el encargo inicial. El malestar es palpable entre los sindicatos policiales, que exigen poder hacer uso ya de esta defensa.

El 1 de octubre de 2020 era la fecha tope que tenía la empresa que ganó el contrato -una UTE formada por Axon Public Safety Germany SL y Nidec Defense Group- para servir la primera remesa, a las que se sumarán otras 300 antes del 1 de junio de 2021 y las 400 restantes el 29 de febrero de 2022 como muy tarde. La inversión total asciende a 2.099.350 euros.

De la recepción del material dio cuenta la Dirección General de la Policía en un comunicado de prensa difundido el pasado 14 de octubre, en el que informaba de la incorporación de los primeros dispositivos electrónicos de control y de que la distribución y asignación a las distintas unidades y servicios se llevaría a cabo «próximamente». Antes, concretamente durante el «mes de noviembre», iba a formar a «66 agentes» en la Escuela Nacional de Ávila para que con posterioridad se encargaran de «impartir los conocimientos sobre el manejo» de este armamento en las diferentes plantillas policiales.

«Dado que la Dirección General de la Policía tiene como sus objetivos principales alcanzar la cota más alta posible en la seguridad y salud de los miembros de la Policía Nacional en el desarrollo de sus competidos profesionales, es por lo que es necesario adquirir un elemento operativo, del que actualmente se carece, para graduar el uso de la fuerza y utilizarlo como solución intermedia al arma de fuego en situación de riesgo elevado para los policías o terceras personas», detallaba el pliego de cláusulas administrativas que reguló el concurso de compra. El Cuerpo considera que es una herramienta «idónea» para su uso en grandes aglomeraciones de personas, donde el arma de fuego resultaría «mucho más desaconsejable» por los posibles daños colaterales. 

Las fuentes consultadas por este diario aseguran que la formación que se había anunciado para noviembre no se ha llevado a cabo todavía y lamentan que, pese a contar ya con un lote disponible, no puedan usarlas todavía cuando la propia dirección reconoce que es un «instrumento idóneo para el cumplimiento de la función policial».

«Riesgo innecesario y evitable»

«Nos parece escandaloso que quienes se juegan la vida en la calle no puedan utilizar un medio de protección no letal, como la pistola eléctrica, por el hecho de que la burocracia de despacho sea incapaz de poner en marcha el curso para formar a los policías en su uso. El 14 de diciembre, hace ya más de tres meses, se entregaron los primeros 300 inmovilizadores eléctricos de los 1.000 adjudicados. Cada día que pasa sin que los compañeros los puedan usar es un día más de riesgo innecesario y evitable. La seguridad de los policías no puede depender de los retrasos administrativos o de que un curso esté listo o no», declara a este diario el secretario general de la Confederación Española de Policía (CEP), Víctor M. Vigil.

Esta organización exige que pueda hacerse uso efectivo de estas defensas con carácter «inmediato» e insta al Ministerio del Interior a que invierta más dinero en la compra de este material, demandado por los sindicatos desde hace años. «La cifra es testimonial e insuficiente para lo que necesitan los compañeros en las plantillas de toda España», añade Vigil.

La CEP y el SUP exigen a Interior que compre más ‘Taser’ para la Policía: 1.000 es una cantidad «testimonial»

En esta línea incide el Sindicato Unificado de Policía (SUP). «Queremos remarcar una vez más que 1.000 no son suficientes, que la Policía Nacional necesita al menos 20.000 para que haya al menos una pistola por turno disponible para los cerca de 25.000 agentes que prestan servicio de seguridad ciudadana. Es un arma eficaz, no letal, con una alta eficacia de inmovilización inmediata y pasajera, por lo que su uso beneficia a los funcionarios y a los ciudadanos», razona el portavoz del SUP, Carlos Morales. Éste no entiende el «revuelo» que la compra de la primera remesa de los dispositivos eléctricos de control causó en algunos dirigentes políticos «cuando policías locales y autónomicas las vienen usando con normalidad».

Las fuentes aseguran que, de momento, tan sólo se ha llevado a cabo la formación de 25 maestros de instructores por parte del proveedor en cumplimiento de las exigencias del contrato. Esa preparación tuvo lugar el pasado verano, después de que se formalizara la adjudicación y meses antes de que se recibieran los primeros dispositivos. Ese personal es el que tendrá que adiestrar a los agentes que a su vez formará al resto de los funcionarios en el uso y mantenimiento.

Seis de los 300 primeros dispositivos electrónicos de control recibidos por la Policía Nacional el pasado otoño.

A la espera de que se instruya a la plantilla para su correcta utilización, la División Económica y Técnica de la Policía Nacional adjudicó el pasado 10 de marzo un nuevo contrato al distribuidor Nidec SLU para que le suministre 2.800 cartuchos para las pistolas ‘Taser’. El importe ha ascendido a 100.284,80 euros (IVA incluido), lo que arroja un precio unitario de 35,82 euros.

Se trata de la munición que se utilizará con seguridad en las tareas de formación, dado que la compra de los dispositivos incluía tan sólo dos cartuchos por pistola. Previsiblemente tendrá que sacar una nueva licitación cuando la plantilla esté ya convenientemente adiestrada e incorpore el dispositivo en su trabajo operativo diario.

La Policía acaba de cerrar la compra de 2.800 cartuchos y tiene pendiente la adquisición de videocámaras

No es la única compra, ya que la Policía también deberá adquirir más cámaras corporales de grabación. El contrato de las 1.000 ‘Taser’ no exigía de forma expresa su suministro, sino que fue el proveedor que terminó adjudicándose el contrato el que ofreció 150 unidades como mejora de la oferta para hacer ésta más atractiva y tener más opciones de llevarse el encargo. Las videocámaras se activan automáticamente al inicio de la intervención y pueden captar incluso hasta dos minutos antes de que comience la actuación policial, por lo que las imágenes pueden presentarse como prueba en un proceso judicial al no ser manipulables.

En junio, el Cuerpo Nacional dispondrá de 600 dispositivos electrónicos de control y tan sólo 150 cámaras, a lo que se suma que éstas tienen una autonomía de 12 horas. De esta forma, se necesitaría disponer de 1.200 para tener completamente cubierta una jornada completa.

Cuando el director general de la Policía compareció ante la Comisión de Interior del Congreso de los Diputados el pasado 30 de diciembre, el diputado de EH-Bildu Jon Iñarritu le preguntó que por qué se habían comprado «menos cámaras que pistolas». «Hemos adquirido inicialmente 150, pero no se preocupe su señoría, va a haber cámara para todo ‘Taser’, para cada inmovilizador eléctrico va a haber ese dispositivo de grabación», respondió Pardo Piqueras.

Una pistola, una videocámara

Ahondando en su explicación, el máximo responsable del Cuerpo indicó que los funcionarios que integran la Subdirección de Logística e Innovación eran «muy buenos y muy precavidos» y primero querían asegurarse de que las videocámaras marchan correctamente antes de ampliar el encargo. «Si funcionaban bien, las adquirirían para todos. Por tanto, si funcionan bien, se adquirirán para todos los inmovilizadores eléctricos; estén tranquilos», zanjó.

En las instrucciones generales sobre la utilización del inmovilizador eléctrico de control, fechadas el pasado 21 de diciembre, la Dirección General considera que debe grabarse el desarrollo de la actuación «siempre que sea posible y se disponga de los medios adecuados». Y añade: «En su caso no se detendrá la grabación hasta que se dé por finalizada la actuación en el lugar de los hechos».

Según ha podido conocer este diario, la Unidad de Planificación Estratégica y de Coordinación -dependiente de la Dirección Adjunta Operativa (DAO)- dirige un grupo de trabajo que está analizando el uso de las cámaras personales y diseñando un protocolo de actuación al efecto dentro del marco que establece la Ley de Protección de Datos y el resto de la normativa de aplicación.

Las condiciones de la Policía Nacional para la primera compra de pistolas tipo ‘Taser’ contrasta con el planteamiento de la Guardia Civil, que también sacó a concurso una primera remesa el pasado año pero que que tuvo declarar desierto por un error no subsanable en la presentación de la muestra por parte de la única empresa que pujaba por el contrato (también Nidec). El Instituto Armado solicitaba el suministro de 150 dispositivos de efectos eléctricos incapacitantes, el mismo número de videocámaras de grabación y 2.100 cartuchos de diferentes.

Fuente: Antonio Salvador – El Independiente