Vencedores y vencidos en la política española tras el terremoto de Murcia

Los madrileños votarán el próximo 4 de mayo en unas elecciones que no entraban en los cálculos de casi nadie.

Isabel Díaz Ayuso pulsó el botón de adelanto electoral el pasado 10 de marzo, cuando la fallida moción de censura en Murcia provocó un efecto dominó que desató un auténtico terremoto en toda España.

De hecho, las elecciones autonómicas de Madrid se juegan en clave nacional, con Pablo Iglesias como claro ejemplo de ello. Todas las formaciones se juegan mucho en estos comicios, pero ninguno de ellos se esperaba tener que jugar un partido de estas características tan pronto. Pero, ¿a quién ha beneficiado o perjudicado más que Ayuso haya pulsado el ‘botón nuclear’?

La operación en sí implica grandes riesgos para Díaz Ayuso, pero sobre todo para Pablo Casado. Pero en la balanza del PP pesa más lo que se puede ganar el próximo 4 de mayo que lo que se puede perder. Madrid puede ser el principio de la remontada del principal partido de la oposición, que llega a estas elecciones con no pocos frentes abiertos. Ayuso puede deshacerse de Ciudadanos y, a diferencia del resto de territorio, en Madrid compite muy bien con Vox, por lo que podría incluso alcanzar la mayoría absoluta», opina el experto en comunicación política Edu Bayón, consultado por El Independiente, que se atreve a augurar un «éxito» incontestable de la dirigente madrileña. «Ella puede ser la más beneficiada», sentencia, a sabiendas de que el escenario en que la izquierda llegase a sumar y le arrebatase el Gobierno de la Comunidad de Madrid infringiría un duro golpe de magnitudes desconocidas al proyecto de Pablo Casado.

Los expertos consultados coinciden, no obstante, en que Vox es uno de los grandes perjudicados de este adelanto electoral en Madrid, a pesar de la tendencia ascendente que vienen registrando los de Santiago Abascal y el golpe que asestaron a los populares en las elecciones catalanas, donde Vox arrebató al PP -y a Ciudadanos- el bastón de mando de la oposición. «Con Isabel Díaz Ayuso en el tablero, Vox queda en fuera de juego», comenta Bayón. «Vox tiene un voto muy fiel, un voto que no tiene ganas de volver al PP. Pero Isabel Díaz Ayuso es la excepción», suscribe el politólogo y escritor Javier Santamarta. Ambos coinciden en que el hiperliderazgo de la baronesa del PP diluye el protagonismo de Vox y puede frenar, al menos momentáneamente, el crecimiento de la formación conservadora, cuya cabeza de lista en Madrid es Rocío Monasterio.

Pero aunque Vox pueda salir escaldado de estos comicios, Ciudadanos es el claro perdedor de una contienda electoral imprevista en Madrid. El PP había comenzado una ‘opa’ contra la formación liberal cocinada a fuego lento, pero la maniobra política de Ciudadanos con el PSOE en Murcia aceleró todo el proceso, hasta tal punto que la formación naranja ha perdido en poco más de 10 días los gobiernos de Murcia y Madrid, el grupo propio en el Senado, dos diputados nacionales en el Congreso y un sinfín de fugas más, que han ido desde el coordinador general de las Cortes Valencianas, Toni Cantó; hasta el ex presidente de la Comunidad de Madrid, Ángel Garrido.

El principio de la desaparición definitiva de Ciudadanos puede comenzar el próximo 4 de mayo: si no logran superar la barrera del 5%, se quedarán sin representación en la Asamblea. Arrimadas ha querido dar la batalla apartando a Ignacio Aguado e impulsando a Edmundo Bal, uno de los principales activos de la formación liberal. Con este movimiento, Cs busca frenar la sangría y, aún con un resultado exiguo, ser determinantes para la formación de gobierno. A izquierda, o a derecha.

¿Y qué pasa la izquierda del tablero político? Bayón y Santamarta coinciden en que todo análisis que se pudiera hacer a cómo afectaba el adelanto electoral a las fuerzas de izquierda ha cambiado por completo con la irrupción de Pablo Iglesias como candidato de Unidas Podemos. «Lo transforma todo. Desde ese momento, la campaña sólo gira en torno a Ayuso e Iglesias. No hay nada más. Y es un movimiento que perjudica, y mucho, a Más Madrid», afirma Bayón.

La formación de Íñigo Errejón, con Mónica García como cabeza de lista, rechazó la mano tendida de Iglesias para ir juntos a los comicios de Madrid, con un duro mensaje sugiriendo la existencia de un machismo intrínseco a la decisión del hasta ahora vicepresidente segundo del Gobierno y denunciando las «tutelas» que, a su juicio, quería imponer Iglesias sobre García y sobre Más Madrid. La entrada del líder de Unidas Podemos en la batalla de Madrid salva a la formación morada de la desaparición en la región e, incluso, puede superar a Mónica Garcia el próximo 4 de mayo. «Iglesias funciona muy bien en campaña. Más Madrid puede quedar completamente roto en estas elecciones», subraya el politólogo.

¿Y qué ocurre con Ángel Gabilondo? Santamarta afirma que el PSOE es la formación política a la que el adelanto electoral ha cogido con el pie cambiado. Cabe recordar que Sánchez tenía previsto sacar a Gabilondo de la política madrileña y llevarle a un puesto más cómodo, en el Defensor del Pueblo, pero esa operación se ha frustrado con los comicios madrileños y el PSOE ha vuelto a proponerle como candidato. En mayor o menor medida, todos los partidos han sacado las armas para estas elecciones, con importantes sorpresas en las candidaturas que han dado la vuelta al panorama político regional. Pero Gabilondo «no es un candidato bueno, no despierta grandes pasiones, ni de un lado ni de otro. Es casi un desconocido en unas elecciones muy polarizadas», afirma Santamarta.

Con todo, los expertos consultados coinciden en que el electorado de Gabilondo y del PSOE en Madrid -ganaron las últimas autonómicas- es «compacto» y está «consolidado». Bajo su prisma, puede haber fugas hacia Ciudadanos -Edmundo Bal puede calar en la bolsa de votantes socialistas moderados- y no tanto hacia Iglesias. Pero el nivel de polarización, aseguran, marcarán también el mayor o menor daño electoral de los socialistas madrileños.

¿Qué dicen las encuestas?

En líneas generales, las encuestas publicadas hasta ahora -como la de GAD3, Metroscopia, Sigma Dos o Sociométrica- auguran un triunfo incontestable de la actual presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, aunque por el momento ninguna de ellas pronostica la mayoría absoluta del PP, el objetivo último al que aspira Pablo Casado.

El PP necesitaría un pacto con Vox para gobernar en la Comunidad de Madrid. El empuje nacional de la formación de Santiago Abascal provoca que el impulso de Ayuso no les robe demasiados votantes, al menos de momento. La horquilla más baja que pronostican estos sondeos para Vox es la del mismo resultado que obtuvieron en 2019 -12 escaños-, aunque podrían llegar a 17 diputados, según apunta el barómetro de Sociométrica para El Español. La gran incógnita reside en el resultado que obtenga Ciudadanos. La encuesta de Metroscopia para El Confidencial pronosticaba la desaparición de la formación naranja en la Comunidad de Madrid al quedarse con el 4% de los votos, aunque todas ellas son anteriores al anuncio de la candidatura de Edmundo Bal.

Por su parte, el PSOE aguantaría el tirón y conservaría, según los sondeos más pesimistas, 30 de los 37 escaños con los que cuenta actualmente en la Asamblea de Madrid. Lo más significativo es la fuerza que gana Podemos con la entrada de Iglesias: según el sondeo de DYM para 20 minutos, Unidas Podemos lograría entre 11 y 12 escaños y un 8,7% de los votos, aún muy lejos de Más Madrid, que se sitúa, según este último sondeo, en el 13% de los votos.

Fuente: Ana Belén Ramos – El Independiente