Iglesias deja el ministerio con 55.487 dependientes fallecidos que esperaban ayuda

El último informe del Observatorio de la Dependencia elaborado por la Asociación de Directores y Gerentes de Servicios Sociales constata el «retroceso» del sistema de dependencia en 2020.

Pablo Iglesias deja el Gobierno para presentarse como candidato en Madrid con los deberes a medio hacer. Al menos en materia de servicios sociales. Además de vicepresidente segundo del Ejecutivo, el líder de Unidas Podemos también asumió el cargo de ministro de Derechos Sociales en enero de 2020. Casi un año y medio después, los profesionales del sector se despiden del dirigente ‘morado’ asfixiados por la pandemia, con el sistema de dependencia patas arriba y sin haber ocupado el grueso de su agenda.

El último informe del Observatorio de la Dependencia elaborado por la Asociación de Directores y Gerentes de Servicios Sociales denuncia que durante 2020, año en el que irrumpió la pandemia, fallecieron un total de 55.487 personas en las listas de espera de la dependencia. Más de 21.000
estaban pendientes de resolución y 34.370 no han podido ejercer sus derechos derivados de la condición de persona en situación de dependencia.

Hasta el 80% de la reducción de la lista de espera en dependencia se debió a la muerte de los dependientes y no a que se resolvieran sus casos

Aunque no murieron por esa causa, señala el documento, sí lo hicieron con la expectativa incumplida de ejercer sus derechos y recibir atenciones. Esto supone que diariamente fallecen más de 152 personas dependientes sin haber llegado a recibir prestaciones. Además, hasta el 80% de la reducción de la lista de espera en dependencia se debió a la muerte de los dependientes y no a que se resolvieran sus casos.

La Asociación de Directores y Gerentes de Servicios Sociales atribuye este panorama al «impacto de la covid-19 y al complejo procedimiento», pero también a que «el Ministerio de Derechos Sociales no incrementó el presupuesto ni en un solo euro nuevo en el año 2020«. Una situación que el Ejecutivo ha tratado de revertir después al poner en marcha el nuevo Plan de Choque en Dependencia para 2021 y que prevé un gasto extra de 623 millones de euros en este sector.

Año marcado por la pandemia

«Pocos asuntos de Estado alcanzan tanto consenso y son de tanta urgencia social como la atención a las personas en situación de dependencia. Y, sin embargo, hasta finales del pasado año hemos asistido a recortes inmisericordes, promesas incumplidas y falsas expectativas«, denuncia el dictamen.

«Ni siquiera en un año marcado por la pandemia, que ha afectado de manera terrible a las personas en situación de dependencia, se incrementó el presupuesto con un solo euro en una medida extraordinaria», añaden.

Del gasto público directo en dependencia en 2020, recoge el informe, la Administración General del Estado soportó el 19% y las comunidades autónomas -competentes en materia de Servicios Sociales- el 81% restante. «Muy lejos de la pretendida aportación al 50%», apuntan esta organización.

«El Gobierno sigue incumpliendo la Disposición Final séptima de la Ley 36/2011, de 10 de octubre, reguladora de la jurisdicción social, imposibilitando que los asuntos judicializados en materia de dependencia pasen al orden de lo Social. Las personas dependientes y de sus familias se ven abocadas a reclamar sus derechos en la jurisdicción contencioso-administrativa: lenta, costosa, farragosa y nada garantista», concluye el informe.

Fuentes de la entidad que lo ha elaborado reconocen a Vozpópuli que la sensación con respecto a Iglesias es «agridulce», pues si bien no incrementó «ni un euro» el presupuesto para el sistema en todo el año de pandemia, se va asegurando un incremento de 623 millones de euros para 2021 y recuperando los recortes.

«Cero reuniones» con Iglesias

No obstante, insisten en que el todavía ministro de Derechos Sociales «no ha mantenido ni una sola reunión» con la Asociación de Directores y Gerentes de Servicios Sociales que está detrás del Observatorio de la Dependencia, un cometido que han asumido sus secretarios de Estado. «Cero reuniones con Iglesias», sostienen desde la entidad.

Entre otras conclusiones, el dictamen indica que «por primera vez en toda la serie histórica el Sistema de Atención a la Dependencia ha perdido empleo generado». «No haber repuesto al menos los servicios perdidos o suspendidos ha hecho que se pierdan 7.000 puestos de trabajo«, dice.

Y aclara que este sistema muestra «una sorprendente capacidad para la generación de empleo y para la obtención de retornos». «En 2020, hay una ratio de 35 empleos directos por millón de euros
de gasto público, y la tasa de retorno ya asciende al 40%», recoge el texto.

Un trabajador sanitario totalmente protegido acuden a buscar a un anciano de la residencia de ancianos de San Cibrao.
Patronales y asociaciones de la dependencia reprochan a Iglesias no haberse reunido con ellas.

El Consejo Territorial

Por otro lado, insisten en que los problemas en el sistema de dependencia se arrastran desde hace años. «En 15 años ha habido un total de 12 ministros. Así no se puede. Ahora, en plena pandemia, y pese a la presión que hemos ejercido para que se apruebe un decreto que blinde el sistema como se ha hecho con otros asuntos, tampoco se ha hecho», explican en la asociación.

No es la primera que los profesionales de los Servicios Sociales dan un tirón de orejas a Iglesias. En septiembre del año pasado ya lamentaron que «no ejerce de titular de la cartera»

No es la primera que los profesionales de los Servicios Sociales dan un tirón de orejas a Iglesias. En septiembre del año pasado, fuentes del sector lamentaron en este diario que «no ejerce de titular de la cartera» al sentirse «abandonados en plena crisis por el coronavirus». Y apuntaron al Ministerio de Sanidad, cuyo titular sí reunía al Consejo Territorial que le competía, algo que no ocurría con el Consejo Territorial de Servicios Sociales y del Sistema para la Autonomía y Atención a la Dependencia.

Al mes siguiente, en octubre, el vicepresidente segundo del Gobierno y ministro de Derechos Sociales y Agenda 2030, presentó a las comunidades autónomas el Plan de Choque en Dependencia en el marco de un Consejo Territorial, que contaría con el citado refuerzo económico de más de 600 millones de euros y con el que quería que «la atención a la dependencia sea, por fin, un derecho efectivo».

Críticas de las patronales

Patronales de dependencia, como la Asociación Estatal de Servicios Residenciales de la Tercera Edad (AESTE), también han cargado contra Iglesias después de que anunciase su candidatura en Madrid, según recoge Europa Press. Critican que en este año «no se ha reunido ni una vez» con ellas y «no ha pisado una residencia».

«En el caso del vicepresidente Iglesias, no podemos opinar sobre su papel como ministro de Derechos Sociales porque no se ha reunido ni una sola vez con ninguna asociación del sector, no ha pisado una residencia», señaló el secretario general de la entidad, Jesús Cubero.

Y añadió que el ministro de Derechos Sociales «ha perdido una oportunidad excelente para liderar el cambio necesario en el modelo de cuidados a las personas mayores». «Hemos echado de menos su apoyo y cercanía en todo este tiempo», zanjó.

Fuente: Marina Alías – VozPópuli