PP y Podemos admiten que bloquean el CGPJ para minimizar daños en los casos ‘Gürtel’ y ‘Dina’

Se han retomado las negociaciones en las últimas horas y Moncloa ha constatado que, mientras sigan los jueces implicados en las causas, Iglesias y Casado no se van a mover.

La corrupción en el PP y Podemos es el trasfondo del bloqueo en las negociaciones para la renovación del CGPJ. Ni Pablo Casado ni Pablo Iglesias quieren renovar el órgano de gobierno de los jueces ante el horizonte judicial que se avecina para ambos. Ese es el mensaje que Moncloa asegura que acaba de recibir Pedro Sánchez tras la última ruptura.

El acuerdo que desde hace días parecía “inminente” entre el Gobierno y el PP para renovar el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) se frustró la semana pasada, debido a “escollos” que, de momento, han alejado el pacto.

Como es conocido, los obstáculos son ahora los nombres de dos jueces en concreto, José Ricardo De Prada y Alejandro Abascal, propuestos cada uno de ellos por el PSOE, Unidas Podemos y el PP, que han dado lugar a vetos cruzados.

“No nos conviene renovar”

Las conversaciones discretas se han retomado en las últimas horas entre el secretario general de Presidencia, Félix Bolaños; el número dos del PP, Teodoro García Egea; y el secretario general del PCE y hombre de confianza de Pablo Iglesias, Enrique Santiago.

“Las negociaciones se han roto, aunque no de manera definitiva”, coinciden todas las partes implicadas en el proceso, con las que ha contactado ECD.

Sin embargo, Moncloa ha sacado ya una primera conclusión días después de dinamitarse el pacto, y tras valorar los mensajes que ha recibido en las últimas horas desde las direcciones de PP y Podemos.

“Iglesias y Casado nos han venido a decir que no les conviene renovar ahora el órgano de gobierno de jueces. Están completamente asustados por los procesos judiciales que se les vienen en encima y cualquier cambio ahora en contra de sus intereses puede resultar letal en el futuro”, revela una fuente socialista próxima a las conversaciones.

El horizonte judicial del PP

Hay que recordar que uno de los nombres propuestos es el del magistrado de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional, José Ricardo de Prada, planteado por el Gobierno de coalición y a quien el PP rechaza de plano.

El juez De Prada es uno de los redactores de la sentencia de la Gürtel que condenó al PP y tumbó el Gobierno de Mariano Rajoy. En los últimos años ha tenido un importante papel con respecto a los casos de corrupción en los que ha estado implicado el PP. Se considera además un magistrado cercano a la ministra de Defensa, Margarita Robles.

En el PP asumen que la renovación del CGPJ tal y como se prevé -con vocales del PSOE y PP, pero también de Unidas Podemos y otro del PNV- eliminará su mayoría en el órgano de gobierno de los jueces, del que depende el nombramiento de magistrados en tribunales que todavía tienen pendientes procesos relativos a los populares, como los casos ‘Lezo’, ‘Púnica’, ‘Kitchen’, ‘Taula’…

En Génova se atribuye por ejemplo al juez De Prada la inclusión en la sentencia de la Gürtelde conclusiones acerca de que quedaba “acreditado” que el PP se financió con dinero negro.

Una apreciación que provocó que otro juez del tribunal presentara un voto particular al considerar que esto no era objeto de ese proceso, y De Prada acabó siendo rechazado para continuar juzgando al PP, en este caso sobre su presunta ‘caja B’.

El ‘caso Dina’ ha vuelto a la Audiencia

El otro de los nombres que ha desatado la polémica es el de Alejandro Abascal, planteado por el PP y rechazado por el Ejecutivo. Es el juez de refuerzo del Juzgado Central de Instrucción de la Audiencia Nacional que investiga el robo de la tarjeta telefónica de la ex asesora de Pablo Iglesias, Dilma Bousselham.

Abascal trabaja junto al juez de instrucción de la Audiencia Nacional, Manuel García Castellón. En octubre del año pasado decidió elevar el ‘caso Dina’ al Tribunal Supremo, al entender que el vicepresidente segundo debía ser investigado por un delito de encubrimiento y revelación de secretos, otro de daños informáticos y otro de acusación y denuncia falsa, en relación con el robo del móvil de su ex asesora.

El Supremo archivó la causa el mes pasado y devolvió las actuaciones al juzgado de la Audiencia Nacional donde es coinstructor el juez Alejandro Abascal, a quien el PP busca sentar como vocal en el CGPJ.

“Iglesias, con tal de no ver a Alejandro Abascal en el órgano de gobierno de los jueces, todo lo demás le da igual”, admiten también a ECD fuentes próximas al líder de Podemos.

Buscar una propuesta imaginativa

Los altos cargos del PSOE y con acceso a La Moncloa consultados no pasan por alto que los nombres que se han manejado en los últimos días para el CGPJ tienen un marcado perfil ideológico o se encuentran inmersos en casos judiciales que van a afectar sobre todo en los próximos meses a los partidos de Pablo Casado y Pablo Iglesias.

Pero aseguran que Pedro Sánchez ha decidido esperar. No cambiará la ley para renovar el Poder Judicial sin el PP. “Las cartas siguen encima de la mesa”, insisten desde el entorno del presidente, donde no descartan presentar una “propuesta imaginativa” en los próximos días que trate de desencallar el actual bloqueo.

No es lo mismo que RTVE

En el PSOE recuerdan que, solo unas horas antes, Gobierno y PP habían pactado un consejo de RTVE sin vetos, en el que los populares tuvieron que votar al director de Mundo Obrero, José Manuel Martin Medem.

Por si fuera poco, el partido de Pablo Iglesias también aceptó la incorporación de Carmen Sastre, que denuncia a diario que TVE no cubre lo suficiente los procesos judiciales de Unidas Podemos. “Pero con todo el poder que da la tele, lo que les preocupa ahora a Iglesias y a Casado son sus causas judiciales pendientes”, explican.

Fuente: José Antonio Frauca – El Confidencial Digital

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