Habla la cabo purgada: “Ayuso defiende a la Policía. Los Mossos están huérfanos”

Inma Alcolea, que fue sancionada por la Policía Autonómica por sus posiciones constitucionalistas, cree que los disturbios en Cataluña seguirán existiendo aún con “la CUP en Interior”.

Inma Alcolea fue cabo de los Mossos d’Esquadra en Gerona, hasta que la suspendieron de sueldo y empleo por mostrar posiciones constitucionalistas en las redes sociales y en la calle. La expolicía llevó su caso ante la justicia y ganó, pero no ha querido volver a ejercer en un Cuerpo que, asegura, es “desleal a España” y tiene como major Josep Lluís Trapero, que “cobra más que el presidente del Gobierno” -con un sueldo vitalicio de 89.000 euros- y a quien “todos los españoles” -añade- “le pagamos su defensa” en la Audiencia Nacional.

Trapero fue absuelto de los delitos de sedición y desobediencia, pero Alcolea desconfía de la “dirección de los Mossos” y de los políticos que hay en la Generalitat. En conversación con Vozpópuli asegura que mientras “Ayuso defiende la actuación de la Policía, los Mossos están huérfanos”.

La excabo se refiere a los altercados que durante tres noches consecutivas se están produciendo en Barcelona a favor de Pablo Hasel y en el hecho que se ponga más el foco en la actuación policial que en la violencia y el riesgo para la integridad física que sufren los agentes que se hallan a primera línea de las protestas.

Los 12 escoltas de Puigdemont

Además de denunciar esta situación, Alcolea es conocida por llevar ante los tribunales los escoltas que el expresidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, tiene en su casa de Sant Julià de Ramis y que se pagaba con sueldo público: “Tiene 12 escoltas. Cada mes pagamos 25.000 euros para que agentes de los Mossos le protejan la casa a un huido de la justicia”, abunda.

Precisamente este viernes ha trascendido que el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) ha transferido a los juzgados de Barcelona la causa contra el exconseller Miquel Buch por fichar de asesor a un escolta de Puigdemont en Bélgica.

La querella fue fruto de una denuncia presentada por diputados de Ciudadanos, elaborada con la ayuda de la excabo de los Mossos y licenciada en Derecho, donde la Fiscalía acusó al exconseller de desviar 52.712 euros por la remuneración que el sargento de los mossos, Lluís Escolà, también investigado, percibió mientras ejerció de asesor, entre julio de 2018 y marzo de 2019.

Para el ministerio público, el nombramiento de Escolà como asesor de Buch respondía “única y exclusivamente al legítimo e indisimulado propósito de dar cobertura y protección” a Puigdemont.

Defensa de la Constitución

Alcolea fue distinguida con la condecoración “Reconocimiento al Mérito y al Sacrificio” por su defensa de la Constitución y el Estado de Derecho en el marco del Acto y Simposium del Grupo GEES Spain (Grupo Especial de Escoltas, Emergencias y Seguridad). “No solo estaba yo, también estaban el presidente y vicepresidente de la Unió de Mossos per la Constitució”.

La excabo de la Policía autonómica se acuerda en esta entrevista de algunos de los agentes que, como ella, han sufrido “represalias” por sus posiciones contrarias al procés independentista: “Ángel Gómez, presidente de Unió de Mossos per la Constitució, fue suspendido durante 8 meses de sueldo y empleo, mientras que a Escolà, que protegía al fugado de la justicia, cuando lo expedientaron durante 4 meses por incompatibilidad de funciones durante el 155, ahora le eliminan el expediente. Hacen lo que quieren, a unos los machacan y otros están protegidos”.

Como con Alcolea, la justicia ha anulado la sanción de la dirección de los Mossos contra Gómez. La también licenciada en Derecho tilda al cuerpo autonómico de ser una “policía política”, por mucho que gran parte de los 17.000 agentes no comulguen con las tesis nacionalistas. La dirección, dice, está al servicio de la causa separatista y cree que lo volverán a estar si se da una nueva oportunidad.

La CUP, contra los antidisturbios

Alcolea también defiende que “la BRIMO y la ARRO son una especialidad” y que no todos los agentes están preparados para asumir esta responsabilidad. Ve una “incongruencia” que desde los sucesivos gobiernos de la Generalitat se hagan llamamientos a ocupar las calles y después su propia policía “reduzca” a los protestantes.

En esta línea, recuerda cómo Podemos, cuando gobernaba en Badalona, tuvo que volver a recomponer la unidad de antidisturbios después de disolverla. “Si escuchas el alcalde de Madrid o la presidenta están en todo momento al lado de las fuerzas se seguridad. Aquí, es incongruente, dicen ‘apretad’ a los ‘malos’, pero evidentemente después tienen que proteger las libertades y los derechos de los ciudadanos frente a los violentes”.

Respecto al debate sobre la bolas de foam, Alcolea cree que llegará un momento en el que los efectivos de los Mossos “no tendrán cómo protegerse”. Y lanza un mensaje: “Los disturbios no paran aunque la CUP esté en la Consejería de Interior”.

Fuente: Laura Fábregas – VozPópuli

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