El lujo y las sedes: de los 36 millones del PP en Génova a los 7 del PNV en Bilbao

Pablo Casado anunció que el Partido Popular desalojará la sede de Génova y levantó las sospechas hacia la capacidad que tienen los distintos partidos para mantenerse en sus cuarteles generales. 

Los cuarteles generales de los principales grupos políticos en España han sido la representación física de su poderío desde hace muchos años. El Partido Popular, que ha amasado varios triunfos electorales en la última década, tiene la propiedad de la sede más lujosa entre todas las formaciones, pero sus malos resultados en los últimos comicios catalanes y los efectos de los juicios en su contra han forzado una mudanza. El inmueble de nueve plantas en el número 13 de Génova ha sido valorado por los expertos de Idealista en 36 millones de euros, una suma que representa el doble de las oficinas del PSOE en Ferraz y supera con creces la de los inmuebles de Esquerra, PNV, Podemos y Ciudadanos.

El edificio de oficinas que alberga la maquinaria del PSOE en Madrid tiene una superficies de 3.460 metros cuadros -la mitad que la de los populares- y el último estudio de pisos.com le da un valor de 11,5 millones de euros. La diferencia de precio con el partido de los populares también responde a la zona. Génova es una zona prime de oficinas donde coinciden trabajadores de empresas como Banco Santander, Deutsche Bank y Abanca mientras que Ferraz es una zona de corte residencial, aunque al frente de la sede que capitanea Sánchez esté la Fundación Pablo Iglesias.

La siguiente ‘casa’ más lujosa es la del PNV en Bilbao. Su inmueble en el número 16 de la calle Ibáñez de Bilbao está valorado en más de siete millones de euros y cuenta con cerca de 3.500 metros cuadrados. El terreno tiene mucha historia detrás. La primera persona en ocuparlo fue Santiago Arana Ansotegi, que construyó allí su vivienda en 1847. En esa morada nació su hijo Sabino, considerado el padre del nacionalismo vasco, y años después se gestionó la actividad de los centros de la Falange. Esos edificios fueron demolidos pero el PNV emplea desde hace casi 30 años sus 7.993 metros cuadrados de superficie para desarrollar su actividad. Los militantes del partido trabajan entre las seis plantas de sótano, una baja y cinco sobre la calle diseñadas por el arquitecto Koldo Eguren.

La siguiente sede en la lista de ‘joyas’ inmobiliarias políticas, en cuanto a valor, es la de ERC, cuya tasación supera los tres millones de euros. La suma llama la atención porque la superficie solo alcanza los 676 metros cuadrados, pero solo hay que echar un vistazo a la zona para entender el por qué. El edificio desde donde el partido gestiona gran parte de su carga política está en la calle Calàbria 166, en pleno centro de la ciudad condal. Aún así, la belleza de su fachada se ha visto emborronada a través de los años por las pintadas de partidarios y detractores de la causa independentista en Cataluña.

Después del Partido Popular, PSOE, PNV y ERC viene Podemos. El partido liderado por Pablo Iglesias dejó atrás sus inicios en el barrio de Lavapies y la calle Princesa el año pasado para presumir de un edificio valorado en cerca de dos millones de euros en la calle Francisco Villaespesa 18, muy cerca del Parque del Pulpo. La mudanza de la formación morada no transcurrió sin estragos ya que se les acusó de haber adjudicado las obras de adecuación de forma irregular. Aún así, el asunto ya está resuelto. La Justicia decretó el sobreseimiento de estas diligencias en enero de este año.

El top cinco lo cierra el edificio de Ciudadanos. Los expertos estiman que el valor de la sede es de 1,6 millones de euros. Sin embargo, el partido no tiene mucho poder de decisión sobre los futuros usos del inmueble ya que solo es un inquilino más de Caser Seguros. El colectivo paga cerca de 350.000 euros al año, por el edificio que tiene vistas a la plaza de toros de Las Ventas, según el diario ‘Vozpopuli’, que alertó sobre las posibles dificultades del grupo para hacer frente a los pagos tras las elecciones de 2019, cuyo resultado adelgazó en 9,1 millones los ingresos de origen público. La suerte de los naranjas, al igual que la de los populares, no fue buena en los últimos comicios catalanes, y se esperan ajustes. Habrá que ver en los próximos días si también ‘sacrifican’ su cuartel para capear la próxima temporada.

Otro colectivo que también alquila sus oficinas es Vox. Este medio informó en 2019 que el grupo de Santiago Abascal paga aproximadamente 300.000 euros al año por la renta de un inmueble de cuatro plantas en la calle Bambú, muy cerca del diario El Español y el despacho de Florentino Pérez. El inmueble albergó la actividad de cinco juzgados de Vigilancia Penitenciaria antes de recibir a los de Vox.

La suma de los inmuebles de las formaciones supera los 60 millones de euros. Las últimas elecciones en Cataluña han alertado a los partidos ante los posibles cambios en el tablero político, que tienen como consecuencia un retoque en los ingresos públicos a los que tiene derecho cada uno. Así, la capacidad de los grupos para afrontar los gastos de mantenimiento o alquiler de sus lujosas sedes está condicionada al resultado de sus próximas maniobras en el espectro político.

Fuente: Valentine Hilaire – La Información

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