Golpe a la clase media: los planes de pensiones individuales, en peligro

Los planes de pensiones individuales pueden registrar este año aportación neta negativa. El cambio previsto por el Gobierno de reducir las deducciones de un máximo de 8.000 euros al año a 2.000 euros, sumado a los fallecimientos por coronavirus, y el aumento del paro, amenazan su supervivencia.

Golpe a la clase media española. Los planes de pensiones individuales, una figura que hasta ahora impulsaba el ahorro de aquellos que podían destinar a los mismos una inversión de 8.000 euros anuales, corre peligro de extinción.

La pretensión del Gobierno de reducir las deducciones de los planes de pensiones individuales de un máximo de 8.000 euros al año a 2.000 euros; los fallecimientos por coronavirus; y el incremento del paro, amenazan la supervivencia a medio plazo de los planes de pensiones individuales.

Por vez primera, advierten expertos consultados, este año puede ocurrir que las prestaciones superen a las aportaciones, que los planes de pensiones individuales registren una aportación neta negativa.

“Si esto sigue así, los planes de pensiones individuales habrán desaparecido en diez años”, considera el catedrático José Martí Pellón

“Si esto sigue así, en diez años habrán desaparecido“, considera José Martí Pellón, catedrático del Departamento de Administración Financiera y Contabilidad de la Universidad Complutense de Madrid.

Hasta ahora, los particulares podían descontarse hasta 8.000 euros anuales de la base imponible del IRPF en concepto de aporte a un plan individual de pensiones.

Pero los Presupuestos Generales del Estado de 2021 contemplan que esa cifra se reduzca a los 2.000 euros anuales, mientras que se eleva a 10.000 euros, desde los 8.000 anteriores, el límite conjunto para aportes a planes individuales y de empresa (los planes de pensiones de empleo, los que crean las empresas).

El Gobierno prioriza así el ahorro colectivo para la jubilación frente al individual, una medida en la que muchos perciben un castigo por razones ideológicas a las rentas medias altas, mientras que otros defienden que el esquema fiscal anterior beneficiaba solo a un 10% de los contribuyentes sin incentivar el ahorro para la jubilación.

“Puede haber 600.000 personas afectadas por la medida y que decidan no invertir”, señala Ángel Martínez Aldama, presidente de Inverco

En 2020 las aportaciones netas a planes de pensiones -las aportaciones brutas menos las prestaciones- registraron un incremento superior al 40% respecto al año anterior, hasta los 1.176 millones de euros, según datos de Inverco, la Asociación de Instituciones de Inversión Colectiva y Fondos de Pensiones.

Según los datos de la misma asociación, el pasado año los fondos de pensiones gestionaban en España activos por importe de 118.526 millones de euros, un 1,8% más que en 2019.

“Estimamos que puede haber unas 600.000 personas que se vean afectadas por esta medida y que decidan no invertir”, señala Ángel Martínez Aldama, presidente de Inverco, en una conversación con este diario. “Es posible que en 2021 se registre una aportación neta negativa en los planes de pensiones individuales”, advierte.

Las aportaciones netas a los planes de pensiones van a ser negativas, las prestaciones aumentan y las aportaciones disminuyen

La rebaja de 8.000 a 2.000 euros en la deducción permitida desincentiva la inversión en planes de pensiones individuales. “Con una aportación anual de 8.000 euros, es posible crearse un pequeño colchón para la jubilación”, indica José Martí Pellón, “pero 2.000 euros al año… no es muy motivador”.

El ministro de Trabajo, Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, José Luis Escrivá, ya adelantó el pasado mes de noviembre que la intención del Gobierno es “extender la cobertura de los planes de pensiones colectivos a más de la mitad de la población ocupada”.

“Es bueno que el Gobierno incentive los planes de pensiones de empresas, pero no debería ser a costa de los individuales”, apunta Martínez Aldama. “Es un incentivo al ahorro, y si el país reduce esas tasas de ahorro pierde atractivo para los inversores extranjeros“, subraya.

Coronavirus y paro

El impacto del coronavirus y el incremento del paro son otros dos factores que este año afectarán a los planes de pensiones individuales, y que sumados a la reducción en la deducción, los coloca en situación de riesgo de extinción.

Los herederos de los fallecidos por coronavirus retirarán los planes de pensiones, también los parados de larga duración

Los fallecimientos por coronavirus provocarán que los herederos de los fallecidos retiren sus planes de pensiones. Así, este año aumentarán previsiblemente las prestaciones, mientras que se reducirán las aportaciones por el número de muertos por la Covid.

El aumento del paro y la debilidad económica de las familias españolas también redundará en una caída de las aportaciones a planes de pensiones individuales.

El rescate del plan de pensiones, el momento en que el cliente puede recuperar todo su capital aportado así como la rentabilidad que éste le haya podido generar, suele producirse por la llegada de la jubilación, pero la legislación contempla excepciones vinculadas a contingencias: enfermedad grave, desahucio, fallecimiento, situaciones de desempleo de larga duración.

La próxima jubilación de los trabajadores de la generación del baby boom también afectará a los planes de pensiones individuales

Unas contingencias que se han disparado con motivo de la pandemia. “La gente ahora no va a comprometer su dinero a largo plazo sin un incentivo fiscal”, considera José Martí Pellón. “Este año las aportaciones netas a los planes de pensiones van a ser negativas, las prestaciones aumentan y las aportaciones disminuyen”, subraya.

“Si esto sigue así, con las limitaciones para la movilización del capital que llevan aparejados los capitales acumulados, si se convierte en algo estructural, los planes de pensiones individuales desaparecerán en diez años”, sostiene.

A todos los factores apuntados anteriormente, hay que añadir la próxima jubilación en tromba de los trabajadores del baby boom.

Como recuerda Martí Pellón, los trabajadores nacidos entre finales de los años cincuenta y mediados de los setenta del pasado siglo, rozan o se van acercando ya a la edad de jubilación. Todos ellos retirarán sus planes de pensiones individuales llegado el momento.

Y ahora, entre la menor deducción fiscal y las malas perspectivas económicas, no se percibe mucha atracción entre los trabajadores más jóvenes hacia esta fórmula de ahorro para la jubilación. Los planes de pensiones individuales corren peligro.

Fuente: Alberto Ortín – VozPópuli

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