El PIB se hundió el 11% en 2020, el peor dato desde la Guerra Civil

Según el avance de contabilidad nacional del INE, el PIB sufrió el pasado año el mayor desplome desde que arranca su serie en 1970.

La economía española se hundió un 11% en 2020, la mayor caída del Producto Interior Bruto (PIB) de toda la serie histórica -que arranca en 1970-, según el avance de los datos de contabilidad nacional presentado este viernes por el Instituto Nacional de Estadística (INE), que más adelante tendrá que confirmar estos datos.

La caída está en línea con la previsión oficial del Gobierno, que pronosticaba un retroceso del 11,2% en el conjunto del año, y la de otras instituciones como el Banco de España -que proyectaba una horquilla de caída de entre el 10,7% y el 11,6%-, la de Funcas -que preveía una caída del 12%-, la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal -que esperaba un descenso de entre el 10,1% y el 12,4%- o el servicio de estudios de BBVA -que proyectaba una caída del 11%-.

Según muestran los datos del INE, el hundimiento de la economía se ha aliviado en la recta final del año, ya que el PIB ha crecido un 0,4% en el cuatro trimestre pese a que a algunos organismos preveían un retroceso, como el Banco de España

El descenso del PIB registrado en 2020 por el impacto de la covid-19 es el mayor que se ha producido en España desde la Guerra Civil, en que el PIB llegó a retroceder el doble que ahora. En las últimas décadas, la caída más acusada que se había registrado fue en 2009, del 3,8%.

La caída se produjo sobre todo por el hundimiento de la demanda nacional, que aportó -9 puntos al decrecimiento, mientras que la demanda externa restó 1,9 puntos. 

El valor del PIB a precios corrientes, es decir el valor del conjunto de la economía española, para el conjunto del año 2020 se situó en 1.119.976 millones de euros, un 10% menos que a cierre de 2019.

El impacto de la segunda ola

La economía española entró en recesión técnica en el segundo trimestre del año, después de encadenar dos trimestres consecutivos con caídas del PIB: del 5,25% en el periodo de enero a marzo y del 17,8% entre abril y junio, por el impacto del confinamiento domiciliario y las restricciones a la movilidad en la economía.

Posteriormente, en el tercer trimestre, el PIB registró una recuperación histórica, pero en la recta final del año se debilitó la actividad por el impacto de la segunda ola de coronavirus. 

 

Tras la subida del 16,7% experimentada en el tercero, en el cuarto trimestre del ejercicio la economía creció un 0,4%.

En el periodo de septiembre a diciembre el consumo de los hogares creció mucho menos que en el trimestre anterior (un 2,5%, frente al aumento del 20,8% del verano), y la inversión empresarial (medida con la Formación Bruta de Capital Fijo) cayó un 3,1% (después de haber subido un 21,7% en el trimestre precedente).

Las exportaciones bajaron un 1,4% en el trimestre, mientras que las importaciones subieron levemente, un 0,4%.

Por ramas de actividad, crecieron la agricultura (+4,9% intertrimestral) y la industria manufacturera (+0,5%), mientras que se contrajo la construcción (-8,1%). En términos interanuales, el PIB del cuarto trimestre fue un 9,1% inferior al registrado en el mismo trimestre de 2019.

Un millón de empleos menos en 2020

El INE mide los empleos en puestos equivalentes a tiempo completo (definidos como el número de horas trabajadas entre la jornada media realizada en puestos de trabajo a tiempo completo) y calcula que han descendido un 5,4% en el año, lo que equivale a la pérdida de un millón de empleos, una cifra que ya había adelantadoVozpópuli.

Este indicador sí tiene en cuenta el efecto de los ERTE, ya que los 755.000 trabajadores que a cierre de diciembre se encuentran en uno, no han perdido su empleo pero tampoco han hecho horas efectivamente trabajadas.

Por sectores, el empleo ha caído un 5,9% en las ramas industriales, un 1,5% en construcción, un 5,9% en servicios, y un 1,6% en las ramas primarias.

Fuente: Alejandra Olcese – VozPópuli