Pablo Iglesias ordena a Podemos hacer campaña contra Illa para evitar que sea ‘president’

Se instala en el partido morado el temor a que ERC pinche en las elecciones del 14-F y que el éxito del exministro de Sanidad se traduzca en un reequilibrio de fuerzas en el Consejo de Ministros.

Podemos se prepara para convertir su campaña electoral en Cataluña en una batería de duros ataques al socialista Salvador Illa. El partido de Pablo Iglesias lleva meses reflexionando sobre su peso en el Consejo de Ministros. Concretamente sobre la “correlación de fuerzas” con el PSOE, que controla los departamentos más importantes. Aun así, Iglesias cree tener la centralidad gracias al apoyo de los independentistas en el Congreso. Y para que esto se mantenga es esencial que ERC esté de su lado, y que en Cataluña controle la Generalitat sin que el efecto Illa dificulte un plan preparado desde hace años.

La estrategia de Iglesias es clara: “Está dispuesto a sacrificar a los Comunes con tal de salvar a ERC”. Así lo resumen fuentes de Podemos que explican cómo es el cálculo táctico de su líder en las elecciones catalanas. “Los Comunes están condenados. Sus perspectivas son las peores de siempre. Pero la clave es que ERC no acabe como tercera fuerza, después del PSC y de JuntsXCat, porque la irrelevancia de Podemos se extendería a Madrid”, explican.

A lo largo de los últimos días, el equipo de confianza de Iglesias ha lanzado una orden a sus terminales en Cataluña. Los ataques al candidato del PSC y exministro de Sanidad deben ser insistentes y directos. También en Madrid, dirigentes como Jaume Asens, muy afín al mundo independentista, han arremetido contra el exministro con unas palabras y un estilo que han sorprendido en el partido de Ada Colau, que lidera la lista de los morados.

Fuentes del entorno de la alcaldesa de Barcelona reconocen que existe malestar. Prueba de ello es que hace tan solo siete días los de Colau pidieron a miembros de la dirección de Podemos en Madrid que se matizara un polémico y muy duro mensaje lanzado en las redes. En él, la máxima dirigente de Podemos en Cataluña, Conchi Abellán, relacionó el repunte de contagios y fallecidos con el anuncio de Illa de competir en las catalanas.

El partido se incendió. Llovieron críticas por todos los lados. Los sectores de Iniciativa (la Izquierda Unida de Cataluña) también se rebelaron. Y los jefes de campaña de Podemos en Madrid decidieron borrar el mensaje. Aunque no tienen ninguna intención de frenar su ofensiva contra Illa.

El plan que tiene Iglesias en su cabeza desde 2017 plantea crear una alianza en todos los niveles del Estado (nacional y territorial) con el nacionalismo. Podemos respaldó desde entonces la celebración de un referéndum de autodeterminación, en contra de dirigentes como Carolina Bescansa, que fueron apartados. Y entre ERC y Podemos se instaló una colaboración que ha permitido, gracias al giro ideológico del PSOE, aupar a Sánchez a La Moncloa.

Iceta recibe la cartera garantizando su compromiso con la Constitución y con una España fuerte, unida y diversa

 
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De Iceta a Illa

El nombramiento de Illa a finales de diciembre, sin embargo, ha sorprendido a Iglesias. El llamado efecto Illa preocupa mucho. En juego están miles y miles de votos de Ciudadanos que pueden volver al PSC. Y en el escenario de incertidumbre por la pandemia nadie sabe si Illa puede realmente dar un pelotazo electoral.

De ser así, ERC podría volver a buscar el apoyo de JuntsXCat para un gobierno eminentemente nacionalista con tal de controlar el Palau de la Generalitat. Una ecuación que inevitablemente borraría del mapa a Podemos como puente entre el mundo nacionalista y el constitucionalista.

Fuentes de La Moncloa ofrecen su punto de vista. Para Sánchez y sus asesores las elecciones catalanas son clave para determinar el comienzo de una “nueva legislatura”. “Si el PSC se convierte en primera fuerza constitucionalista e incluso el partido más votado, se entenderá que la solución de la cuestión catalana pasa por los socialistas. Es un cambio de pantalla importante, porque Podemos queda automáticamente desdibujado”, reflexionan. El giro político hacia el centro del Gobierno de Sánchez será entonces automático.

Bloque parlamentario de 48 diputados

Para evitarlo, Iglesias ha ordenado ayudar a ERC. Su ofensiva irá contra Illa y contra los de Carles Puigdemont para salvar su centralidad en el Gobierno y atar a Sánchez en el apoyo mutuo con ERC. Este era el pacto entre caballeros de Iglesias con Sánchez, que contaba con el respaldo de Miquel Iceta. La entrada en juego de Illa, un dirigente que aspira a dividir al independentismo para reafirmar al PSC, preocupa.  

Fuentes de Podemos admiten que la relación entre Sánchez e Iglesias ha ido empeorando tras el anuncio de Illa. El vicepresidente segundo no para de mirar de reojo al presidente. Y la única esperanza que tiene para evitar golpes de timón es que en el Congreso el PSOE siempre dependa de la suma de escaños de Podemos y ERC: “Aquí no se trata de 35 diputados [los de Podemos], sino de los 48 de la suma de Podemos y ERC”, no paran de repetir desde las filas moradas.

Por ello en Madrid tienen claro que desean una campaña dura contra el PSC y blanda hacia ERC. “Colau está enfadada porque sostiene que si Podemos se convierte en la copia de ERC, ¿para qué votarlo?”, resumen personas de su entorno. Pero la relación de la alcaldesa con Iglesias es inestable y si hay que sacrificar a un partido hermano para salvar el peso de Iglesias en el Ejecutivo, todos saben que en Podemos ni siquiera habrá debate.

Fuente: Luca Costantini – VozPópuli