Amazon carga sobre las pymes españolas la tasa digital del 3% aprobada por el Gobierno

Si las empresas no pueden asumirlo, el coste pasará al cliente final.

La plataforma comunica a proveedores un aumento de tarifas para los productos vendidos en España con el fin de imputar el impuesto. 9.000 pymes usaron el ‘market place’ el año pasado.

Las empresas vendedoras que emplean la plataforma de Amazon para comercializar sus productos serán las que acabarán pagando la popularmente conocida como tasa Google, aprobada el pasado mes de octubre por el Gobierno del PSOE Unidas Podemos, que en la práctica afecta a casi todas las grandes empresas de la economía digital. Más de 9.000 empresas españolas se verán afectadas y tendrán que decidir si pueden permitirse asumir ese coste o traspasarlo al cliente final.

El gigante del comercio electrónico fundado por Jeff Bezos ha comenzado a remitir mensajes a los proveedores y fabricantes para los que hace de intermediario en los que, con el asunto ‘Próximos cambios en las tarifas de España tras la introducción del impuesto sobre determinados servicios digitales’ advierte de lo siguiente: «El Gobierno español ha introducido un impuesto sobre determinados servicios digitales (IDSD) del 3% que entró en vigor el 16 de enero de 2021. A partir del 1 de abril de 2021, aumentaremos las tarifas por referencia en un 3% para los productos vendidos en España para reflejar este impuesto adicional».

El mensaje, difundido por la filial Amazon Service Europe, remite a su plataforma de vendedores para más información. Ha sido recibido por vendedores de distintos tipos de productos, según ha comprobado El Confidencial. El ejemplo que la plataforma usa para explicar a sus vendedores el impacto del tributo en el cobro de su comisión de intermediación es el de un producto cuyo precio total de venta sea de 100 euros y cuya tarifa por referencia actual sea del 15%. «La tarifa por referencia a partir del 1 de abril de 2021 será del 15,45% y la tarifa por referencia que pagarás por ese producto será de 15,45 € (calculada a partir del 15,45% de 100 €)».

La decisión de elevar la tarifa de referencia o la comisión afectará a más de 9.000 empresas españolas, que son las que emplearon la plataforma de Amazon el año pasado, según los propios informes publicados por el ‘market place’. Pero también se aplicará a las empresas que venden en territorio español desde el extranjero, según señalaron fuentes oficiales de Amazon consultadas por El Confidencial. «Como muchos otros, hemos instado al Gobierno a buscar una solución global sobre la tributación de la economía digital al nivel de la OCDE en lugar de imponer impuestos unilaterales, para que las reglas sean consistentes en todos los países y más claras y justas para las empresas. Como hemos indicado anteriormente, la forma en que el Gobierno ha diseñado el impuesto sobre determinados servicios digitales afectará directamente a las empresas que utilizan nuestros servicios».

La plataforma ha decidido cargar el tributo sobre los vendedores en los países con tasa Google

La decisión del Gobierno de aprobar un impuesto a las grandes plataformas de comercio digital se produjo a consecuencia del retraso por parte de la Unión Europea y los países de la OCDE a la hora de poner en marcha una tasa de ámbito internacional o global. Así queda reflejado en la exposición de motivos de la Ley 4/2020 firmada por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.

La tasa Google española considera contribuyentes a las personas jurídicas y entidades que estén establecidas en España, en otro Estado miembro de la Unión Europea o en cualquier otro Estado o jurisdicción no perteneciente a la Unión Europea que, al inicio del periodo de liquidación, superen los dos siguientes umbrales: que el importe neto de su cifra de negocios en el año natural anterior supere los 750 millones de euros, y que el importe total de sus ingresos derivados de prestaciones de servicios digitales sujetas al impuesto, una vez aplicadas las reglas previstas para la determinación de la base imponible (para así determinar la parte de dichos ingresos que se corresponde con usuarios situados en territorio español), correspondientes al año natural anterior, supere los tres millones de euros.

En la práctica, alcanzará a plataformas como Facebook, Amazon o Google, que emplean filiales en países de baja tributación para facturar a sus clientes sea cual sea el territorio en el que se produce la transacción electrónica. Acercar la carga impositiva a la realidad comercial es la intención del Gobierno español y de países que, como Francia o Italia, que ha aprobado una ley casi idéntica, han optado por acelerar la máquina para presionar a Estados Unidos, que durante la Administración de Donald Trump ha amenazado a la Unión Europea con represalias comerciales si sacaba adelante una tasa propia. Queda por conocer cuál será ahora la política del sucesor en la presidencia, Joe Biden. En su programa electoral, el presidente demócrata prometía una nueva regulación para los grandes gigantes tecnológicos y un incremento de la tributación por los beneficios.

Pequeñas y medianas empresas consultadas por El Confidencial no dudan en trasladar su malestar por la decisión de Amazon

La decisión de Amazon de imputar a sus vendedores el impuesto en España refleja que serán estos los que paguen la subida impositiva. La tecnológica ha tomado la misma decisión en Francia o Italia. A partir de ahí, tendrán dos opciones: o subir el precio del producto en la plataforma de Amazon o encajarlo en sus costes. Por su parte, la plataforma de Bezos, que es la que liquida con la Agencia Tributaria, tendrá los mismos ingresos con impuesto que sin impuesto en el caso de mantener las ventas. La previsión del Gobierno es recaudar 1.200 millones de euros con el impuesto de servicios digitales, si bien la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) rebaja esa estimación a una cifra que oscila entre 564 y 968 millones de euros.

Pequeñas y medianas empresas consultadas por El Confidencial no dudan en trasladar su malestar por la decisión de Amazon, un portal que se ha convertido en referencia en el comercio electrónico y en el que miles de comercios consideran obligado estar presentes para sacar adelante su negocio.

Fuente: Víctor Romero – El Confidencial