Iglesias y sus purgas: ahora toca Valencia y pone en riesgo el Gobierno de Ximo Puig

La dirección ordena relevar a la portavoz en las Cortes. Es el último capítulo de una maniobra para arrasar a los críticos con Iglesias y que tiene como aliado también a José Luis Ábalos, quien aspira a debilitar a Ximo Puig para controlar el PSPV.

La purga en Podemos sigue implacable. La dirección nacional del partido, liderada por Pablo Iglesias, ha maniobrado a lo largo de los últimos días para relegar a la ya exportavoz en las Cortes Valencianas, Naiara Davó, y sustituirla por Pilar Lima, dirigente más alineada con la cúpula madrileña. La decisión de apartar a Davó ha creado un importante revuelo en Podem que ha alcanzado al equipo de Ximo Puig, el presidente valenciano. Puig teme la alianza entre Iglesias y su contrincante en el PSOE, José Luis Ábalos, para debilitarle de cara al congreso regional de los socialistas.

Los juegos de tronos vuelven a aparecer en Podemos después de meses de relativa tranquilidad. El nuevo territorio que empieza a calentarse es la Comunidad Valenciana, una región en la que los morados cogobiernan con el PSOE y que fue estratégica para el asalto al poder del partido de Iglesias. Sirva recordar que en una pequeña calle de Valencia tenía su sede la fundación CEPS, el primer embrión de Podemos antes de convertirse en partido político. 

El pasado mes de junio, Podem celebró unas primarias para elegir su cúpula regional. Se enfrentaban dos corrientes: una liderada por Lima, afín a la dirección nacional de Iglesias, y otra capitaneada por Davó, apoyada por el conseller de Puig, Rubén Martínez Dalmau, y considerada más independiente. Esa votación terminó con la victoria por la mínima de la candidata de Iglesias. Se impuso por tan solo 38 votos (en un total de más de 5.000).

Primarias dudosas

Dichas primarias despertaron muchas sospechas internas, al igual que ocurrió en Cataluña y La Rioja. Y a partir de ese momento todo empezó a tambalearse. Lima prometió respetar el pluralismo interno y diferenciar los cargos entre los orgánicos del partido y los de las instituciones. Sus oponentes la creyeron, aunque ahora Lima ha decidido de manera unilateral incumplir su promesa.

La semana pasada, Lima activó su guerra relámpago contra Davó. Todo acabó en una votación del Consejo Ciudadano del partido (su ejecutiva regional), que aprobó el cese de Davó como portavoz en las Cortes. El sector de la afectada acusó a Lima de traicionar su promesa y la irritación es ahora tan grande que han activado una petición formal de protesta. Doce miembros de los 42 que componen el Consejo Ciudadano han firmado la protesta. Han apelado al Comité de Garantías, controlado por la Secretaría de Organización, que a su vez es muy afín a Iglesias.

Pero la lucha en Podem preocupa también a Ximo Puig. El presidente de la Generalitat tiene a Dalmau como vicepresidente y muchos temen que sea el siguiente en la purga de Iglesias. Dalmau, que siempre ha reivindicado cierta autonomía, es el principal «escudo» y aliado de Puig en los delicados equilibrios del Gobierno del BotànicMónica Oltra, por ejemplo, ha criticado últimamente con fuerza a Puig para evitar que la corriente de Joan Baldoví le quite el control de Compromís. 

Para el sector pablista, la ahora purgada exportavoz de Podem en las Cortes era demasiado «blanda» con Puig, e incluso era vista más «fiel» a los socialistas. Ahora, con la purga en la portavocía se auguran nuevas sacudidas en el Botànic

El president de la Generalitat, Ximo Puig, la vicepresidenta en funciones, Mónica Oltra, y el portavoz de Unides Podem-EU en Les Corts, Rubén Dalmau

 
El president de la Generalitat, Ximo Puig, la vicepresidenta en funciones, Mónica Oltra, y el portavoz de Unides Podem-EU en Les Corts, Rubén Dalmau EFE/Kai Försterling

Alianza con Ábalos contra Puig

Puig sabe, por otro lado, que en el trasfondo de la polémica también se encuentra José Luis Ábalos. El ministro de Transportes y jefe de Ferraz quiere debilitar al líder valenciano para imponer a una persona de su confianza al mando del PSPV. El congreso del partido se debe celebrar este año (falta la fecha por la pandemia).

Puig teme que ahora Ábalos se haya aliado con Iglesiaspara erosionar por dentro su Ejecutivo ya muy frágil. El president de la Generalitat tiene que lidiar con los problemas de la justicia por la subvención millonaria a su hermano, los alcaldes socialistas que se han autovacunado y que por ello han sido suspendidos de militancia y ahora los datos de la pandemia, que están desbocados

Para buscar solidez, Puig abogó en los últimos meses por un acercamiento con Ciudadanos, que tanto Iglesias como Ábalos quieren evitar. Valencia fue en su día el laboratorio del pacto de Gobierno entre el PSOE y Podemos y Puig quiere que se convierta en otro banco de prueba. 

Los estrategas de la Moncloa apostaron por esa misma fórmula -PSOE más Cs- en los Presupuestos, pero Iglesias logró dinamitar su proyecto. Y ahora el líder de Podemos y vicepresidente segundo no quiere que se empiecen a sellar pactos con los naranjas en las regiones por temor a que Sánchez tenga la tentación de importarlos otra vez en el Consejo de Ministros.

Pedro Sánchez, y Ximo Puig conversan este jueves.

 
Pedro Sánchez, y Ximo Puig conversan este jueves. EFE

Una ‘pablista’ en la diana de Iglesias  

La crisis interna de Podem con la ofensiva de Iglesias y Lima alimenta, además, el desencanto en las bases. Fuentes del partido en Valencia reconocen que la formación está en caída libre electoral, al igual que ocurre en casi todos los territorios. En las últimas elecciones autonómicas valencianas Podemos ya perdió cinco escaños (pasó de 13 a ocho diputados en las Cortes), y muchos temen que la sangría vaya a más.

Los críticos acusan a la pablista Lima de demostrar un exceso de ambición y una voluntad de control absoluto del partido, al igual que ocurre a nivel nacional con el hiperliderazgo de Iglesias, que debilita a la formación. La paradoja es que Davó, la dirigente apartada, siempre fue una “pablista” y algunos creen que ahora paga la cercanía con Ramón Espinar, exvicario de la dirección en la relación con los territorios.

La injerencia de Madrid no hace más que aumentar el malestar. Todo lo que ocurre se produce de acuerdo con la dirección nacional, aseguran varias fuentes de Podemos. Y aunque en este caso el problema es ya una constante, van sumándose los dirigentes díscolos que acusan a Iglesias de una conducta impropia del partido. Con el añadido ahora de que también afecta al PSOE y a un Puig debilitado y en el punto de mira de Ábalos.

Fuente: Luca Costantini – VozPópuli

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