Hallan 10.000 millones de dólares en cuentas suizas ligadas al chavismo

El dinero estaría distribuido en unos 30 bancos de Suiza, según los fiscales que investigan el caso desde el año 2019.

Se siguen destapando ollas de los funcionarios de la dictadura venezolana. No es secreto para nadie que en el gabinete de Chávez y Maduro se llenaron los bolsillos gracias a los ingresos petroleros del país. Mucho políticos y amigos o socios amasaron fortunas absurdas.

Es tanto dinero que todavía se siguen descubriendo negocios y cuentas en el exterior con millones de dólares. El hallazgo más reciente lo hicieron fiscales suizos, la cifra asciende a 9000 millones de francos (más de 10.000 millones de dólares), presuntamente provenientes de la malversación de fondos públicos en Venezuela.

Las investigaciones iniciaron en 2019 según la versión física del diario Le Matin Dimanche, replicada por Bloomberg. Los fiscales detectaron que personas ligadas al régimen venezolano tienen el dinero en «cientos de cuentas» en alrededor de 30 bancos, explica el informe.

Los venezolanos dentro y fuera del país son conscientes del robo, saben que la nación no estaría en esa situación si el gobierno hubiera invertido el dinero en obras públicas y servicios, fomentado las industrias y mejorado las instalaciones de PDVSA, la principal fuente de ingresos. Todo se lo embolsillaron quienes dicen defender la igualdad social. Los que decían que «ser rico es malo».

Robo histórico

Han sido muchas las promesas, por cada una el régimen parece haberse embolsillado dinero. Por ejemplo, en el año 2012 la entonces ministra de Asuntos Penitenciaros, Iris Varela, prometió la construcción de 24 cárceles en dos años. Un mes antes de ese anuncio, Hugo Chávez le entregó 1497 millones de bolívares para la construcción de los primeros ocho recintos (unos 348 millones dólares según el cambio oficial en 2012), detalla Runrunes. Solo se construyeron dos.

Otro caso: prometieron la construcción de una línea de trenes hacia Guarenas y Guatire, dos ciudades satélites de la capital. Debía estar listo en 2012, hoy solo está las bases con cabillas al aire. La inversión fue de 4.904 millones de dólares.

Sigamos con el listado: la dictadura se jactó por la construcción de una nueva represa que iba a surtir al país de energía eléctrica. La planta Tocoma tenía fecha de finalización en 2012, pero 13 años después las obras siguen paralizadas. El presupuesto fue de 9.365 millones de dólares.

Como estos, fueron muchas las promesas y ceros los resultados. La hazaña engañosa del chavismo es tal que incluso existe un sitio web que registra las promesas de las últimas dos décadas. Una ojeada breve sirve para entender de dónde salió tanto dinero, parte reposaría en esos bancos suizos.

Sanciones por ladrones

El enriquecimiento del gobierno chavista deja cabos sueltos, que vienen siendo investigados por la justicia internacional.

El Departamento de Estado los EE.UU. sancionó en 2019 a los tres hijastros de Maduro por estar involucrados en una compleja red de soborno y lavado de dinero a través del Comité Local de Abastecimiento y Producción (CLAP), que otorga alimentos subsidiados. En el mismo paquete están metidos diputados y funcionarios chavistas.

El organismo afirma que Maduro y sus asociados han sido responsables del robo y malversación de miles de millones de dólares del pueblo venezolano durante muchos años. Integrantes del régimen con información privilegiada también han estado involucradas en el contrabando de drogas y la extracción ilícita de oro del Banco Central de Venezuela.

En el año 2018 habían sido sancionados Delcy Rodríguez (hoy vicepresidente de Venezuela) su hermano Jorge Rodríguez (actual presidente de la Asamblea Nacional), Vladimir Padrino López (ministro de Defensa) y la esposa de Maduro, Cilia Flores.

«El presidente Maduro confía en su círculo cercano para mantenerse en el poder mientras su régimen saquea sistemáticamente lo que queda de la riqueza de Venezuela», dijo el secretario del Tesoro, Steven T. Mnuchin.

Gracias a las redes sociales, también se han difundido fotos de lujosas vacaciones o residencias de funcionarios públicos y sus familias en otros países. El robo parece haber sido infinito sin considerar en lo más mínimo las necesidades de su propio país.

Fuente: Oriana Rivas – PanAm Post