Competencia ‘peina’ las centrales de gas y agua de Naturgy e Iberdrola por la luz

La CNMC  ha puesto en marcha la revisión de ofertas en el mercado mayorista en enero; fuentes empresariales y de la propia comisión ven difícil probar irregularidades.

La Comisión Nacional de los Mercados y de la Competencia (CNMC) está peinando las ofertas de precios registradas en el mercado mayorista de electricidad en enero, especialmente en la segunda semana, cuando el precio del MWh superó los 94 euros. El supervisor revisa los procesos de casación de ofertas y demandas siempre que se dan situaciones extraordinarias, pero en esta ocasión, actúa además espoleada por el Gobierno, que ha solicitado la apertura de una investigación. Todas las eléctricas están bajo la lupa, aunque los técnicos de la CNMC centran su atención en las centrales que marcaron los precios más altos, -las de gas- y en aquellas que más beneficio pudieron obtener, como las hidroeléctricas. La lupa se centra, sobre todo, en Naturgy, la compañía con más centrales de ciclo combinado (gas) -7.427 MW instalados- y en Iberdrola, la generadora con más hidroeléctricas (164 instalaciones y 10.021 MW).

El análisis está en marcha y el propósito es claro: comprobar si han existido irregularidades en el proceso de ofertas como retirar producción de instalaciones en puntos concretos y en momentos clave; retener agua en los embalses de forma inhabitual; ofertar precios desorbitados para quedar fuera de casación hasta que lo demande el gestor del sistema (Red Eléctrica de España), etc. Ninguna compañía se libra del escrutinio porque han sucedido hechos excepcionales, como que Endesa y EDP resucitaran centrales térmicas de carbón, en algún caso paradas hace un año.

Probar irregularidades no es una tarea fácil. Las pocas ocasiones en las que la CNMC ha llegado a imponer multas a Iberdrola, Naturgy y Endesa -años 2015 y 2019- se ha estrellado con el muro legal de las compañías. Los 50 millones en multas aprobadas por Competencia están pendientes de recursos en la Audiencia Nacional. Esta ocasión no va ser diferente. Las fuentes consultadas en las empresas, en la CNMC y en las asociaciones relacionadas con el negocio gasista coinciden en que es poco probable que la investigación solicitada a la CNMC por el Gobierno acabe en expediente y mucho menos en sanciones. 

Los costes fijos

Con el precio del gas por las nubes debido a la demanda asiática y a los periódicos cortes en Argelia – el primer suministrador de gas a España- las empresas, explica una fuente del sector, tienden a repercutir en sus precios no sólo el aumento de los precios del gas, sino también parte de sus costes fijos cuando hay ocasión. Y en enero la ha habido. Hay una razón de peso: las centrales de ciclo combinado, necesarias para garantizar el suministro y el respaldo a las renovables, no son rentables. La consultora PWC ha puesto los números: El 70% de los ciclos combinados registran pérdidas operativas y se calcula que las pérdidas acumuladas adicionales del  sector podrían alcanzar los 4.500 millones de euros hasta 2030. 

No son rentables, pero sí indispensables porque, según los planes del Gobierno (PNIEC), la introducción progresiva de renovables requerirá del respaldo de, al menos, 30 GW de potencia firme. De ese total, el 80% provendrán de los ciclos combinados. Una situación contradictoria que afecta, entre otras compañías, a la empresa con más intereses en el sector como es Naturgy. La mitad de la generación del grupo en España en 2019 -más de 25.000 GWh-  fueron en ciclos combinados. 

La CNMC basa las pesquisas en cifras. Por eso no es casual que oriente la lupa sobre las áreas de producción que más influyen en un mercado muy sensible como es el eléctrico. Cuenta con experiencias previas. En 2013, la CNMC investigó y posteriormente sancionó a Iberdrola con 25 millones por su manejo de la oferta de las centrales hidráulicas de los ríos Duero, Sil y Tajo, entre el 30 de noviembre de 2013 y el 23 de diciembre de 2013. La acusación  fue que retuvo agua para elevar los precios, algo que siempre ha negado la compañía.

Del embalse a la caja

Para Iberdrola, el control de los grandes embalses de España, es uno de los puntales del negocio y de los beneficios. Se cumple un viejo dicho del sector eléctrico: “Del embalse a la caja”. El presidente de la compañía Ignacio Sánchez Galán lo destaca cuando tiene ocasión ante los inversores. En la presentación de resultados de julio de 2020, Galán desveló dos de los tesoros que se ocultan en las cuentas de la compañía para asegurar inversiones y dividendos: la rentabilidad que aseguran los activos regulados -las redes- y la fuerte subida de las reservas de agua en España.

La compañía detalló que las reservas  habían crecido el pasado año un 60% respecto a 2019, hasta los 7,6 TWh. Es toda una garantía porque agua equivale a beneficios con un coste mínimo.  A diferencia de otro tipo de centrales (carbón, fuel o gas) las centrales hidroeléctricas son muy flexibles. Se pueden poner en marcha rápidamente en caso de que el sistema lo necesite y están bien retribuidas. Teniendo en cuenta que utilizan un bien público por el que pagan muy poco y cobran el precio que marca la tecnología más cara en el mercado mayorista eléctrico, sin duda es un buen negocio.

Fuente: Santiago Carcar – La Información