El PSC se queda solo en defensa del 14F para no perder el «efecto Illa»

Los partidos del Govern movilizan al síndic de greuges y a sus expertos sanitarios para justificar la suspensión de los comicios, que rechazan todos los agentes económicos.

El PSC se ha convertido en el único partido catalán que defiende abiertamente la celebración de las elecciones autonómicas el próximo 14 de febrero. Lo oficializó este miércoles con la intervención de su portavoz, Eva Granados, ante la diputación permanente del Parlament, y lo ratificó después en un comunicado emitido por el partido. «Parece que los independentistas se han asustado ante el efecto Illa» apuntan algunos socialistas en privado, aunque en público todos los partidos niegan que su postura, a favor o en contra de las urnas, obedezca a intereses partidistas.

Era la respuesta a las dudas expresadas por Pere Aragonés y Meritxell Budó en su comparecencia parlamentaria a 48 horas de que partidos y ejecutivo catalán tomen la decisión definitiva. «Estamos preparados para las elecciones», aseguraban ambos, mientras movilizan al síndic de greugesRafael Ribó, y el secretario de Salud Pública, Josep Maria Argimon, en defensa de la prórroga electoral.

Elecciones en mayo o junio

El Govern no se ha pronunciado oficialmente, pero ya ha filtrado la posibilidad de posponer los comicios hasta finales de mayo o principios de junio, cuando la vacunación y las temperaturas permiten especular con una mejora de la situación epidemiológica. Pero el ejecutivo catalán, especialmente, ERC, no quiere asumir el coste en solitario de posponer los comicios, por eso buscará entre hoy y mañana el aval de los partidos.

Se encontrará en frente con el PSC, que va a mantener el pulso, consciente de que es el partido para el que mayor coste electoral tendría posponer los comicios. La designación de Salvador Illa como candidato lo ha colocado como uno de los favoritos para ocupar el Palau de la Generalitat, aunque ERC y JxCat siguen aventajando a los socialistas en las encuestas.

La Generalitat ya prepara el decreto para desconvocar las elecciones por el covid-19

Pero tres meses más compaginando campaña autonómica y Sanidad pueden acabar con su ventaja como candidato. Illa ha dejado claro que no abandonará el Ministerio de Sanidad hasta que arranque la campaña en Cataluña, algo que debía suceder el próximo 29 de enero. Si las elecciones se posponen para el 16 de mayo, como pretende el Govern, según avanzó TV3, el ministro se vería obligado a aguantar tres meses de comparecencias sobre la pandemia respondiendo a preguntas sobre su papel como candidato.

Además del desgaste que puede suponer la gestión de una tercera ola de coronavirus que según todos los indicadores será peor que la segunda, pese al proceso de vacunación.

Apoyo de patronales y sindicatos

Los socialistas no están solos, sin embargo, en su rechazo al aplazamiento electoral. Patronales y sindicatos catalanes han reclamado en los últimos días que se mantenga la fecha del 14F y advierten de que Cataluña no resistirá seis meses más de gobierno interino en plena pandemia.

El más contundente ha sido el presidente de Fomento del Trabajo, Josep Sánchez Llibre, quien el lunes advertía ante la asamblea de la gran patronal catalana de la necesidad de un nuevo Govern. Este miércoles, Fomento se unía a Pimec para repetir el mensaje: «El mundo empresarial catalán pide no actuar con criterios partidistas» sobre la convocatoria electoral, advierten ambas patronales, «en un momento de máxima preocupación para la actividad económica».

En términos similares se han expresado el secretario general de CCOO Cataluña, Javier Pacheco, y su homólogo en UGT, Camil Ros. «Aplazar» las elecciones es «un grave problema» para el primero, «sólo justificable con más confinamiento». Para Ros, «si ahora es un mal momento, posponerlas sería mucho peor».

Los sanitarios, en contra

En el extremo contrario se sitúan los sanitarios, con Argimon y Magda Campins, jefa de Epidemiología del Hospital Vall d’Hebron, a la cabeza. Argimon rompió este miércoles con la supuesta neutralidad del Govern para asegurar que «desde el punto de vista epidemiológico, no es el mejor momento para celebrar unas elecciones».

Campins se ha sumado al síndic, Rafael Ribó, para defender posponer las elecciones porque, según sus pronósticos, el 14 de febrero podrían haber, entre contagiados y contactos estrechos, unas 216.000 personas que sería «recomendable» que no fueran a votar presencialmente.

Según el informe elaborado por Campins y el doctor Luis López Guerra, catedrático de Derecho Constitucional, entre 196.000 y 216.000 personas «no podrían votar presencialmente en las elecciones del 14-F desde un punto de vista sanitario». El dispositivo presentado por el Govern, sin embargo, prevé que contagiados y contactos voten presencialmente en la última franja del día, lo que pondría en riesgo tanto a los contactos como a los miembros de las mesas electorales, denuncia Campins.

El precedente de Galicia y Euskadi

En estas condiciones, los partidos independentistas señalan el precedente de País Vasco y Galicia para defender la prórroga electoral. Pero desde el PSC advierten que la situación no es igual, porque las elecciones autonómicas de 2020 se convocaron antes de la pandemia y se suspendieron en pleno confinamiento.

Como han demostrado muchos países, «la pandemia no suspende la democracia» añaden los socialistas. Portugal celebrará elecciones el próximo 24 de enero, como han votado en tiempos de pandemia en países como Estados Unidos, India, Francia, Alemania, Egipto, Croacia o Italia. Las elecciones son un momento sagrado de la democracia.

Fuente: Iva Anguera de Sojo – El Independiente

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