350.000 autónomos, al borde del paro sin la prórroga del cese de actividad

ATA, UPTA y Uatae denuncian que Escrivá no les haya convocado para aprobarla a dos semanas de su finalización. Desde el Ministerio se pide calma: “Se les convocará enseguida. Hay tiempo”

Los autónomos siguen con la mosca detrás de la oreja. El Gobierno aún no ha fijado la fecha para la prórroga del cese de actividad y las asociaciones representativas del sector ni siquiera han recibido una notificación para celebrar una reunión en el Ministerio de Seguridad Social. El tiempo se agota y este colectivo, uno de los más golpeados por la pandemia, se ve nuevamente abandonado y con el agua al cuello. La anterior extensión se fijó hasta el 31 de enero de enero, quedan 16 días y dos Consejos de Ministros, poco margen si se tiene en cuenta que la última vez se apuró hasta el último momento y a punto estuvo de producirse el caos.

Las tres asociaciones mayoritarias -ATA, UPTA y Uatae- han reclamado “por escrito y de palabra” de forma reiterada al Ministerio que se les convoque “cuanto antes” para negociar esta prórroga. Pero aún no han tenido respuesta. En la actualidad cerca de 350.000 autónomos cobran la prestación por cese de actividad, una cifra que puede seguir aumentando tras la campaña navideña y el estallido de la tercera ola del coronavirus y la generalización de restricciones y confinamientos que ya están aprobando la mayoría de comunidades autónomas. Y todos ellos podrían engrosar las listas del paro si no se aprueba antes del 31 de enero una nueva extensión de esta prestación extraordinaria.

Desde ATA advierten de que el Ministerio de Seguridad Social se muestra ”muy seguro” de que la negociación será fácil, pero desde esta asociación ya advierten que no será así. “Los autónomos seguimos siendo siempre los últimos en ser convocados. Estamos con el tiempo justo y no aprobaremos nada que no pase por la aprobación de una propuestas esenciales si el Gobierno quiere un acuerdo que dé certidumbre a los autónomos”, manifestó a LA RAZÓN su presidente, Lorenzo Amor, que pondrá sobre la mesa cuatro puntos “irrenunciables” si Escrivá “quiere nuestro visto bueno”. Estos cuatro puntos pasan por eliminar el requisito para acceder a la prestación a haber sido beneficiario de la prestación entre mayo y junio; la exoneración de las cotizaciones a los trabajadores por limitación de actividad como se ha hecho con los trabajadores del Régimen General; permitir que los autónomos de temporada que en 2018 y 2019 hayan cotizado en meses diferentes del periodo de junio a diciembre también puedan acceder a la ayuda; y el aplazamiento de la subida de la cuota para 2021. “El Gobierno ha demostrado que discrimina y margina a los autónomos, los convierte en trabajadores de segunda porque no reciben el mismo trato que el resto al no darles las exoneraciones que sí les da a los asalariados”, critica Amor.

La Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos (UPTA) se ha manifestado en similares términos y ha exigido al Escrivá que apruebe “de inmediato” la prórroga la próxima semana “como fecha límite” y “al menos hasta el mes de abril”. Para su presidente, Eduardo Abad, esta ha sido la principal ayuda para los trabajadores autónomos durante la crisis provocada por la Covid-19, a la que se han acogido en algún momento casi el 60% del total de los cotizantes al Régimen de Autónomos. ”Las dificultades que afrontan los miles de autónomos son tremendas, y no solo por la situación límite que vivimos, sino también por el esfuerzo documental enorme que deben hacer para poder demostrar a las mutuas de accidentes de trabajo la acreditación de cierres obligatorios administrativos”.

Abad avisa al Gobierno de que su compromiso en este asunto “no admite demoras” y que “de nada habrá servido el trabajo realizado hasta ahora si no garantizamos la continuidad del cese de actividad en el inicio de la tercera ola de la pandemia”. Asimismo, recuerda al Ejecutivo que todavía “estamos a la espera de poder establecer los cambios estructurales del modelo de trabajo autónomo en nuestro país. Si no se acometen modificaciones sustanciales en los mecanismos de producción, se desarrolla un nuevo modelo formativo y se implementan las TIC en el día a día del trabajo autónomo, será imposible avanzar hacia un nuevo modelo más competitivo, sólido y completamente adaptado a las exigencias del consumidor”.

Del mismo modo, UPTA confía en que los ERTE se prorroguen con acuerdo “lo antes posible” puesto que “miles” de trabajadores por cuenta propia “se encuentran en una situación desesperada para mantener a sus empleados”, particularmente en el sector de la hostelería, el comercio y las actividades relacionadas con el ocio y el turismo. Del total de los 825.000 trabajadores contratados por autónomos, unos 577.500 trabajan en estos sectores.

Por su parte, la Unión de Asociaciones de Trabajadores Autónomos y Emprendedores (Uatae) también ha denunciado que a días de que expire la vigencia de las prestaciones desde el departamento de Escrivá “el silencio es total”; advierten del “apagón de protección social” que afrontan los autónomos y reclaman al Gobierno nuevas medidas urgentes en forma de “plan integral de rescate”. La secretaria general UATAE, María José Landaburu, ha señalado que las prestaciones en vigor -la nueva prestación extraordinaria por cese, la compatible con la actividad y la de los autónomos de temporada- “se han demostrado insuficientes porque, tal como planteamos en su negociación hace cuatro meses, se diseñaron con criterios restrictivos” y ahora “no procede la prórroga sino que se redefinan desde cero y se amplíen y mejoren” dentro de una estrategia global que debe “incluir ayudas directas a los sectores más afectados por la pandemia, y medidas fiscales, tributarias y de moratoria de obligaciones bancarias”.

Desde el Ministerio de Seguridad Social se ha pedido calma a las tres asociaciones. Fuentes ministeriales han confirmado a este diario que en los próximos días serán convocados a una reunión, una vez se haya cerrado el acuerdo para prorrogar los ERTE. “Hay margen de tiempo y no hay ningún retraso en la convocatoria. En cuanto tengamos fecha se la comunicaremos, pero será enseguida”, han tranquilizado. La intención de Escrivá es “poder reunirse a principios de la semana que viene”, concluyen en el Ministerio. Pero el tiempo corre y la negociación no parece que vaya a ser tan plácida como en anteriores ocasiones, porque las circunstancias empeoran cada día.

Fuente: Javier de Antonio – La Razón