El Gobierno usa datos antiguos que favorecen a Cataluña en el ‘fondo covid’

Toman como referencia datos de enero de 2020, previos a la pandemia, cuando los fondos están destinados a paliar el impacto de la covid-19 en la economía.

La polémica por el reparto de fondos europeos entre las comunidades autónomas vuelve a estar servida. En esta ocasión, porque el Gobierno ha comunicado a las autonomías cuánto les corresponderá en 2021 de los 10.000 millones del React EU sin hacer públicos los criterios que han provocado ese reparto, del que Cataluña sale especialmente beneficiada en detrimento de otras comunidades como la de Madrid.

El Ministerio de Hacienda ha explicado a Vozpópuli cómo se ha hecho ese cálculo, en el que se ha tenido en cuenta la situación de las comunidades antes de que llegara la pandemia, en contra de los preceptos de la Unión Europea que pedían medir el impacto de la covid-19 en la economía.

Cuando Bruselas aprobó la creación de este fondo, diseñado para la recuperación de la cohesión y los territorios de Europa y dotado a nivel comunitario con 47.500 millones de euros, estipuló que un 70% de las dotaciones nacionales en 2021 serían adjudicadas en función de los «efectos socioeconómicos de la crisis, incluido el nivel de desempleo juvenil y la prosperidad relativa de los Estados miembros», por lo que no parece tener justificación elegir los datos previos a esa crisis. El 30% restante para 2022 se calculará a finales de 2021 en función de los últimos datos estadísticos.

España recibirá en total 12.436 millones de euros de esta iniciativa, de los que 2.436 irán al Ministerio de Sanidad y 10.000 millones a las autonomías (en 2021 obtendrán 8.000 y los 2.000 restantes en 2022). El Ministerio ha decidido que las más beneficiadas sean Andalucía -con 1.881 millones de euros-, Cataluña -con 1.706 millones- y, a 400 millones de distancia, la Comunidad de Madrid -con 1.284 millones-.

Los criterios benefician a Cataluña

Hacienda ha explicado a este medio que para distribuir los fondos se han tenido en cuenta tres criterios. En primer lugar, han tenido en cuenta cómo ha contribuido cada comunidad en la caída interanual del PIB que se produjo en España a cierre de junio (del -21,6%).

Esos datos, desagregados por comunidades, no son públicos ni los recoge el Instituto Nacional de Estadística en su Contabilidad Nacional, de ahí que el Ejecutivo haya utilizado «los datos más actualizados disponibles publicados por la Airef, a nivel regional». Se refieren a una estimación que realiza la Airef agregando datos y que a cierre del segundo trimestre señalaba a Baleares, Cataluña y la Comunidad Valenciana como las que habían sufrido las mayores caídas (-30,1%, -26,1% y -25,6%, respectivamente).

El segundo indicador para distribuir los fondos ha sido el empleo. Aquí, llama la atención que Hacienda no tiene en cuenta el número de habitantes de cada región y que ha decido que «un 75% viene determinado por el peso de cada región en el total de desempleados en enero de 2020«, es decir, miden qué cantidad de parados había en cada región sobre el total de España antes de que llegara la pandemia.

Si se analizan los datos del SEPE a cierre de enero, se observa que Andalucía representa un 26% del total de parados en España (se ha llevado un 18,8% de los fondos), Cataluña acumula el 11,7% de los desempleados (se ha llevado el 17,1% de los fondos), la Comunidad Valenciana tiene un 10,9% de los parados (ha recibido el 12,5%) y la Comunidad de Madrid tiene un 10,5% (ha recibido el 12,8%).

Andalucía ha recibido mucho menos de lo que le correspondería por desempleo, mientras que Cataluña se ha llevado mucho más»

Según este indicador, Andalucía ha recibido mucho menos de lo que le correspondería por paro -7 puntos de diferencia-, mientras que Cataluña se ha llevado mucho más -5,4 puntos-. En Madrid y Valenciana hay una discrepancia más reducida también a su favor, de entorno a dos puntos.

Elegir el desempleo de enero de 2020 en vez del actual perjudica a las comunidades que han sufrido un mayor aumento del paro como consecuencia de la pandemia, ya que esto apenas cuenta a la hora de repartir los fondos. Si comparamos las tasas de paro de las autonomías en enero y septiembre (EPA del último trimestre de 2019 y del tercero de 2020), vemos que dónde más ha crecido el paro ha sido en Canarias, Baleares, la Comunidad de Madrid, la Comunidad Valenciana y Andalucía.

Estas cinco son las grandes perjudicadas de que se elija el dato de enero, ya que Hacienda sólo ha decidido ponderar con un 25% el peso relativo de las autonomías en el incremento del número de desempleados que se ha producido entre enero y la media de junio-agosto.

Medir el paro juvenil pre-pandemia también beneficia a los catalanes

El tercer indicador que utiliza Hacienda es el del paro juvenil, desempleados entre 15 y 24 años, y aquí de nuevo da un 75% de ponderación a la situación que existía antes de la pandemia, en enero de 2020.

Elegir el dato de enero frente al de noviembre -el último disponible, que permite ver cómo se ha recuperado el mercado laboral en cada comunidad- beneficia a Cataluña, que tenía más peso del paro juvenil entonces, y perjudica a Andalucía, la Comunidad Valenciana y la Comunidad de Madrid.

Andalucía tenía entonces un 26,1% del total de paro juvenil del país frente al 26,9% que tiene ahora; la Comunidad Valenciana tenía un 10,8% y ahora tiene un 11,9% del total; y la Comunidad de Madrid tenía un 10,4% del total y ahora acumula el 10,6%.

Sin embargo, Cataluña era en enero la segunda autonomía con más paro juvenil (un 11,1%) y ahora se sitúa en cuarto lugar (con un 10,4%), según los datos del SEPE de entonces y los de ahora.

Fuente: Alejandra Olcese – VozPópuli