Alarma en Podemos por su desplome: ya tiene a Vox al acecho en Cataluña

Los morados pierden posiciones en los sondeos. El partido maneja porcentajes parecidos a los que tenía IU. Los críticos acusan a la dirección de defender un proyecto personal y sin estrategia.

Podemos tropieza en los sondeos en su primer año de cogobierno con el PSOE. El proyecto político que hace tan solo cuatro años aspiraba a convertirse en fuerza hegemónica de la izquierda se parece cada vez más a Izquierda Unida, e incluso al PCE de finales de los ochenta. Los sondeos y el análisis que hacen en el partido morado dibujan un panorama muy preocupante: “La caída afecta a Madrid y Andalucía”, admiten a Vozpópuli fuentes de Podemos. En Cataluña se difunde el miedo a un sorpasso de Vox en las próximas elecciones de febrero. De ser así, el impacto simbólico sería enorme.

Pablo Iglesias fue el gran protagonista del ciclo electoral de las generales de 2019. Salvó los muebles con 35 diputados, pero con su entrada en el Gobierno como muleta de Pedro Sánchez condenó al partido a un desplome sin precedentes a nivel territorial. Esta es, por lo menos, la opinión de los críticos que cuestionaron esa decisión y que hoy han sido laminados.

Fuentes internas del partido de Iglesias admiten que el retroceso electoral que se experimentó en Galicia y el País Vasco puede ser solo el comienzo. En los comicios catalanes del 14-F las perspectivas son negras. Varias fuentes de los Comunes, el partido de Ada Colau que representa la marca morada en la región, reconocen que la preocupación está al rojo vivo.

Los tracking que manejan los partidos catalanes confirman los datos de los Comunes. Los más generosos plantean una horquilla de entre siete y nueve diputados (un empate técnico con respecto a ahora), pero algunos prevén un desplome y hablan de sorpasso de Vox a los morados. Esa posibilidad tendría un significado simbólico impresionante para un partido que hace cinco años era el más votado en la región. “El problema es que los Comunes no se diferencian de ERC ni del PSC”, repiten en todos los niveles de la formación.

Ada Colau, alcaldesa de Barcelona, y Alberto Garzón, Ministro de Consumo

Ada Colau, alcaldesa de Barcelona, y Alberto Garzón, Ministro de Consumo Ministerio de Consumo

Adormecer la campaña

Las dificultades electorales que Podemos experimenta en Cataluña generan, además, un choque entre Iglesias y Colau. Ambos aspiran a entrar en un gobierno tripartito con ERC y el PSOE, pero mientras el plenipotenciario de Iglesias en el Congreso (Jaume Asens) empuja para una reforma del delito de sedición que permita a Carles Puigdemont volver a España, algunos de los Comunes exigen a Colau más contundencia sobre las políticas sociales y alejarse de los independentistas.

El PSC y los Comunes coinciden, por otro lado, en un plan que las fuentes consultadas califican como de «adormecer la campaña». Sánchez e Iglesias creen que es necesario presumir de la actividad del Gobierno en la campaña para el 14-F, evitando la vuelta a una contraposición sobre la independencia que creen favorece a JxCat y Ciudadanos.

Peligro en Madrid

Más allá de Cataluña, donde Podemos vive su encrucijada, las cuentas electorales no salen tampoco en Madrid y Andalucía. En esas dos regiones Podemos logró en las últimas generales cinco y seis diputados, respectivamente. Son los dos feudos del partido de Iglesias, pero según fuentes de la formación, en la capital Podemos estaría en caída libre, aplastado por la eclosión de Vox y el reflujo electoral hacia el PSOE.

«En cuanto bajas en Madrid, es muy fácil quedarte en el 9% a nivel nacional. En Madrid el partido tiene un problema importante», comentan desde la formación. Algunos por ejemplo cuestionan el enfrentamiento directo con la presidenta Isabel Díaz Ayuso, porque compacta los votos alrededor de la dirigente del PP, y empuja el electorado de izquierdas a la opción mayoritaria. «Le han dado de comer, y se verán los resultados», afirman los más escépticos.

El partido pierde fuelle incluso entre los más jóvenes, uno de sus tradicionales graneros de votos. Es por ello que Iglesias ha lanzado en los últimos meses varias ofensivas en ámbitos como la política de género y la monarquía, donde cree poder recuperar apoyos al menos en los estudios demoscópicos. Espera así aguantar el umbral del 11% de votos a nivel nacional en los sondeos (que garantiza al menos 30 diputados), aunque algunos aconsejaron al vicepresidente centrarse en los asuntos sociales.

Pablo Iglesias e Irene Montero en el Congreso

Pablo Iglesias e Irene Montero en el Congreso EFE

«Proyecto familiar»

En Madrid y otros territorios, además, Iglesias ejecutó una purga que alejó a dirigentes de peso. Esa pérdida de capital humano ha convertido a Podemos en un “proyecto familiar”, sentencian los miembros de las corrientes críticas. El congreso virtual de Vistalegre 3, con la victoria de Iglesias por mayoría búlgara, decretó el fin del partido atrápalo-todo, coinciden varios dirigentes de la formación.

Los críticos creen, de hecho, que los ataques a la monarquía sirven más a Iglesias para diferenciarse del PSOE que al partido para reivindicar su trabajo en el Gobierno. Estas facciones hablan abiertamente de «intereses personales» para referirse a las campañas contra la monarquía, que, por otro lado, creen que respetarán la orden de La Moncloa de no involucrar a Felipe VI.

Según varias fuentes de Podemos, en efecto, Sánchez dio a Iglesias su visto bueno para atacar a la Monarquía pero a cambio de que no centre su ofensiva en Felipe VI. El vicepresidente segundo y sus dirigentes están cumpliendo con esa directriz.

Temblor en Andalucía

El descalabro puede extenderse hasta Andalucía. Las fuentes consultadas lo tienen claro. Las guerras internas con la salida de los Anticapitalistas dejan a Podemos en una posición peligrosa. Los morados han sellado un pacto con Izquierda Unida (con la corriente del PCE), lo que según varias fuentes permitirá a los morados tener el control de los votos de esa área política. Pero el peligro a una sangría generalizada que favorezca al PSOE está sobre la mesa.

La caída de Podemos en los sondeos generan, además, preocupación a nivel sindical. «Existe mucha preocupación porque nadie tiene claro, si se vuelve a votar, que la coalición aguante», explica un cargo sindical madrileño en conversación con este diario. Comisiones Obreras y UGT creen que el Ejecutivo debe aguantar, porque consideran que así puede maximizar su posición.

También en Podemos confían en que, con los presupuestos casi aprobados, la coalición resistirá. Y que quedará tiempo para recuperar el terreno perdido. “Si hay una campaña electoral y estás en el Gobierno, tendrás más dinero. Pero la situación actual en Madrid y Andalucía preocupa mucho”, revelan desde Unidas Podemos.

Fuente: Luca Costantini – VozPópuli

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