Osàcar, extesorero: “En CDC había dinero negro”

Osàcar, extesorero: “En CDC había dinero negro”
El extesorero de la antigua Convergència Daniel Osàcar
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El exdirigente de la antigua Convergència relata ante el juez de la Audiencia Nacional cómo se gestó y llevó a cabo el ‘pitufeo’, blanqueo a pequeña escala, en la época de Artur Mas.

El audio de la declaración

El extesorero de la antigua Convergència Daniel Osàcar detalló, ante el juez de la Audiencia Nacional que investiga el supuesto pitufeo en el partido, cómo se gestó la operativa para blanquear dinero negro que la formación escondía a través de sus militantes y cargos.

A lo largo de una hora y media de interrogatorio por parte del fiscal Anticorrupción y el instructor José de la Mata, al que ha tenido acceso La Vanguardia, Osàcar reconoció que por lo menos durante tres años, entre el 2008 y el 2010, el partido buscó la fórmula de sanear sus cuentas a través de donaciones de militantes y cargos. Sin embargo, ese dinero no era siempre altruista, sino que a algunos donantes se les devolvía la misma cantidad en metálico.

No había un problema de falta de liquidez sino de que parte del dinero que manejaba el partido, con Artur Mas como secretario general, estaría fuera del control legal, es decir, era negro. “Un día me llama el gerente y me dice que no cumplimos el presupuesto porque tenemos menos ingresos de lo previsto. Sugiere ver unos listados de cargos del partido que podían aportar una cantidad. Me dice: ‘Hemos de llamarles y decirles que aporten una cantidad modesta de 3.000 euros y decirles que, si lo precisan, se lo devolveremos en efectivo’. Ellos entregan un cheque y se lo devolvemos en efectivo. Me encarga que llame a las personas más o menos señaladas”, explicó a preguntas del fiscal.

Osàcar, sin embargo, se cuidó mucho de reconocer la procedencia de ese dinero. “Eso lo guardaban como un secreto para pocas personas. Me imagino, seguro que lo sabían el gerente y el secretario general”, subrayó. El extesorero, condenado por el caso Palau, reconoció que el partido tenía desequilibrios durante las campañas electorales porque se gastaba más de lo permitido.

Ganar las elecciones

Osàcar acudió el pasado 20 de octubre ante el juez para dar todos los datos de cómo se habría blanqueado dinero a pequeña escala dentro de CDC. A su juicio, era imposible que Artur Mas desconociera la operativa, por el sistema “jerarquizado” del propio partido aunque reconoce que nunca lo habló con él. Como tesorero habría sido quien se encargó de ejecutar el sistema aunque lo habría hecho por órdenes del gerente entonces, Germá Gordó.

Éste fue citado posteriormente ante el mismo juez y negó todos los extremos apuntados por el extesorero, señalando como motivo de aquella supuesta confesión un intento de trato de favor en la causa y para lograr beneficios en su condena por el caso Palau.

Osàcar explicó que aceptó el cargo de tesorero aunque inicialmente lo rechazara. “Artur Mas me dijo que teníamos que ganar las elecciones y necesitaba una persona de confianza. Me vi forzado por el secretario general y dije que sí”, explicó al inicio del interrogatorio.

Según explicó, el problema en la financiación vino con las elecciones de 2006. Los resultados no acompañaron con las previsiones. Aunque CDC obtuvo mayoría no logró la presidencia, que fue para José Montilla, del PSC con el apoyo del tripartito. “En las últimas elecciones los resultados fueron bastante inferiores a lo que se pretendía. No se podía cancelar el crédito y había que renovar la parte vencida que no había podido liquidar”, indicó.

“Algunas donaciones no llegaban al partido”

El partido necesitaba ingresos y para eso se acudió a la búsqueda de donaciones y peticiones a la militancia de aportaciones. Todos esos ingresos, según Osàcar, estaban contabilizados porque así lo exigió en secretario general. “Había la idea de que algunas donaciones no llegaban al partido, que responsables de diferentes zonas retenían estas cantidades para ellos mismos”, señaló.

Ante esta falta de liquidez, el gerente habría propuesto a Osàcar un sistema de obtención de fondos. Según declaró ante el juez, fue Gordò quien le habría dado el listado de las personas a las que habría que pedirle que aportaran 3.000 euros. No era un problema de falta de dinero sino de que éste estuviera en las cuentas. Según se desprende de la versión del extesorero, había que introducir el dinero negro en el circuito legal.

Ingreso y devolución en efectivo

La labor de Osàcar era llamar a cada una de las personas de la lista y pedirles la aportación. Según su versión, algunos dijeron que no, otros que sí a fondo perdido pero un tercer grupo aceptó que el dinero se le fuera devuelto e efectivo.

Aquel sistema se habría hecho durante tres años. La mecánica sería la siguiente. El gerente le daría una lista con los nombres y luego él iba llamando uno por uno. Desde el departamento de contabilidad supuestamente le daban una provisión de fondos para devolver las aportaciones. Una vez finalizado el proceso informaría a Gordò –siempre según la versión de Osàcar- sobre quién había pagado y a quién se le había dado el dinero en efectivo, y le devolvía el dinero sobrante de la provisión de fondos que le habían entregado previamente por parte del departamento de contabilidad.

Durante el interrogatorio, el juez hizo hincapié en los datos que tenía Osàcar sobre el conocimiento de Artur Mas de aquella mecánica presuntamente ilegal. “Que yo sepa la decisión la tomó el gerente y no la compartió con nadie. Él estaba capacitado para tomar decisiones”, apuntó.

¿Estaba el secretario general al tanto?”, le preguntó De la Mata. “No lo se. Yo creo que decisiones de este tipo cuando una persona despacha día a día con un superior ha de informarlas y debe conocerlas el superior. Eso es lo que yo creo”, alegó.

Mas no dio donaciones

El fiscal insistió en sus preguntas cómo podía ser que ni el gerente ni el secretario general hicieran aquellas donaciones cuando eran los máximos responsables del partido. Osàcar explicó que ellos, como cargos del partido, hacían aportaciones mensuales. En el caso de Mas pagaba una cuota de 270 euros al mes. “Al igual que Pujol que siempre decía que quería ser el militante que pagara la cuota más elevada”, explicó el extesorero.

Osàcar explicó que aquel sistema se hizo hasta 2010 cuando Mas ganó las elecciones. Entonces, Gordò dejó de ser gerente y el abandonó la tesorería. Además, relató que aquellas aportaciones se pedían una vez al año, en el último trimestre para el cierre de las cuentas anuales. Había muchos de los que aportaban aquel dinero que lo reclamaban de vuelta pero otros como el exalcalde de Barcelona Xavier Trías, que -según Osàcar- habría entregado la cantidad y nunca pidió su devolución.

Los desequilibrios en las cuentas se producían, según Osàcar, en épocas de campañas electorales. “Se gastaba más dinero de lo que estaba autorizado. Había algún industrial que tenía facturas elevadas que no se le podía pagar. Se que hubo alguna manipulación con alguno, como el señor José Manuel Parra, que cobraba por otras vías”, aclaró.

Fuente: Carlota Guindal – La Vanguardia

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