Felipe González baraja saltar con un «Basta ya» en breve

Felipe González baraja saltar con un «Basta ya» en breve
Felipe González, el pasado mes de febrero
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El ministro de Justicia se suma al coro de voces críticas con Podemos mientras crece el rumor de que el expresidente socialista ultima una declaración para recordar qué debe ser el PSOE.

La tensión crece en el seno del Gobierno y en los aledaños del PSOE, después de la jugada de Iglesias de presentar una enmienda a sus propios Presupuestos, sin el conocimiento del PSOE y junto a ERC y Bildu. Una jugarreta que, unida a la alianza con Bildu, tiene irritados a al menos cuatro ministros relevantes y puede provocar una intervención pública, sirva o no de algo, del mismísimo Felipe González.

Ahora, el ministro de Justicia, Juan Carlos Campo, se une al malestar existente en el seno del Ejecutivo calificando de «absolutamente anormal» y asegurando que causa «cierta inquietud» la enmienda a los propios prespuestos negociados por PSOE y Podemos, para prohibir los desahucios hasta finales de 2022 a familias vulnerables. A ello, también se suma la irritación de una parte del PSOE por los ataques morados a otro ministro en la crisis migratoria de Canarias, Fernando Grande Marlaska.

Además, el titular de Justicia ha reconocido que le gustaría que «fuese el PP quien apoyase» las cuentas públicas.  Campo se ha expresado así en una entrevista en Telemadrid, tan solo un día después de que la vicepresidenta tercera y ministra de Asuntos Económicos y Transformación Digital, Nadia Calviño, dejase claro que se sentiría más cómoda con el apoyo de los ‘populares’ a los Presupuestos, provocando un cisma aún mayor en el seno del Ejecutivo.

Aún así, Campo no se ha atrevido a ir contra el discurso oficial marcado por Sánchez y  ha defendido que en democracia «no hay votos de mejor o peor calidad», y ha explicado que el Ejecutivo no puede «dejar de contar» con EH Bildu para sacar adelante las cuentas. Así, y pese a descartar que haya un pacto con el partido vasco, Campo ha reconocido que en política «a veces hay que saber tragarse cosas» que no gustan.

De esta manera, Campo se une a Calviño que este miércoles también afeó la actitud de Podemos de presentar una enmienda a espaldas del PSOE, contraprogramando incluso una rueda de prensa y dejando a su socio de Gobierno sin capacidad de reacción. «¿Qué quiere que le diga? Hay momentos, en estos dos años y medio que llevo en España, veo muchas ocasiones pues acciones que pueden responder a la búsqueda de visibilidad o tratando de ocupar un espacio», decía la ministra en Onda Cero.

Junto a ellos, también la ministra de Industria, Comercio y Turismo, Reyes Maroto ha cuestionado el «protagonismo» que los de Iglesias han querido dar al partido liderado por Arnaldo Otegi en las negociaciones de los PGE. A su juicio, el propio Ejecutivo debería tratar de «serenar» todo el ruido generado en torno al apoyo de los vascos.

Además, el enfado en el seno del Grupo Parlamentario Socialista también es más que notable, ya que el secretario general adjunto y coportavoz, José Zaragoza, desveló que había «un acuerdo con Podemos, que hemos cumplido a rajatabla, que es presentar de forma conjunta las enmiendas, y no hay enmiendas del PSOE que no vayan con la firma del portavoz de Unidas Podemos«.

Sánchez modo pánico: se dirige hasta a los afiliados por su pacto con Bildu

Lo que hay de fondo

Fuentes socialistas críticas, mientras, reconocen a ESdiario que la tensión en el seno del Gobierno es alta y que, dentro del partido pero fuera de sus órganos de Gobierno, es aún mayor. Se señala a Margarita Robles y Nadia Calviño como principales responsables de trasladarle al propio Sánchez su descontento con Podemos y, en concreto, con Pablo Iglesias, de momento de manera infructuosa.

El rumor más insistente sugiere una intervención crítica de Felipe González por los pactos con Bildu y Podemos

De hecho, la propia ministra de Defensa ha cargado este jueves de forma pública contra Iglesias, por sus discrepancias en el asunto del Sáhara y por la propia enmienda a los Presupuestos.  «Formar parte de un Gobierno exige también unas responsabilidades», ha advertido Robles, que cree que las diferencias deben dirimirse en el seno de la coalición y, una vez tomadas las decisiones, todos los miembros del Ejecutivo deben ser «solidarios» y salir en su defensa.

«Cualquier miembro del Gobierno puede tener sus opiniones personales, pero el Gobierno es un órgano colegiado y tiene que estar a las decisiones que se tomen», ha insistido.

Así, respecto a la situación de Marruecos y el SáharaRobles ha subrayado que la política exterior de un Gobierno la marcan su presidente y la ministra de Asuntos Exteriores. «Eso tiene que quedar muy claro. Cualquier otro miembro del Gobierno que tenga otra posición será a título particular, pero la postura la marcan el presidente y la ministra de Asuntos Exteriores«, ha avisado.

Sin embargo, fuera del Ejecutivo la indignación socialista es aun mayor y queda resumida en las figuras de Alfonso Guerra y de Felipe González. Sobre este último, vilipendiado esta madrugada por el régimen de Maduro, crece el rumor de una próxima intervención pública repudiando la política de alianzas con Podemos y Bildu.

Y fuentes próximas al expresidente incluso ponen fecha para esa supuesta declaración: este sábado se cumple el aniversario del asesinato del socialista Ernest Lluch a manos de ETA. Y en ese contexto, el gran catalizador de los triunfos del PSOE en los 80 y 90 podría dar un paso adelante.

ERC quiere «torcerle el brazo» al PSOE para que trague con la enmienda

Sin embargo, y en medio de todo este ruido de sables, los partidos firmantes de la enmienda a los Presupuestos intentarán sacarla a toda costa. De hecho, el portavoz de ERC, Gabriel Rufián ha asegurado en TVE que la paralización de los desahucios que proponen «es de primero de decencia: es algo que trasciende nuestras ideologías», ha aseverado.

Junto a ello, ha lamentado que, en plena pandemia, haya gente a la que se le corte el agua o a la que se eche de su casa. «Lo que está muy mal es que en esa foto no estuviera el PSOE y tengamos que torcerles el brazo», ha apuntado, para después explicar que su partido sigue intentando que los socialistas se avengan a negociarlo.

Según el portavoz de ERC, es parte de la «habilidad» del denominado bloque de la investidura el «arrastrar» a la parte socialista del Gobierno. Por ello, ha lamentado que el grupo de partidos que dio su apoyo a «Iglesias y a Sánchez» tenga que cuadrarse semana tras semana con estas cuestiones.

Fuente: Andrea Jiménez – EsDiario

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