El fraude electoral en los Estados Unidos y el chavismo

El fraude electoral en los Estados Unidos y el chavismo
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¿PODEMOS RELACIONAR LOS FRAUDES EN VENEZUELA CON EL POSIBLE FRAUDE EN EEUU?

Comenzaré por decirlo claramente y sin ambigüedades: los mayores expertos del mundo en perpetrar fraudes electorales son los chavistas. Por supuesto que los cubanos les asesoraron para cometer los primeros, pero luego, el chavismo tuvo la oportunidad de perfeccionar sus prácticas en 25 elecciones efectuadas durante las últimas dos décadas en el país. Venezuela ha sido un inmenso laboratorio para el fraude electoral.

El déjà vu que deja en muchos venezolanos lo que acontece con los resultados electorales de los Estados Unidos –aún no hay un vencedor oficial– nos trae a la memoria lo tantas veces denunciado por técnicos y expertos en materia electoral:  en Venezuela existe un fraude continuado y multifactorial ejecutado por el chavismo.

Para consumar el fraude diversos mecanismos han sido utilizados.

  1. La contaminación del registro electoral. Lo han incrementado artificialmente a tal punto que poco más de un tercio de los municipios venezolanos tienen más electores que habitantes.
  2. El uso de encuestas amañadas para favorecer a sus candidatos, aunque estos –en realidad– no cuenten con respaldo popular.
  3. La hegemonía de los medios para orientar la opinión hacia un pensamiento único y hacia el partido que promueve ese pensamiento hegemónico.
  4. El uso grosero de los recursos del Estado para hacer campaña versus la criminalización y persecución de capitales privados que contribuyan a financiar candidatos de oposición.
  5. La utilización de máquinas de votación electrónicas fácilmente manipulables.
  6. El uso de máquinas capta huellas para sembrar dudas sobre el secreto del voto; es decir, con las capta huellas –caso venezolano– existe la sospecha de que el dispositivo, al vincular el voto con el elector, muestra o descubre su preferencia.
  7. Del punto anterior se desprende la coerción al ciudadano, a través de la violencia o con la amenaza de ser despedido o de perder ayudas sociales si no vota por los candidatos oficiales.
  8. La multiplicación de los centros de votación para impedir que la oposición pueda tener testigos o representantes en todos, ya que los mismos son instalados en lugares de difícil acceso y dominados por los “colectivos” –grupos paramilitares afines al chavismo– que imposibilitan la presencia de testigos de la oposición.
  9. El control del ente electoral por parte del régimen que ha contado entre sus miembros con altos exfuncionarios y partidarios del chavismo –aún cuando la constitución venezolana señala explícitamente que sus miembros no deben tener filiación partidista alguna–.
  10. La complicidad de observadores internacionales afines ideológicamente.

Es tanta la experticia acumulada por los chavistas en cometer fraudes que desde hace años exportan su “producto” haciendo la trampa en otras naciones, como en efecto se denunció en Bolivia durante las elecciones de 2019, por poner solo un ejemplo.

Pero también son venezolanos los mayores expertos en detectar las vulnerabilidades, opacidades o incongruencias en elecciones automatizadas, como el grupo de técnicos de la organización ESDATA.

No es de extrañar que Maduro y sus aliados hayan metido la mano para asesorar a sus socios norteamericanos en la perpetración del dolo que actualmente se denuncia en las elecciones del 3 de noviembre. Para ello cuentan con varios vehículos en suelo estadounidense, siendo Black Lives Matter uno de ellos.

La propia página del Foro de São Paulo, señala que Black Lives Matter, asiste a sus reuniones en los Estados Unidos; como también el partido oficialista de Venezuela, PSUV.

Sí, estimado lector, aunque parezca increíble, el Foro de São Paulo sostiene reuniones en diversas ciudades norteamericanas, entre ellas Washington D.C. y Nueva York.

Además, es público que Nicolás Maduro mantiene una alianza con esa organización. Estuvo con ellos en un acto realizado en Nueva York, mientras que una de las dirigentes del movimiento, Opal Tometi, estuvo en Venezuela invitada por el tirano.

Para determinar si la mano del chavismo estuvo metida en los posibles fraudes cometidos en Norteamérica, vale la pena comparar las similitudes que existen entre las denuncias que se hacen en ese país y las que se han hecho sobre el fraude electoral en Venezuela. Son tantas y tan similares, que pareciera haber un mismo esquema o una misma franquicia.

Este jueves 12, Ruddy Giuliani, abogado del presidente Donald Trump, expresó en una entrevista concedida a Fox Business, que el financiamiento de Dominion Voting System –empresa de equipos electorales utilizada en al menos 30 estados del territorio norteamericano– es venezolano y que, además, sería propiedad de Smartmatic, “empresa vinculada al chavismo, creada para arreglar elecciones. Dominion es canadiense, pero todo su software es de Smartmatic”, expresó.

Opinión de expertos

Ante estas declaraciones consultamos la opinión del venezolano Guillermo Salas, físico y miembro de  ESDATA –organización no gubernamental que ha analizando los procesos electorales venezolanos de las últimas dos décadas– y nos comenta que las relaciones de Smarmatic a través de la empresa Bitza y Omar Montilla Castillo, viceministro de Ciencia y Tecnología del gobierno de Chávez, fueron más que conocidas.

“Ahora, Guilliani nos termina de armar el rompecabezas al revelar las conexiones entre Dominion y Smartmatic.  Nosotros, los miembros de ESDATA, tenemos años alzando la voz para advertir sobre esta conspiración que pretende robar la soberanía de las repúblicas con operativos democráticos fraudulentos. Sistemáticamente, hemos sido silenciados por la prensa, grupos de opinión y observadores electorales, entre ellos  Ojo Electoral, Grupo la Colina y el Centro Carter”.

Para Adrinana Vigilanza, abogada y experta en procesos electorales, es sospechoso de fraude el hecho que durante el conteo de los votos exista una tendencia mantenida y de repente, de madrugada, esta cambie abruptamente supuestamente por la sumatoria de votos por correo que –a juicio de Vigilanza– son prácticamente inauditables, ya que se hace muy difícil corroborar la identidad del elector.

Pero además, Vigilanza observa semejanzas en Estados Unidos con lo que siempre ha ocurrido en Venezuela: encuestas fabricadas para favorecer una tendencia y la negativa a que testigos del partido contrario presencien la auditoria y las totalizaciones.

Vigilanza agrega no tener dudas que el chavismo ha penetrado procesos electorales en America Latina y ahora también en los Estados Unidos.

“La propia contratación de una empresa con vinculaciones con el régimen chavista para el conteo de votos en las elecciones estadounidenses es ya un indicio de penetración en el sistema electoral  y de corrupción. De otra manera no se puede explicar”, concluye.

María Mercedes Febres, ingeniera de computación, máster en análisis  cuantitativo y estadística,  sostiene –como muchos expertos internacionales– que la robustez de los sistemas electorales electrónicos no pueden ser garantizada.

“El que tenga las claves de acceso del sistema puede modificar su comportamiento, en ese sentido, es factible que pudiesen existir individuos que al tener acceso a los equipos alteren o cambien los resultados”, afirma Febres.

Para la experta es importante que el ciudadano tenga confianza en que su voto será cuantificado a la opción de su preferencia, pero “con el sistema electrónico el elector no puede ver realmente que es lo que está votando, cómo se cuenta, cómo se genera el acta y cómo se totaliza porque es un sistema automatizado que escapa a su conocimiento y le genera desconfianza”.

Para Gustavo Delfino, ingeniero mecánico con maestría de la Universidad de Michigan, hay muchos elementos que están  apareciendo en los comicios norteamericanos que le hacen recordar las experiencias vividas en Venezuela, pero se enfoca en los llamados glitches: “problemitas” de informática.

“Resulta que todos los problemitas denunciados reflejan que hubo votos emitidos a Trump que fueron transferidos a Biden, entonces las fallas van en la dirección de beneficiar al otro candidato. El problemita es en realidad un gran problema.  Esto se repite coincidencialmente en estados donde la compañía encargada del voto electrónico está relacionada con Smartmatic, de la cual los venezolanos tenemos una muy mala historia cargada de fraudes y muertos, lo que resulta altamente sospechoso”, acota Delfino.

De comprobarse la veracidad de estas denuncias estaríamos ante una nueva forma de guerra, mediante la cual, una potencia extranjera podria designar a las autoridades de cualquier nación y de esa forma colocar en puestos claves –incluso en la Casa Blanca– a  aliados, complices o agentes propios. Por ello es tan importante aclarar los hechos denunciados, tanto para republicanos como para demócratas, pero sobre todo para el pueblo norteamericano.

Fuente: Nitu Pérez Osuna – La gaceta de la biosfera

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